
LOS TRAIDORES DE HOY
La nación se encuentra en estos caminos de su historia transitando por un laberinto el cual está llenando de incertidumbre a todo el pueblo dominicano por uno de sus momentos más peligrosos y delicados en su devenir como nación.
Es necesario que el pueblo este en máxima alerta porque está en peligro de perder su soberanía, parece que la nación se está diluyendo, pues se nos quiere envolver en una situación que muy lejos deja de ser del pueblo dominicano como lo es la crisis de violencias que azota a la vecina nación haitiana como son las mal llamadas pandillas armadas.
Por lo tanto, nosotros no podemos ser la solución de los problemas ancestrales que viene arrastrando el pueblo haitiano hace muchas décadas. Pues hoy el gobierno del presidente Luis Abinader enfrenta el problema de que sea este país que cargue con el fardo de problemas que tiene el pueblo haitiano, los que deben ser estos los que den soluciones a sus problemas.
Sin embargo, el gobierno dominicano hizo un llamado a un pacto para enfrentar la crisis que vive la nación de Haití. Es un derecho saber que el gobierno dominicano no debe cargar con los problemas de la nación vecina, ya que, estos no son más que responsabilidad de los organismos internacionales, sin dejar esto de ser una intervención a los asuntos internos de otra nación.
No cabe duda, que nuestro país es una nación soberana y, por lo tanto, se nos quiere imponer un proyecto de Ley como es el de trata de inmigrantes que atenta contra las integridad de la soberanía de la nación como es ese proyecto de Ley que sin lugar a duda, es una intromisión fragante de la Casa Blanca de Washington, y bajo ninguna circunstancia el pueblo dominicano debe aceptar, porque a este pueblo le ha costado mucha sangres su soberanía y libertades, en esa conspiración aviesa que hoy se cierne bajo el cielo de Quisqueya.
Volviendo a la figura siniestra de aquellos que señalará el Patricio Juan Pablo Duarte, que los traidores nunca descansan y para ellos ahí están los traidores de ayer, como los Santana, Bobadilla y Buenaventura Báez, como los traidores de hoy.



