
LA BIBLIA.*
Juan José Ramos, Libros, 7 de Julio, 2025. YouTube*
Al citar la Biblia en este escrito, muchas personas piensan enseguida en religión. Pero yo no la elijo por eso. No la elijo como creyente, sino como lector. La Biblia es uno de los libros más importantes de la historia de la literatura. Y lo es, en primer lugar, por su lenguaje. Incluso traducida –y quizás especialmente traducida- tiene un ritmo, una cadencia, una fuerza poética que muy pocos libros han alcanzado. A veces uno abre una página al azar y encuentra frases que parecen haber existido siempre. Imágenes que se quedan grabadas. Historias que son tan antiguas que parecen fuera del tiempo. También elijo la Biblia por su diversidad interna.
Porque la Biblia no es un solo texto: es una recopilación. Es una biblioteca dentro de un libro. Hay mitos fundacionales, hay poesía, hay proverbios, hay relatos épicos, hay genealogías, hay lamentos, hay cartas, hay reglas, hay parábolas, hay visiones. Algunos textos de la Biblia son profundamente narrativos. Otros son abstractos. Algunos hablan con voz colectica, otros son la voz íntima de alguien solo. Esa variedad, esa multiplicidad de géneros y tonos, convierte a la Biblia en un libro que siempre se puede leer de otra manera. Y hay otra razón. Muchos de los libros que leemos, incluso hoy, tienen a La Biblia como una presencia de fondo. Aunque no hablemos de ello, aunque no la citemos. Hay símbolos, estructuras, frases enteras que vienen de ahí. No se trata de fe. Se trata de herencia cultural, se trata de lenguaje, de tradición cultural, de imágenes que han formado parte de nuestra forma de narrar y de narrarnos durante siglos.
Yo, en cambio, no me sé la Biblia de memoria, como todos, no la sabemos de memorias, porque para mí es el libro más difícil de leer. No la he leído de principio a fin, como una novela. Pero como todo, la he leído muchas veces por partes. Me interesa cómo se cuenta. Cómo se repiten los motivos. Cómo se narra el silencio. Me interesa la figura de Job. me interesan los Salmos. Me interesan los evangelios como forma de relato breve, casi como pequeñas escenas teatrales. Me interesa la construcción simbólica del mundo en el Génisis. Me interesa, sobre todo, cómo ese libro ha dialogado con tantos otros libros que me importan. Y creo que eso es importante cuando uno piensa en cuales son los cinco libros que podría leer toda la vida: que ese libro me hable, pero también que hable con los otros que he elegido. Que cree puentes, ecos, resonancias. La Biblia tiene esa capacidad. Es un libro que no se agota, que no se deja atrapar del todo, que puede acompañar de maneras diferentes según cómo lo leas. Y eso está en esta lista*. No por lo que representa. Sino por lo que es: un texto que sigue encendiendo palabras muchos siglos después de haber sido escrito.
*Lista: los cinco libros que me acompañaran toda la vida, los cuales se pueden leer por siempre y ellos son: La Biblia, Don Quijote de la Mancha, Las mil y una Noche, Cien Años de Soledad y En Busca del Tiempo Perdido.



