
No es solo congelar los precios de los combustibles. El Gobierno debe reducir temporalmente en un 50 % los impuestos que gravan el gasoil, mientras dure la crisis internacional de los combustibles.
Por : Roberto A. Canaan Beato
No proponemos subsidiar indiscriminadamente la gasolina; proponemos proteger el combustible que mueve la producción nacional. El gasoildo mueve los camiones que transportan los alimentos, los tractores que trabajan la tierra, las guaguas, las maquinarias de construccion y las plantas eléctricas que mantienen funcionando numerosas actividades económicas.
Si dejamos que el precio del gasoil aumente sin control, el impacto terminará golpeando el bolsillo de todos los dominicanos. Reducir sus impuestos no es un regalo: es una medida para contener la inflación, proteger la producción y evitar que el alto costo de la vida termine generando una crisis social.
Además, hay un argumento fiscal que conviene estudiar: una reducción temporal del impuesto podría significar menor recaudación por galón, pero si evita que aumenten los costos de transporte y alimentos, podría reducir la presión inflacionaria y proteger la actividad económica. La medida debería tener una duración definida y revisarse según el precio internacional del petróleo



