- Publicidad -
Opiniones

Rafael Colón: Una espiga de ébano inolvidable

-A propósito de una cautivadora conversación en su residencia de San Cristóbal-

POR JUAN CRUZ TRIFFOLIO

Sociólogo – Comunicador Dominicano

trifffolio@gmaiilco.com

 

Había transcurrido el tiempo y el cúmulo de experiencias de los tríos y cuartetos, cuando Rafael Colón fue llamado por el maestro Luis Alberti para que formara parte de la agrupación musical, en ese entonces, número uno del país: la Orquesta Generalísimo Trujillo.

En torno a su primer episodio artístico en el popular grupo, el reconocido bolerista dominicano narra con emoción que “cuando Trujillo veía una gente rara en la orquesta siempre preguntaba: ¿quién ese que está ahí…?.

“Tan pronto el maestro le explica –asegura Colón– que soy hermano de Tapacán, quien tocaba en la agrupación, y le expresa que soy muy buen cantante, el Presidente dio la orden para que inmediatamente cantara”

“Recuerdo que en esa época, –evoca el inolvidable intérprete dominicano–, la canción de moda era Virgen de Medianoche. Resultó ser, precisamente, mi primera canción frente a Trujillo”.

“Eso fue por el año 1943, en la llamada Casa de los Coroneles, en San Cristóbal, donde hoy está la Oficina de Correos. Nunca se me olvida cuando Trujillo se levantó solito y comenzó a aplaudirme”, agrega con serenidad Rafael Colón.

A partir de entonces, comienzan a hacerse realidad los sueños de viajar y grabar algunas composiciones que desde muy temprana edad pervivían en el interior del inolvidable cantautor conocido como La Espiga de Ébano.

Su primera grabación con la Orquesta Generalísimo resultó ser un bolero de Manuel Sánchez Acosta titulado: Ven y la segunda, una canción de su autoría conocida como: No me Interesa.

Uno de las estampas que mayor recuerdo trae a Rafael Colón, como miembro de la agrupación musical de don Luis Alberti, consiste en haber sido protagonista de las fiestas más largas que hasta el momento se hayan celebrado en el país.

“Una vez tocamos un baile que se inició a las 6 de la tarde y terminó al otro día, a la misma hora. Fue una de las fiestas donde Trujillo menos bailó porque pasó la mayor parte del tiempo conversando con sus amistades. Recuerdo que se hizo en el local del Partido Dominicano, por los años 40, en la ciudad de Baní. Nadie podía irse hasta que Trujillo no se retirara del lugar”, comentó el popular intérprete de la Santa Cecilia.

Sobre el origen de la canción Luna Sobre el Jaragua, tema que sin dudas ha sido una de sus más genuinas credenciales artísticas, Rafael Colón afirma que fue él quien la cantó originalmente y agrega que “ese bolero se hizo una vez que vino aquí, al país, una artista mexicana llamada Eva Garza”.

“No sé qué motivó al maestro Luis Alberti a escribir la canción. Pero la verdad es, que la primera vez que se cantó ese bolero fue la propia Eva Garza y esa composición nació en el patio del Hotel Jaragua. También es cierto que después la siguió cantando Marcelino Plácido y luego yo. Ahora bien, quien la grabó por primera vez en el país, fui yo. Antes, Eva Garza se fue a México y la grabó allá con otra instrumentación”, expone a manera de aclaración.

Según refiere, el hecho de que se le identifique con esa composición, podría responder a que fue a él a quien más se le escuchaba interpretar a Luna Sobre el Jaragua, porque constantemente frecuentaba al viejo local hotelero.

En lo que concierne a la mejor canción que en términos de vocalización y contenido dijo haber interpretado, Rafael Colón, establece que “ha sido el bolero de Sánchez Acosta, titulado: Paraíso Soñado.

Otra composición que a juicio del artista santiagués, radicado en San Cristóbal, ha logrado penetrar profundamente en él y su público es: Dejarte No, de la autoría de Águeda Blandino, la cual siempre tuvo que interpretar por solicitud de quienes participaban en los bailes de la Orquesta Santa Cecilia.

Contestando a quienes entienden que el Bolero ha desaparecido, Colón no titubea en precisar que “no ha muerto ni morirá, porque la balada es el mismo bolero de ayer. Lo que ha cambiado es de nombre. Y digo que no morirá porque siempre habrá alguien que lo mantendrá por su forma de poesía romántica que penetra profundamente en el alma humana”.

Estableciendo comparaciones entre la forma de escribir las canciones en la actualidad y lo que sucedía en el pasado, el esforzado trabajador del canto puntualiza que “ayer existía más romanticismo para escribir. Se hacía por inspiración. Ahora cualquiera fabrica un bolero o balada, porque ahora todo es fabricado o comercializado. Antes era por inspiración”.

Consultado sobre cuál entendía ha el mejor merenguero de República Dominicana, Rafael Colón enfatizó:

“Para mí no ha existido un mejor merenguero que Pipí Franco. Ese nació para cantar merengue. Ahora, hay muchos merengueros buenos, ahí tú tienes, a pesar de ser un viejito, a Joseito Mateo, ese es un señor cantor de merengue, el mismo Francis Santana… hay muchísimos… y muchos de los jóvenes de ahora, especialmente, este muchacho llamado Sergio Vargas”.

Cuestionado sobre la procedencia del calificativo Espiga de Ébano, dijo que “el nombre viene de un programa que yo tenía como trovador, en 1930, los domingos, en la emisora H19V, de Santiago de los Caballeros, y que era conducido por el locutor capitaleño, Héctor Mena”.

“En una ocasión, sucedió que él me fue a presentar y cuando dijo: ahora presentamos. Se quedó sin respiración e inmediatamente le salió: a la Espiga de Ébano, Rafael Colón… a partir de entonces, se quedó el calificativo”.

Y en verdad, Héctor Mena tuvo razón.

Visited 1 times, 1 visit(s) today
- Publicidad -

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Botón volver arriba

Estas usando un bloqueador de anuncios!

Desactiva tu bloqueador de anuncios para poder leer nuestras informaciones. Gracias de antemano!