
Es mala suerte o mala decisión
Lic. Luis Ma. Ruiz Pou
La mala suerte se refiere a la ocurrencia de eventos desafortunados o adversos que parecen suceder de manera inesperada o fuera del control de la persona, donde los resultados no son los deseados y parecen ocurrir sin explicación lógica. Puede manifestarse en distintos ámbitos de la vida, como el trabajo, la salud o las relaciones personales, y se asocia con la falta de fortuna o con circunstancias que escapan al control del individuo. (Dicc. Enciclópedico Español)
Por otro lado, las malas decisiones son una parte inevitable de la experiencia humana, afectando desde nuestras finanzas personales hasta nuestras relaciones y carreras. Comprender qué son y cómo manejarlas, es crucial para el liderazgo efectivo y el desarrollo personal. Las decisiones, buenas o malas, no son simplemente elecciones racionales; están profundamente influenciadas por una variedad de factores psicológicos.
Buscando volver a ser grande nuevamente, Wahsington ha sido victima de sus malas suertes o malas desiciones. Ha fracasado en varios escenarios; primero, intententó controlar el Canal de Panamá, anexar a Canadá a Estados Unidos como un estado más, comprar a Greoeslandia y controlar a Mexico. En adición, invadio a Venezuela para secuestrar a su presidente y más adelante, pone en su agenda a Cuba.
Todo esto, el conflicto en el Medio Oriente con la guerra contra el Estado Islámico de irán, para apoyar al el Estado sionista de Israel, cometiendo el gran error de aceptar los consejos del Primer Ministro israelí, Benjamín Netanyahu, quien sobre la base de un falso informe de su organismo de inteligencia, de que Irán estaba cerca de fabricar un misil nuclear; por lo que les recomendó iniciar un bombardeo contra el pueblo iraní.
Una de las consecuencia de ese ataque, fue el asesinato de 168 estudiantes hembras y varones que en esos momentos recibian instrucciones educativas. ¡¡¡Eso no fue mala suerte, fue una mala decisión!!! En el caso de Venezuela con el expediente de Nicolás Maduro, la prensa reseña que es un caso que podría fracasar, porque se violaron leyes y regalmentos internacional que impide hacer preso a un gobernante rebestido de inmunidad diplomática.
Recientemente, el Congreso de EUA, emitió un resolución con un llamado al actual gobierno venezolano, para que se abtenga de replesaria a candidatos de la oposición, especialmente el caso de María Cortna Machado. ¡Oh! Pero que casualidad. Wahsington se olvido del presidente legitimo Edmundo Gonzales. Para Donald Trump, Edmundo es un muerto político.
La resolución del congreso, legitima la administración del secuestrado Nicolás Maduro Moro, ya que Daysi Rodríguez, era la vicepresidente de Venezuela en momento de que Maduro era el jefe de gobierno. Este es otro caso; no fue por mala suerte, fue por mala desición de Donald Trump, un hombre que habla, actua y pienasa despúes. El mejor ejemplo de esto, es el trapiés en el manejo de las negociaciones con Irán, buscando la apertura del Estrecho Ormuz, la caja donde sera sepultada la política errada de Washington.
Recordemos que cuando Trump llego en enero del 2025 a la Casa Blanca, se comprometeió a cabar de forma inmediata la guerra entre Rusia y Ucrania. Lograr un acuerdo entre Kiev y Moscú en menos de 24 horas. Fue una falta de experiencia o una exageración típica del presidente estadounidense que, gusta mucho estar frente a un micrófono.
No es la mala suerte la que hunde a Washington, sino la mala decisión de líderes que confunden poder con improvisación, diplomacia con fuerza e institucionalidad con capricho. Mientras Estados Unidos insista en actuar primero y pensar después, su política exterior seguirá escribiendo epitafios en las aulas destruidas de Irán, en las calles de Caracas y en las aguas turbulentas del Estrecho de Ormuz.



