
“Cuando no se roba el dinero alcanza para los pobres”
Lic. Luis Ma. Ruiz Pou / Pelando el Plátano
La corrupción es la causa directa de la pobreza y la impunidad que provoca desgracias sociales.
“La corrupción afecta a todos los países por igual, que hace un mayor daño a los pobres porque desvía los recursos destinados al desarrollo y alimenta la inequidad y la injusticia”. “Cuando se les roba un dólar a los pobres, se le quita un vaso de leche a un tísico” Kofi Annan.
En nuestra historia democrática, en ningún gobierno hubo tanta corrupción como lo fue la administración del Partido de la Liberación Nacional (PLD) en los periodos 2004-2020.
El 16 de agosto del 2020, fue juramentado como presidente de la república, el economista Luis Abinader Corona. En su discurso de toma de posición aseguró que mantendrá una lucha frontal contra la corrupción. «El que robó dinero del pueblo tiene necesariamente que pagar en la justicia por sus actos».
Más adelante, Abinader dijo que en su gestión de gobierno no hay vacas sagradas y que continuarán luchando contra la corrupción y el crimen organizado “caiga quien caiga”. Le prometió al país que no iba a haber impunidad y que iba haber un Ministerio Público totalmente apolítico e independiente para acabar con la impunidad y la protección contra la corrupción administrativa y el crimen organizado, compromiso sagrado que asumió con el país.
Todos sabemos del inicio de los sometimientos a exfuncionarios y otros muy allegados al expresidente Medina, con muchos señalamientos de corrupción que se cometieron y que Dirección de persecución del Ministerio Público, con sus atribuciones propias y de las Procuradurías Especializadas bautizaron los expedientes como: Pulpo, Coral 5G, Los tres Brazos y otros.
El pueblo reaccionó con júbilos por el inicio al combate contra la corrupción administrativa con la esperanza de recuperar lo robado, pero con el tiempo, esa alegría fue desapareciendo al ver la inanición de los sometimientos fomentados por figuras con poder, que hacen el papel de abogado del Diablo, interviniendo desde fuera nuestro sistema jurídico, por su relación muy estrecha con los imputados. Son los mismos poderosos que fomentan la corrupción de estado y procurar la impunidad.
“Su mayor fuente de legitimidad está en que empiece a dar golpes contundentes contra la corrupción y contra la impunidad”. Bartolomé Pujals); sin embargo, hasta ahora, no se han visto esos golpes.
En una ocasión el presidente de El Salvador, Nayib Bukele dijo: “El dinero alcanza cuando nadie roba. ¿Se imaginan todo lo que pudiéramos hacer con todo el dinero robado? “No he olvidado que tienen que devolver lo robado”
Yo pensé que los pobres saldrían a asaltar y robar a los mercados por hambre, pero fueron los políticos que salieron a robarse el dinero de los pobres” (Anónimo).
La impunidad no se combate firmando acuerdos entre corruptos para lograr leyes con grietas que les permitan escapar de la justicia.



