
Carta pública a las nuevas autoridades de la UASD
Santo Domingo, Distrito Nacional
04 de julio de 2026
Señor Dr. Jorge Asjana David
Rector Magnífico de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD)
Y demás autoridades electas
Sus despachos.
Distinguidos señores autoridades:
Reciban un cordial y respetuoso saludo, al tiempo que les expreso mis más sinceras
felicitaciones por la responsabilidad que asumirán al frente de la Universidad Autónoma
de Santo Domingo (UASD). Al poner a su consideración estas reflexiones, deseo
manifestarles que espero plenamente coincidir con sus programas de gestión para la
conducción de nuestra academia, los cuales confío que impulsarán su fortalecimiento y
posicionamiento estratégico.
La UASD constituye el patrimonio histórico, educativo, cultural y de movilidad social
más trascendente de la República Dominicana. Sin embargo, el inmenso aporte que
brinda a la nación no ha sido proporcional al respaldo recibido. Nuestra sugerencia es
que lideren a la familia universitaria hacia el objetivo de posicionar a esta casa de altos
estudios entre las mejores universidades del mundo.
Siendo la institución de educación superior más antigua del Nuevo Mundo, con casi 500
años de existencia, incluso anterior a la formación del Estado dominicano, ha estado
históricamente abandonada a su suerte por políticas externas y debilidades internas que
han impedido que se adopten políticas de Estado a la altura de su dignidad.
Como patrimonio histórico, la UASD debe ser el símbolo nacional de mayor valor. Es
imperativo que el conocimiento de nuestra historia y cultura forme parte del imaginario
de cada dominicano. Debe promoverse una política de Estado que instruya a los niños
desde sus primeros años de vida para que asuman estos valores y los lleven consigo de
forma indeleble. Propongo, además, que dentro de dicha política exista un programa
donde cada estudiante del país visite la UASD al menos una vez antes de graduarse de
bachiller, contando con guías que resalten los valores de la universidad. Así como otros
pueblos preservan sus legados históricos con gran devoción, debemos hacer lo necesario
para que nuestra UASD se preserve como una de las mejores de América.
Es penoso recordar que, históricamente, la UASD ha sobrevivido sumida en la
precariedad económica, enfrentando situaciones lamentables como la entrega de
terrenos universitarios para cubrir salarios de empleados y profesores, hecho que no
debe repetirse. Resulta vital rememorar que uno de los mayores logros fue la Ley No.
5778 del 31 de diciembre de 1961, que dotó a la universidad de autonomía. El artículo 3
de dicha ley establece: “El Estado dedicará anualmente para el financiamiento de la
Universidad Autónoma de Santo Domingo un subsidio que no será inferior al cinco por
ciento del Presupuesto Nacional. Este subsidio será considerado como parte del
patrimonio de la Universidad y solo ella tendrá derecho a administrarlo”.
Al observar el comportamiento de los gobiernos desde 1961, constatamos 65 años de
violación sistemática a este mandato. Como comunidad universitaria, no hemos sido
capaces de obligar al cumplimiento de la ley por parte de los funcionarios. ¿Cómo es
posible que un gobierno osare regatear recursos a una institución que atiende a casi
200,000 estudiantes y cuenta con una plantilla de más de 3,500 docentes y 4,000
servidores administrativos? Con una oferta académica que supera las 150 carreras de
grado, maestrías y doctorados, la obstrucción del desarrollo de los sectores más
necesitados, quienes son los que mayoritariamente acuden a la UASD, refleja una
miopía política y una falta de sensibilidad social preocupantes.
La UASD no debe hacerse cómplice de esta violación solicitando menos de lo que
establece la ley. Si consideramos que el presupuesto nacional del 2026 ronda los RD$
1.74 billones (consolidado), el 5% correspondería a RD$ 87,201.3 millones. La
asignación actual, de RD$ 16,411.4 millones, representa apenas el 1%, dejando un
déficit operativo inaceptable. Le solicitamos que, al asumir la conducción de los
destinos de la UASD, solicite lo que establece la ley y cuestione las prioridades
presupuestarias del Estado.
Asimismo, debemos enfocarnos en la excelencia docente y la investigación. Es
necesario diseñar políticas que establezcan la responsabilidad de capacitación continua
anual para los profesores y fomenten intercambios internacionales frecuentes. De igual
forma, es urgente revisar la carga académica actual, que en ocasiones llega a 44
créditos, convirtiendo al maestro en un "obrero" sin tiempo para la investigación. Sin
una inversión económica real en investigación, no habrá desarrollo integral y sostenible;
la UASD debe ser la fuente de conocimiento que nutra las políticas públicas del Estado
en todas las áreas.
En lo económico, la UASD debe avanzar hacia una autonomía presupuestaria real,
mediante políticas de invención e investigación que generen patentes al servicio de la
humanidad, las cuales representen ingresos propios. Además, debemos seguir
reivindicando a la UASD como símbolo de ascenso social; ninguna otra institución en el
país tiene la capacidad de transformar, desde la pobreza, a un estudiante en un líder
Nacional, pasando de clase baja a media o alta.
Propuesta de solución: Si tras 65 años los métodos de reclamo tradicionales no han sido
suficientes, debemos cambiar la estrategia. Propongo la convocatoria de un Congreso de
la Familia Uasdiana con el objetivo de diseñar un plan de acción para el cumplimiento
irrestricto de la Ley No. 5778 en un plazo de 10 años. Este plan debe incluir indicadores
de mejoría anual, aportes contabilizados al Estado y una cronología de actividades que
empodere a cada dominicano desde la Sede hasta todos los recintos para exigir este
cumplimiento como un derecho propio. Debemos asumir este desafío como un pacto
donde el pueblo defienda su patrimonio, su desarrollo y su futuro.
Atentamente,
Lic. Euren Cuevas Medina
Profesor Escuela de Derecho, UASD
Director Ejecutivo del Instituto de Abogados para la Protección del Medio Ambiente
(INSAPROMA)



