
Lula busca remontada electoral entre banderas y consignas
Por Diony Sanabia
Brasilia, 9 oct (Prensa Latina) Niños juntos sus padres, jóvenes, ancianos, personas en sillas de ruedas y banderas al viento colorearon hoy aquí una caminata del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, en busca de votos para el balotaje.
Estandartes brasileños y del Partido de los Trabajadores (PT), consignas y muestras de entusiasmo popular acompañaron al mandatario en la región administrativa de Ceilandia.
La caminata convirtió calles de la zona en un escenario de respaldo al candidato del PT, quien disputará la segunda vuelta de las elecciones el próximo 25 de octubre con el senador Flávio Bolsonaro, vencedor de la primera ronda.
Desde temprano, simpatizantes de distintas edades se congregaron para respaldar al gobernante y entre la multitud sobresalieron familias con niños pequeños, algunos vestidos con los colores de la campaña y otros llevados en los brazos o sobre los hombros de sus padres.
El rojo de los pulóveres, las blusas y otras prendas se mezcló con el verde y el amarillo de la bandera nacional, y en muchas ropas resaltó el número 13, identificación electoral de la referida organización política.
Las voces se sucedieron y se entrelazaron en una expresión colectiva de apoyo: Lula, guerrero del pueblo brasileño, ÂíViva Lula!, No a Bolsonaro, y El pueblo unido jamás será vencido.
Esos y otros mensajes acompañaron el recorrido y dieron a la concentración un tono de movilización popular, en el inicio de una etapa decisiva de la disputa por la Presidencia.
Lula participó en la iniciativa junto a Leandro Grass, candidato del PT al Gobierno del Distrito Federal, y subido en un vehículo abierto saludó a los presentes y dirigió mensajes a sus seguidores.
Durante su intervención, el presidente se mostró confiado en la victoria y llamó a sus partidarios a mantener la presencia en las calles para dialogar con los compatriotas.
También, defendió la soberanía nacional y sostuvo que las riquezas del gigante sudamericano pertenecen al pueblo brasileño, en un discurso que contrapuso dos visiones sobre el futuro nacional.
Criticó a sus adversarios y afirmó que Brasil no volverá a ser gobernado por ladrones.
Al igual que en otros sitios, Lula volvió a defender el fin de la escala laboral 6×1 (seis días de trabajo y uno de descanso), una de las principales metas de su administración.
Como constató Prensa Latina, la movilización en Ceilandia, donde Lula quedó por detrás de su rival en la primera vuelta, buscó transmitir una imagen de fuerza y capacidad de convocatoria.
Las banderas en alto, las prendas rojas y el número 13 a la vista estuvieron al lado del presidente en una jornada que puso en escena el desafío de conquistar nuevos votos para seguir al frente de Brasil.



