
¿Se ahogará Trump en el mar del Estrecho de Ormuz?
Por Luis Ruiz Pou
El verbo “ahogarse”, según la definición marinera, describe la pérdida de equilibrio de una
embarcación hasta hundirse por exceso de escora.
En política, la metáfora se vuelve poderosa:un líder puede “ahogarse” cuando la soberbia lo arrastra más allá de la capacidad de maniobra.
El conflicto iniciado en Medio Oriente por Estados Unidos contra Irán, a instancia de Israel, ha
mutado de la cuestión nuclear al cierre del Estrecho de Ormuz, arteria vital del comercio
energético mundial.
Por allí transita cerca del 20 % del petróleo y gas natural licuado, y su
bloqueo ha disparado los precios, sacudido los mercados y puesto en jaque la seguridad
energética global.
En 8 de febrero, Estados Unidos, junto con el Estado Sionista de Israel, sobre la base de un
falso reporte del MOSSAD israelí, de que el Estado Islámico de Irán, esta enriqueciendo uránio
más allá de lo permitido para fabrical un misil nuclear, iniciaron un bombardeo en momento en
que Wasindgton y Teherán estaban negociado la crisis del medio oriente.
La reacción de Irán,fue cerrar el Estrecho de Ormuz. Donald Trump, quien en el mes de marzo dijo: El objetivo dela gueera es deterner a irán de fabrucar armas nucleares.
Un mes después de los ataques, en una conferencia de prensa, utilizando su esdtilo orgulloso
de comunicación, Trump dijo: “Todo esto, afecta a otros países mucho más que a Estados
Unidos. A nosotros, no nos afecta realmente. Tenemos muchísimo petróleo. Tenemos enormes
reservas de petróleo y gas, mucho más de lo que necesitamos”. Contrario a estas
informaciones, el Departamento de Energía, informó que la Reserva Estratégica de Petróleo
cayó hasta los 340.3 millones de barriles, una cifra que no se registraba desde 1983.
Los ataques fueron seguidos por represalias de Teherán contra infraestructuras energéticas del
Golfo, desencadenaron una importante escalada de tensiones, que ha culminado con el cierre
casi total del estrecho de Ormuz. Este cierre, está sacudiendo los mercados mundiales,
disparando los precios de la energía y alimentando los temores de escasez de suministro. Esta
vía navegable es uno de los puntos de estrangulamiento energético más importantes del
mundo.
¿Cómo afecta a Estados Unidos el bloqueo iraní del estrecho de Ormuz?
Por orgulloso que es, ll presidente Donald Trump, afirmó que el bloqueo del estrecho de Ormuz
por parte de Irán “no nos afecta realmente” a EUA; sin embargo, está desesperado por llegar a
un acuerdo con Irán para su apertura, en vista de que Washington está utilizando sus reservas,
la que se están agotando. Una parte de las importaciones de petróleo estadounidenses
proviene del golfo Pérsico.
Desde su cierre, los precios del petróleo se disparaon.
Aunque se anunció un acuerdo preliminar para reabrir la vía marítima, expertos advierten que
la normalización tardará semanas o meses.
La crisis energética persiste y el impacto sobreEstados Unidos es innegable: inflación, presión sobre reservas y vulnerabilidad estratégica.
Donald Trump no ha podido contener el impacto de la reciente crisis energética provocada por
el conflicto entre Estados Unidos e Irán. En el mes de julio, dijo que el objetivo es abrir el
Estrecho de Ormuz.
El Consejo Supremo de Seguridad Nacional afirmó que Irán "nunca hará concesiones, ya sea
en la guerra o en las negociaciones" y que EE.UU. debe cumplir todas las condiciones antes de
que se reabra el Estrecho.
Esta situación constituye un dolor de cabeza para Trump. En este
mes de agosto Trump dijo: ”El objetivo de la guerra, es retirarse de Irán sin el acuerdo nulear”,
Trump puede repetir que “no nos afecta realmente”, pero la realidad jurídica y política es otra: el
cierre de Ormuz constituye un acto de fuerza que vulnera el principio de libre navegación
consagrado en el derecho internacional. La arrogancia presidencial no sustituye la fragilidad de
las reservas ni la dependencia del mercado global
Si Washington insiste en minimizar el bloqueo, corre el riesgo de ahogarse en su propio mar de
soberbia, mientras el Estrecho de Ormuz, convertido en la garganta del mundo que les
recuerda a las potencias que ningún imperio es invulnerable.



