
LA JUNTA RECONOCE PARTIDO RAMFIS TRUJILLO
Después de darle la noticia de este fin de semana en el ambiente político dominicano como lo fue el reconocimiento por parte de la Junta Central Electoral a un partido de Ramfis Domínguez Trujillo y de los comentarios de una posible alianza para las próximas elección entre el PRD y PRM, de acuerdo a expresiones del Ingeniero Miguel Vargas Maldonado, Presidente del Partido Revolucionario Dominicano (PRD).
Sin embargo, no es justo que la Junta Central Electoral haya reconocido un partido al hijo de la sangre de Rafael L. Trujillo, ya que, este país si acepta como bueno y valido un partido trujillista está bueno que lo quemen por los cuatro costados.
Los miembros que componen ese Tribunal electoral no son más que remolad, nauseabundo, los cuales con su reconocimiento a dicho partido están quebrantando la dignidad del pueblo dominicano, después de tantas montañas de cadáveres de esa sanguinaria tiranía de Trujillo la cual asesino a todo el que se oponía a su régimen en esos 31 años de crímenes, de esa familia de megalómano.
Cómo es posible que la Junta haya reconocido un partido al hijo de una matriz ensangrentada de esa aberrante dictadura como era la del abuelo de este energúmeno Ramfis Domínguez Trujillo. Yo me pregunto hoy cómo se sentirán esas familias de miles de muertos en la funesta era del Jefe con ese reconocimiento mancillado de la dignidad donde perecieron víctimas de las atrocidades de las torturas cometidas en la 40, y en otros sitios más de torturas como era el centro de torturas del kilometro 9 de la autopista Duarte, el cual era manejado por un Capitán de apellido Guerra, un torturador sin escrúpulo; y, que hoy esos solapados de la Junta Central Electoral le reconozcan ese adefesio de partido.
Volver a repetir esa historia de 31 años de sangres, al reconocerle un partido al hijo de esa barbarie Ramfis Trujillo, estos deshonorables jueces sin ningún principio moral ni sentimiento; un día y espero que no sea tarde el juicio de los tribunales de la historia se encargara de condenarle por tan aberrante sacrilegio a una nación digna y merecedora de mejor suerte.
Pues sin lugar a dudas, que la voz de los muertos de ese régimen se levantaran aclamando justicia a los verdugos de la Junta.



