
¡¡¡Nooooo!!!
‘’Quien escribe es descendiente de la Estirpe del Patricio Juan Pablo Duarte’’.
¡¡¡ Nooooo!!! El maldito reconocimiento del Partido de Ramfis Trujillo, santificando y honrando a los colosos asesinos de su padre Rafael L. Trujillo, orinándose y defecándose sobre la sangre de 31 años de crímenes cometidos por la guadaña de la muerte como era la era de su abuelo, pues sobre ese lago de sangre de 31 años de los más horripilantes crímenes y torturas sin contar los crímenes de los 24 años de la continuación de la ignominiosa dictadura de Joaquín Balaguer se ciernen en el cielo como relámpagos de muerte y de exterminio el reconocimiento que le deja abierta las puertas de nuevo a los cementerios que eran sin lugar a dudas los lugares predilectos de un sicópata introvertido que superaba a Nerón, Calígula, Mussolini y al Hitler de la Alemania Nazis.
Pues no hay ninguna dudas, que los miembros atorrante de la Junta Central Electoral comenzando con su presidente Román Andrés Jáquez Liranzo, danzan al ritmo de la música fúnebre que interpretaba la sinfónica de la muerte. Pues al ritmo de esa sinfonía bailaran los nauseabundos asqueantes miembros de ese Tribunal Electoral reconociendo ese partido han desgraciado a la nación.
En cambio, los que llevamos las espaldas laceradas por la tortura de las cadenas a las que éramos sometidos y los tantos muertos de nuestra familia no podemos permanecer indiferentes ante este retornos de los cementerios en la que será sometida la nación pues tenemos que levantarnos sin miedos y con corajes para enfrentar ese retorno de la sangre y ahí está para ellos el mejor ejemplo como lo fue el 30 de mayo de 1961, donde se levantó un grupo de conjurados como eran: Roberto Pastoriza Neret, Luis Salvador Estrella Sadhalá, Luis Manuel Cáceres Michel (Tunti), Pedro Livio Cedeño, Huáscar Tejeda Pimentel, Modesto Díaz Quezada, Antonio Imbert Barreras, Juan Tomás Díaz, Amado García Guerrero, Antonio De la Maza, Miguel Báez Díaz y Luis Amiama Tió.
Estos héroes con espadas justicieras cercenándole la cabeza a la bestia que devoraba sin contemplación a todo aquel que se le oponía a su régimen, pues su ley era la que sembraba su bayoneta, pues sin lugar a dudas, que hoy tenemos que coger el ejemplo que nos dejaron esos Espartanos del 30 de mayo de 1961 para enfrentar igual que ellos lo hicieron al hijo de la bestia ajusticiada como Ramflis Rafael Domínguez Trujillo, ¡¡¡ Nooooo…!!! A este asco. El pueblo sabrá cobrarle lo que han hecho con este pueblo.



