
RD necesita otra Restauración de la República
Nuestra Voz, Editorial de Primicias
Cada 16 de agosto la nación dominicana conmemora el dia de la Restauración de la República, que consolidó la independencia nacional de 1844, posterior a la traición de intentar anexar la República Dominicana a Españana.
La Restauración, 1863-1865, es un capitulo de importancia en la historia dominicana y debe estar presente todos los días en la mente y accionar de los dominicanos.
Estudiemos la importancia de esa consolidación independentista y no olvidemos la importancia del Grito de Capotillo, obra de dominicanos valientes comprometidos con la existencia de la República Dominicana.
Este 16 de agosto coincidió con la juramentación del presidente Luis Abinader para el período 2024-2028, quien ha hecho una serie de compromisos de fortalecer la democracia dominicana y de relanzar el país hacia la duplicación del tamaño de la economía en un período de 12 años.
Ese crecimiento económico debe ser bien distribuido para realmente reducir la pobreza y que no sólo sea utilizado para enriquecer a unos pocos.
Hacerlo es el mejor homenaje a quienes hicieron posible la independencia de 1821, 1844 y la Restauración de la República.
Ahora que el país está invadido por los haitianos y estos enfrentan a tiros a la autoridad pública, la República Dominicana necesita una nueva restauración que debe comenzar con la imposición de la autoridad para deportar a millones de haitianos indocumentados que pretenden robarse y tomar el control de la nación.
Hay que verificar la documentación de los haitianos.
La toma del motoconcho y el desplazamiento de la mano de obra dominicana en la zona rural, industria de la construcción y otras áreas importantes.
Imponer la autoridad en los parques forestales, ponerle fin a las mafias que trafican con haitianos y parturientas de ese pais.
Dejar de utilizar el dinero público en los haitianos, que desalojan de las escuelas públicas a los niños dominicanos.
El presupuesto nacional es para los dominicanos no para los haitianos.
Evitar que en los condominios privilegien a los haitianos en la seguridad y perjudiquen los empleos de los dominicanos.
Despertemos, esta nación es de los dominicanos, no de los haitianos, que destruyen el rio Masacre y queman arboles para carbón.
¿Qué pensarán en las tumbas todos los que se han entregado a la dominicanidad cuando se enteran del desastre de los haitianos en la Republica Dominicana, que hasta se acercan con pandilleros muy peligrosoa a la frontera dominico-haitiana?
Los héroes de la Restauración reclaman desde sus tumbas que no nos dejemos derrotar por los haitianos y sus aliados internacionales.
Recordamos el esfuerzo del padre de la patria Juan Pablo Duarte, quien se sumó a la restauración de la República cuando vino de Venezuela a defender la patria el 24 de marzo de 1864.
Que viva la República Dominicana.



