
“Un peso robado a la salud es un ataúd comprado por la corrupción”
"Cuando la corrupción le roba un peso a la salud, es un ser humano que se envia a la funeraria"(L.M.R.)
Por: Lic. Luis Ma. Ruiz Pou
A modo de introducción. Cuando la corrupción se roba un peso del sector salud, no se trata de una cifra contable ni de un tecnicismo administrativo: es un ser humano que se envía a la funeraria. Cada peso desviado de SENASA significó un medicamento que nunca llegó, una consulta que nunca se realizó, una vida que se apagó por la indiferencia criminal de quienes debían protegerla.
El caso SENASA como paradigma del crimen social
El Ministerio Público ha revelado que durante años se montó una estructura criminal dentro del Seguro Nacional de Salud, encabezados por su director Santiago Marcelo Hazim Albainy, quien formó un equipo de funcionarios de su confianza para el montaje una estructura administrativa. Para beneficiarse, facturaron servicios inexistentes, registraron medicamentos entregados que jamás llegaron a los pacientes, y se drenaron recursos destinados a los más vulnerables. No se trató de simples irregularidades: fue un saqueo sistemático de fondos vitales.
La calificación jurídica y ética
El Ministerio Público lo ha descrito como “el caso más siniestro y cruel” que han enfrentado, precisamente porque afecta un servicio esencial: la salud de millones de dominicanos. Juristas y sectores sociales han ido más allá, calificándolo como un crimen de lesa humanidad. Y no exageran: cuando se priva deliberadamente a una población de atención médica, se atenta contra su derecho fundamental a la vida; de ahí que, el Ministerioo Publico, solicitó medida de coerción y declaratoria de complejidad, por fraude administrativo, corrupción, falsificación documental y lavado de activos.
Investigación sobre muertes:
La Procuraduría General de la República, a través de la magistrada Yeni Berenice Reynoso, ha advertido que quienes atentaron contra el derecho constitucional a la salud tendrán que responder por sus hechos criminales. El periódico El Caribe ha reportado que el MP investiga específicamente si hubo muertes de pacientes a causa directa del fraude, bajo el titular «Vidas por dinero». Varias personasfueron arrestadas, incluyendo exfuncionarios.
La metáfora del ataúd
La corrupción en salud no es un robo abstracto: es un traslado directo de recursos desde la farmacia hacia la funeraria. Cada peso sustraído es una receta que se convierte en certificado de defunción. La contabilidad del fraude se mide en ataúdes, no en balances.
Este caso debe marcar un antes y un después en la conciencia nacional. No basta con sancionar a los culpables: debemos entender que la corrupción en salud es homicidio por omisión, es complicidad con la muerte evitable. La sociedad dominicana tiene que asumir que tolerar el saqueo de los fondos públicos destinados a la salud equivale a firmar la sentencia de nuestros más pobres.
En resumen, si bien la calificación legal de «cartel de criminales» es un término que puede usarse en el debate público, el Ministerio Público sí ha imputado a los acusados como parte de una «estructura criminal» u «asociación de malhechores» que desvió fondos esenciales para la salud, y se está investigando activamente el vínculo directo entre estas acciones y las muertes de pacientes.



