- Publicidad -
Opiniones

El lunes siempre dolía

La Semana Santa era para los niños del pasado ya remoto mucho más que rezar: Era

marotear en finca ajena, sin pedir permiso (“¡Tú verás el lunes que viene!”)…Pelear con

el niño del vecino (“¡Prepárate para el lunes!”)…Bañarse en el peligroso río (“¡El lunes

¡no te salva nadie!”)…Robar los caramelos a la ofrenda del altar (“¡Eso lo vas a pagar el

¡lunes!”)… Negarse a dormir temprano (“¡No te apures, que el lunes te duermes a la

¡siete!”)…En fin, tal como lo recordamos nosotros, los niños de los años cincuenta, la

impunidad de cada inolvidable Semana Santa terminaba a correazo limpio después del

Domingo de la Resurrección.

Visited 5 times, 1 visit(s) today
- Publicidad -

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba

Estas usando un bloqueador de anuncios!

Desactiva tu bloqueador de anuncios para poder leer nuestras informaciones. Gracias de antemano!