
¿Desparearán los medios tradicionales de comunicación?
Los medios tradicionales de comunicación, no desaparecerán, porque se están transformando profundamente. La prensa escrita, la radio y la televisión, están atravesando una metamorfosis digital que redefine su papel en la sociedad. Están reconfigurando su identidad para adaptarse a un ecosistema informativo dominado por redes sociales, inteligencia artificial y consumo personalizado.
Muchos ven los medios tradicionales como parte de una élite, lo que ha impulsado el auge de voces independientes y formatos alternativos. Las generaciones más jóvenes prefieren formatos audiovisuales breves y accesibles, como TikTok, YouTube o pódcast y es que, la proliferación de fuentes digitales, ha aumentado la preocupación por las noticias falsas, lo que exige mayor rigor y transparencia. Como cuarto poder es más que un sistema informático, es un sistema de amplificación y propagación de ideología y una poderosísima máquina de crear opinión.
En el pasado, hubo un periodismo donde quién pensaba y afirmaba era el entrevistado. El objetivo entonces, era hacer hablar al entrevistado, hacerlo que expresara sus creencias y su pensamiento. Hoy, algunos periodistas son predicadores. No escuchan a los entrevistados; de antemano ya tienen sus creencias, sus opiniones, sus propias verdades y cuando llega a un entrevistado, lo bombardea a preguntas incómodas para colocarlo en una posición incómoda.
Los medios de comunicación son empresas comerciales, su único renglón de venta son las noticias, entrevistas y opiniones; y es que no existe libertad de prensa, lo que sí existe, es libertad de empresas de medios. Los espacios son rentados a comunicadores, quienes los usan como medio de subsistencia económica. Cada medio tiene una agenda ideológica bien definida, agenda que está bien perfilada por los intereses de sus dueños y sus patrocinadores.
En la práctica, muchos de ellos, terminan respondiendo a intereses económicos, políticos o ideológicos de quienes financian su espacio. Las cosas han cambiado y trascendido más allá de los periodistas, ahora son todas las estaciones y casi todos los periódicos pertenecen a grandes empresas. Hoy, el periodismo no es una profesión independiente. Siempre han manipulado, pero lo de ahora es descarado, la mayor parte de los medios están comprados y apoyan al que sea en función de lo que reciben.
Como empresas, ya vienen con una idea preconcebida, con sus propias verdades, con sus propias inclinaciones políticas y el medio ya no es como aquel periodista que solo buscaba noticias, sino que es como una religión donde los periodistas son sus predicadores, los sacerdotes, o monjes. Es a veces insoportable, ver y escuchar programas que se supone es periodismo, predicando, interpretando por la audiencia como si nadie excepto ellos, pueden ver, observar e interpretar la realidad alrededor.
Como empresas, en muchos países están parcializados favoreciendo la corriente política, donde todo lo que hace el contrario es malo, y todo lo que hacen ellos es bueno. Se pierde la perspectiva de encontrar cuál es el error, cuál es el camino que más conviene a todos y se asume la postura parcial hacia un solo lado de la polarización. Es una tremenda lástima, porque los medios son tan poderosos e influyen tanto a la sociedad que, si se utilizara para la búsqueda de soluciones
Este sistema polarizado donde existe medios de uno y otro lado, la audiencia puedes escoger a quien escuchar o mejor aún, decidimos no escucharlos a los dos y buscar terceras vías, porque en esta sociedad siempre existen múltiples fuentes de información; muy diferente cuando sólo existe un sistema de comunicación, controlado por el estado, porque no hay opciones, es una sola verdad, una sola versión, un solo punto de vista y no más.
La sociedad contemporánea lleva una influencia importante de ese idealismo positivista que nos define y describe. Los últimos dos siglos han significado grandes avances en términos del logro de condiciones socioeconómicas generales nunca antes vistas para la mayoría. Los medios de comunicación, por definición, son subjetivos, porque los seres humanos lo somos también. Influyen en nuestro pensamiento, luego, definen lo que decimos y pensamos.
Los medios tradicionales no están a punto de extinguirse; más bien, atraviesan una metamorfosis tan profunda como la que vivió la imprenta de Gutenberg hace cinco siglos. Así como entonces la prensa reconfiguró la autoridad del clero, hoy la prensa escrita, la radio y la televisión se reinventan para dialogar con un ecosistema digital dominado por redes sociales, algoritmos de inteligencia artificial y audiencias hiper personalizadas. La audiencia será multicanal.
Los usuarios cada vez más elegirán entre múltiples plataformas según el contexto (celular, TV, radio, redes, web).
Luis María Ruíz Pou



