
Luis “El Gallo” dice que solución internacional a la crisis haitiana debe respetar territorio y soberanía de RD
El presidente de la Unión Demócrata Cristiana –UDC-, Luis Acosta Moreta, Luis “El Gallo”, demostró hoy que tiene que haber solución internacional a la crisis haitiana, pero respetando el territorio y la soberanía nacional.
Advirtio a la Organización de las Naciones Unidas y las grandes potencias que es urgente terminar con la guerra civil de baja intensidad de Haití, y encontrar refugio a más de un millón y medio de desplazados, pero sin tocar el territorio nacional.
Señaló que la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití (BINUH) no ha cumplido con su misión de terminar con la presencia de las pandillas y por el contrario hoy el 80 por ciento de Puerto Príncipe está en las manos de los irregulares armados.
Con millón y medio de desplazado y una precaria asistencia humanitaria hay que tener ojo avizor porque una de las soluciones que presenta la ONU es que se permitirá campamentos de refugiados en el territorio nacional.
La República Dominicana puede ser solidaria, pero bajo ningún control ser parte directa de las soluciones a una crisis que debe ser solucionada por los haitianos en su territorio.
Destacó un informe sobre Haití del secretario general de la ONU, António Guterres, quien destacó que “enfrenta un colapso humano, institucional y de seguridad acelerados, con más del 80% de Puerto Príncipe bajo el control de pandillas armadas”.
Mientras que “un millón y medio de han sido desplazadas internamente de su país, 1,600 escuelas cerradas, 360 incidentes de violencia de género en los primeros cinco meses de este año, escasos hospitales operando, un sistema judicial paralizados, y niveles alarmantes de violencia sexual”,
Luis “El Gallo” argumentó que ese nivel espeluznante de violencia y violaciones en los derechos humanos debe motivar a poner fin a esta crisis, con el poder de los norteamericanos, los franceses y los canadienses.
Pero bajo ninguna circunstancia puede ser que los dominicanos se integren a la solución, aportando tropas, ni dando pasos por delante de la solidaridad que siempre ha existido de parte del país.
La ONU y la Organización de Estados Americanos tratan el caso haitiano como si fuera el tema de una tertulia de café, sin buscar soluciones y alternativas, tal vez en espera de querer sorprender al país y medirlo de lleno en problemas que no son nuestros.



