
OLIVERA KUZMANOVIC, POETTISA SERBIA
Olivera Kuzmanovic, es una destaca escritorio y poetisa Serbia, la cual nos da a entender con su poesía el romanticismo y el amor paterno entre los seres humanos, de unas cualidades maravillosa por el sentir de sus palabras escritas las cuales todas están llena de amor y sentimiento, aquí le dejo unos de sus poemas titulado ‘’VUELVO A CASA…’’
VUELVO A CASA…
Llegando a casa para calmar mi alma,
En la puerta de mi nacimiento, ella me espera
La abuela Georgina tiene mis brazos bien
Abiertos
Cuando vuelvo de muy lejos.
En la cocina está el abuelo Milomir
Las patatas en un abrigo se hornean en el
Horno
‘’Bienvenida a mí, mi querida niña..’’
Habla mientras sirve brandy caliente.
La abuela horneó una pintada de indias,
Dándome una taza de leche caliente,
Mientras abraza a su cosita
Ella me dice ‘’Eres mi tercera hija….
Mirando en la sala de pasteleros,
Muchos diáconos en la mesa
Pequeños pasteles incluso en el armario,
Trigo y rosas, Gabón… tan pronto como…
Hot scone está fumando en la mesa
Ella es la mejor, justo la que me gusta
Levemente aplasta y amarillo al alma,
Para rezar a Dios con ella…
Incluso en la cocina, la leña se ahuma.
Se asan cerdos en el horno,
Y la carne se seca en la secadora,
Tocino y qué crepes…
El granero de la abuela también vale la pena un
Golpe.
Ayuda a una vaca nuestra rosa,
Y Milo s el gato está esperando leche
Siempre tiene el primer marido.
El abuelo se comió la yegua de Olju
Moscas en el patio, los potrillos la siguen.
La melena roja está de nuevo,
Son las horas mágicas de la libertad…
Abuelo otra vez en su regazo
Y él cuenta la canción esa vieja:
‘’El abuelo con su nieto…’’
Mientras el icono brilla como en el altar.
Estoy besando su vieja y honesta mano,
Yo sé cuántos años tienes ese viejo está
Sentado,
Sé muy bien el tormento que sufrió
Y cuánto vale ese héroe serbio…
Me trajo una granada del mar,
E higos secos en una maleta de madera,
Y la abuela ahorró para un vestido para su teta,
Que el amor no tiene fin ni medida.
Abuela recibe besos del abuelo en la mejilla
Y ella es timida como una chica,
Defendiéndose, dice ‘’ el niño me está mirando’’,
Ella siempre lo estaba esperando amando a
Verna.
La noche es el tiempo de calor,
Junto con la historia, Uzagor es una casa llena,
Acostado entre la abuela y el abuelo hijo,
Dice que una cama caliente te está esperando.
No hay fin; para ese cuento de hadas de
Srpska.
En sueños pacíficos me ahogo en luz,
Yo digo ‘’Lela hijo…’’
Dímelo por mi hermosa abuela.
El abuelo hizo té y café,
Y qué galleta van con ella,
Enciende la vela, bienvenida la gloria
Santo Arcángel, deja que todos lo vean.
Aquí vienen los niños, nietos,
Antes de la siembra y otros invitados…
Las trompetas pueden ser
Escuchadas,
No, no hay fin para nuestra alegría…
Poetesa Olivera Kuzmanovic
21.11.2024. 7,01h



