
En RD, más del 20 % de las mujeres interrumpe sus actividades durante la menstruación; UNICEF llama a garantizar una gestión menstrual digna
La falta de condiciones adecuadas para que niñas y adolescentes puedan vivir su menstruación de forma digna sigue afectando su educación, salud y participación en la nación dominicana.
Santo Domingo, República Dominicana, jueves 28 de mayo de 2026.- Bajo el eslogan “Mundo Amigable con la Menstruación”, este 28 de mayo se conmemora el Día de la Higiene Menstrual, una fecha global impulsada para visibilizar los desafíos que enfrentan millones de niñas, adolescentes y mujeres para gestionar su menstruación de manera digna, segura y libre de estigmas. La iniciativa, promovida en el ámbito internacional junto a organizaciones como WASH United, busca movilizar acciones que garanticen el acceso a información, productos de higiene menstrual, agua, saneamiento y entornos seguros e inclusivos.
En este contexto, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) en República Dominicana hace un llamado urgente a fortalecer las condiciones que permitan una adecuada gestión menstrual en el país, especialmente para niñas y adolescentes cuyos derechos a la educación, la salud y la participación continúan viéndose afectados por barreras estructurales, sociales y culturales.

Para Josefina (nombre retocado), una adolescente dominicana, la menstruación no es solo un proceso natural, sino un desafío constante. Desde hace dos años vive con endometriosis, una enfermedad que afecta aproximadamente al 10 % de las mujeres en edad reproductiva en el mundo y que puede provocar dolor intenso, fatiga y sangrados abundantes.
“Hay días en los que el dolor no me deja ir a la escuela”, cuenta. Como ella, muchas adolescentes ven limitada su participación en actividades escolares, sociales y recreativas debido no solo a condiciones médicas, sino también a la falta de entornos adecuados y comprensivos.
De acuerdo con datos de la encuesta ENHOGAR–MICS 2019, más del 20 % de las mujeres entre 15 y 49 años en el país no participó en actividades sociales, escolares o laborales durante su última menstruación, lo que evidencia una exclusión preocupante y persistente. En el ámbito regional, estudios del organismo internacional muestran que incluso más de la mitad de las niñas y adolescentes ha faltado al menos un día a la escuela durante su menstruación.
“Garantizar una adecuada gestión menstrual es fundamental para que niñas y adolescentes ejerzan plenamente sus derechos a la educación, la salud y la participación”, afirmó Carlos Carrera, representante de UNICEF en República Dominicana.
ACCESO Y APOYO
UNICEF enfatiza la necesidad de garantizar condiciones adecuadas en las escuelas y otros espacios comunitarios, incluyendo acceso a agua potable, baños limpios y privados, productos de higiene menstrual y entornos sin estigma y discriminación.
“Esto implica no solo asegurar infraestructura y acceso a productos, sino también derribar el silencio y los estigmas que rodean la menstruación, especialmente para quienes enfrentan condiciones como la endometriosis, que muchas veces son invisibilizadas”, agregó Carrera.
La evidencia muestra que la falta de condiciones para gestionar la menstruación es una de las principales causas de ausentismo escolar y una barrera directa para la equidad de género. En contextos donde además existen condiciones de salud como la endometriosis, los ovarios poliquísticos; los impactos pueden ser aún más profundos, afectando no solo el bienestar físico, sino también la salud mental y la calidad de vida.
Esta realidad demanda acciones urgentes, particularmente en el sector educativo y en otros espacios públicos, para asegurar que niñas y adolescentes puedan gestionar su menstruación de forma segura y digna, evitando el ausentismo escolar y las limitaciones en su participación plena.
COMPROMISO
El Fondo que trabaja con la niñez reafirma su compromiso de impulsar acciones y abogar por políticas públicas que contribuyan a cerrar estas brechas, de modo que cada vez más niñas, adolescentes y mujeres tengan acceso a los servicios, productos y medios necesarios para una gestión menstrual saludable, segura y libre de estigmas.
La entidad global insta al Ministerio de Educación a encaminar las acciones necesarias para asegurar que, en todos los centros educativos del país, las niñas y adolescentes cuenten al menos con las condiciones básicas y las orientaciones adecuadas para vivir la menstruación como una etapa natural de la vida.
Entre las principales acciones recomendadas se destacan:
- Mejorar el acceso a agua potable y a baños privados, limpios y equipados con los insumos necesarios para una adecuada gestión menstrual.
- Garantizar educación integral en salud sexual que permita a niñas y adolescentes conocer su cuerpo y su ciclo menstrual, adquirir herramientas para una gestión menstrual digna, y promover la sensibilización de niños y adolescentes para prevenir el estigma, las burlas y el acoso.
- Los chicos y hombres jóvenes también deben saber sobre la menstruación y el ciclo menstrual, para que sean más empáticos y comprendan mejor por lo que pasan sus amigas, compañeras y otras mujeres de sus vidas.
- Garantizar el acceso a productos de higiene menstrual gratuitos o de bajo costo.
- Incluir en el currículo escolar contenidos sobre salud e higiene menstrual desde edades tempranas, con un enfoque de género y derechos humanos.
- Capacitar a docentes y orientadores para abordar el tema de la menstruación sin estigmas ni prejuicios.
- Fortalecer políticas públicas que atiendan la falta de acceso a productos de higiene menstrual y a información adecuada, con un enfoque de género y derechos.
- Sensibilizar a familias y comunidades para promover el diálogo abierto y romper los tabúes culturales asociados a la menstruación.
- Promover espacios de diálogo, apoyo y acompañamiento para niñas y adolescentes.
- Ofrecer orientación y acompañamiento psicológico a quienes enfrenten vergüenza, ansiedad o situaciones de acoso o bullying relacionados con su periodo menstrual.
A través de la campaña “Los Datos Cuentan”, que UNICEF mantiene activa, se destaca la importancia de visibilizar, a través de evidencia, las brechas que aún persisten en torno a la gestión menstrual. Las cifras no solo dimensionan el problema, sino que revelan cómo la falta de condiciones adecuadas impacta directamente la vida de niñas y adolescentes, limitando su acceso a la educación, su bienestar y su participación plena en la sociedad. Poner los datos en el centro permite impulsar acciones concretas y políticas públicas más efectivas para garantizar una gestión menstrual digna, segura y libre de estigmas.



