
LA FAMILIA, LOS PRINCIPIOS Y LA DIPLOMACIA
Saludo y apoyo la adhesión de la República Dominicana a la Declaración de Ginebra sobre la promoción de la salud de la mujer y el fortalecimiento de la familia.
Son principios que he defendido durante muchos años.
Durante más de una década como Embajador de la República Dominicana ante la Santa Sede tuve la responsabilidad de sostener, también en el terreno diplomático, la defensa de la familia, la vida y la dignidad humana.
No siempre fue fácil. Hubo fuertes corrientes internacionales en sentido contrario, incluso desde el gobierno de los Estados Unidos de aquellos años. Mantuvimos nuestras convicciones frente a cuestionamientos y críticas.
En 2020 concluyó una etapa importante de mi servicio diplomático. Lo esencial es que mis convicciones permanecieron.
Los cargos pasan. Los gobiernos pasan. Los embajadores también pasamos. Los principios permanecen.
Por eso celebro que el actual gobierno de los Estados Unidos haya rectificado aquellas orientaciones y saludo la iniciativa presentada por la embajadora Leah Campos, así como la decisión de la República Dominicana.
No celebro esto porque yo haya cambiado.
Lo celebro precisamente porque no he cambiado.
Defender la familia.
Defender la vida.
Defender la dignidad humana.
¡Viva la República Dominicana ¡Vivan las buenas y sanas relaciones con los Estados Unidos!
¡Que Dios bendiga a nuestros pueblos!



