
Tiempos oscuros!!!!
Marcia Cordero
El mundo está patas arriba y no lo notamos; hay, por supuesto sus excepciones, pero aún son muchos los que tropiezan y caen; cada lugar del mundo tiene sus debilidades, nadie esta exento. Por ejemplo: En algunos casos
Los jueces defienden a los criminales y condenan a las víctimas.
Los policías no persiguen a los delincuentes, se unen a ellos para obtener beneficios. El pueblo no respeta la autoridad y la autoridad no respeta al pueblo. La dignidad y el honor se fueron de paseo y se perdieron por el camino.
Hay clínicas que venden órganos de gente que aún no han fallecido. Muchos apoyan el aborto y otros venden la sangre y órganos de un bebé vivo desde el vientre de su madre. Se ejecutan procedimientos clínicos innecesarios y los necesarios los declinan si el paciente es pobre. La mortalidad infantil crece y también los feminicidios en todo el mundo y a nadie parece importarle. Las farmacias venden medicamentos originales a la gente con dinero y los falsificados a los pobres, a sabiendas de que no sirven o que enferman más de lo que sanan.
Hay farmacéuticas que fabrican y venden productos que no debían estar a la venta por sus efectos dañinos; les importa más lo económico que la salud del ser humano. Increible!
Algunos maestros se hacen ciegos a la violencia en las aulas si es contra estudiantes pobres, diferente a cuando es contra estudiantes ricos.
-Muchos dedican más tiempo a su celular y a los chismes en las escuelas que a la verdadera enseñanza, aunque esta caiga a niveles desproporcionadamente bajos. No les importa la formación o el aprendizaje de los estudiantes, solo que les paguen su salario.
-Algunos supermercados compran mercancías falsificadas hechas en patios de casas sin ninguna previsión de salud pública. Estos pagan dos o tres pesos por los productos y luego con un sello, los ponen como que son de ellos y estafan con productos malos a la gente que no puede comprar los buenos.
-Mucha del agua potable que se consume es extraída de ríos y cañadas sucios, o de la llave de algún patio en una casa cualquiera, luego las venden como agua buena, mientras la gente consume esa porquería.
-Funcionarios de diferentes niveles favorecen las causas de su gente aunque no sean justas y después, que el mundo ruede.
-Padres que saben que sus hijos son delincuentes, pero se hacen los tontos porque los muchachos les dan lo suyo cuando hacen sus vueltas.
- Otros venden a sus hijos menores por dinero para conseguir lo suyo, sin importarles lo que pase con sus vidas.
- Otros tantos quieren y cuidan a sus perros y gatos, que hasta duermen con ellos, pero los niños deben dormir solos “para enseñarlos a ser independientes”. Los perros se cag…en la casa y ellos los limpian muertos de risa. Sin embargo, si el niño se orina en la cama porque tiene miedo, los padres los golpean y castigan con rabia: Les molesta hasta escuchar su voz, pero en redes sociales y en fotos son los mejores padres del mundo. Es increíble y doloroso, pero cierto.
-Los políticos solo quieren conseguir sus cuartos aunque se queme el país.
-El reconocimiento y valoración de las personas o entidades solo se gana por amiguismo, no por méritos ni altruismo. Eso no deja ganancias, por lo tanto, muy pocos apoyan o reconocen movimientos o causas que no sean de sus amigos.
-Algunos no hablan o escriben lo que es importante para el pueblo, sino lo que les provee presencia o bienestar económico y personal, no importa de donde venga ni el costo a posteriori.
se inundan los medios y las redes sociales con basura mediática que daña a muchos y despoja a sociedades de futuros líderes, y de grandes y ejemplares familias y gente sabia que ama a su país y quiere mejorarlo, por eso a muchos los silencian y acorralan de mil formas.
-Claro está, que todo esto lo hace solo la gente que ha perdido su trabajo norte y se ha dejado cegar por las luces multicolores del dinero, la fama y el poder. Pero aún podemos superar este tiempo oscuro y no desmayar o perder la fe, ya que por encima de todo, son más los que siempre harán lo correcto, no importa lo que cueste!
Marcia Cordero



