
Luis “El Gallo” plantea mayores controles técnicos y policiales en el transporte, para evitar accidentes
El presidente de la Unión Demócrata Cristiana -UDC-, Luis Acosta Moreta, Luis “El Gallo”, pidió de las autoridades fin a la indiferencia y establecer una nueva metodología del transporte de pasajeros.
Resaltó que tomando en cuenta los accidentes de automotores y la cantidad de víctimas que dejan, entre muertos y lesionados, la situación obliga a las autoridades a revisar todo el protocolo relacionado con el tránsito vial.
Señaló que está fallando la aplicación de los reglamentos, los protocolos y la contratación, a nivel público o privado, de un personal sin el suficiente adiestramiento, por lo que esa situación se debe corregir de inmediato.
Dijo que en el reciente choque de dos trenes del Metro de Santo Domingo la investigación preliminar habla de un conductor que al parecer no estaba suficientemente adiestrado y violó los protocolos de seguridad.
Para colocar un conductor al frente de un tren del metro se le debe dar el suficiente adiestramiento para que conozca sus responsabilidades, y pueda hacer frente a cualquier emergencia que se le presente.
Señaló que periódicamente todos los conductores del Metro que tengan más de tres años trabajando deben ser sometidos a evaluaciones físicas y sicológicas, así como mantenerlos al día con las nuevas aplicaciones tecnológicas.
Pidió que el personal que fue designado luego de un reciente paro, y consecuentes despidos, debe ser ahora planamente evaluado, y si no reúne los requisitos no se les debe permitir conducir uno de los trenes del Metro.
Apuntó que los autobuses del transporte en zonas turísticas son modernos con tecnología de primera, pero siempre se dice que ocurrió una falta o distracción de los conductores.
Destacó que las autoridades se descuidan al no proceder a supervisar a las principales empresas que tienen autobuses inter-urbanos, y hacer exámenes directos a sus choferes. Es una medida que se debe tomar de inmediato.
Pidió que a todos los conductores, sean del Metro o de autobuses privados interurbanos y de áreas turísticas, se les someta todos los meses a pruebas sicológicas, antidrogas y para detectar el consumo de alcohol.
Afirmó que aquellos que tienen en sus manos la vida de miles de pasajeros tienen que estar aptos para desempeñar el trabajo, tanto físico como mental.



