
Rodríguez Pimentel deplora incendio que redujo a cenizas la casa “Villa Doña Emilia” en Montecristi

El exsenador de Montecristi Héctor Rodríguez Pimentel manifestó hoy su pesar por el incendio que redujo a cenizas la histórica casa “Villa Doña Emilia”, una reliquia arquitectónica llevada a Montecristi por piezas desde Francia, junto con el reloj público, en 1895.
La casa “Doña Emilia”, icono cultural e histórico de mi querido pueblo Montecristi se quemó en la madrugada de este sábado.
Esta casa de estilo victoriano fue traída por piezas desde Francia en 1895, junto al reloj público, y ensamblada en la esquina de las calles Duarte y Federico de Jesús García, centro histórico de San Fernando de Montecristi.
Este lamentable suceso ha compungido a la comunidad montecristeña y a los amantes de la historia que representaba esta reliquia cultural que había permanecido ahí como testigo mudo por 130 años.
La gran casona, un lujo para aquella época, fue habitada por doña Emilia Jimenes Pereyra, acaudalada empresaria y promotora cultural, hermana del dos veces presidente de la República Dominicana, Juan Isidro Jiménez Pereyra.
Las promesas de rehabilitación hechas por los diferentes gobiernos que hemos tenido llovieron con los años, las últimas provinieron de los incumbentes de los ministerios de Cultura y de Turismo desde el 2015, pero nunca se hizo nada hasta el día de hoy que nos sorprende la tragedia.
Ahora quizás, después de su lamentable siniestro, podría surgir el interés, verdadero no bulto, del gobierno dominicano de replicar esa histórica casa, para convertirla, que fue siempre la idea, en un museo cultural que concentre las reminiscencias históricas de Montecristi, que son muchas y muy ricas, y sirva de chispa para el desarrollo de un turismo ecológico y cultural en el ya creado, pero no ejecutado, Quinto Polo Turístico del noroeste.
El rumor público habla de manos criminales, por lo que se impone una exhaustiva investigación para determinar las causas del siniestro y así tranquilizar la conciencia de un pueblo que veía en esa casa “Villa Doña Emilia” un espejo de sus tiempos de gloria y una esperanza de su renacer turístico y cultural”.


