
Circula segunda edición del libro 27 de febrero de Roque Zabala
La segunda edición del libro 27 de FEBRERO está circulando y se encuentra a la venta en diferentes librerías, la acogida y valoración positiva agotó la existencia de la primera. Su autor, Roque Zabala expresa su satisfacción por la aceptación y acogida por estudiantes, intelectuales y estudiosos de la historia.
27 de FEBRERO es un recorrido por la historia dominicana resaltando los acontecimientos más importantes hasta concluir la histórica noche en que 174 febreristas proclaman un país con el nombre de República Dominicana, bajo el ideal de Juan Pablo Duarte, crear una patria libre e independiente. Es el segundo de la Antología Patriótica de tres libros sobre la vida y obra del patricio, La Trinitaria y sus Fundadores y Sánchez: 4 de Julio de 1861.
Según el autor, los siglos XVII y XVIII convencen a las potencias del viejo continente que las guerras libradas, además de los recursos y la perdida de vida limitan el desarrollo y el avance por lo que la diplomacia y las relaciones amistosas entre las naciones se fortalecen. Las negociaciones en busca de la paz y la concordia adquieren una importancia y son varios los tratados que se firman en la consecución de un mundo no dominado por las guerras y la violencia.
Aunque puede ser interpretativo la definición del concepto República Dominicana en cuanto a los primeros pasos, algunos pueden considerar a partir del 3 de junio de 1777 con el Tratado de Aranjuez que divide la isla, el Este bajo el dominio de España y el Oeste de Francia, otros con el Tratado de Basilea el 22 de julio de 1795 que la primera cede a la segunda la parte Este.

Sin embargo, 27 de Febrero inicia su enfoque a partir del Tratado de Basilea haciendo un recorrido donde se mencionan los hechos más importante; en tres oportunidad intentan ocupar la parte Este, en 1801 por Toussent Louverture; en 1805 Jean Jacques Dessalines fracasa durante la Era de Francia; en la batalla de Palo Hincado, Juan Sánchez Ramírez derrota al general Louis Ferrand y termina la Era de Francia en Santo Domingo. También la Junta de Bondillo, la parte Este se coloca bajo la autoridad de Fernando VII, Gobierno de Sánchez Ramírez, gobernadores de España, Independencia Efímera que proclama el Estado Independiente de Haití Español.
Las dificultades para establecer contacto con Simón Bolívar y colocarse bajo la protección de la Gran Colombia, la indefensa situación es aprovechada por Jean Pierre Boyer y el 9 de febrero de 1822 invade y ocupa la parte Este de la isla. La noche más oscura de la existencia, había comenzado el desorden, los vicios, la violencia, la delación y sus ejecutorias postulan a favor de la discordia.

Aunque la abolición de la esclavitud no tiene efectos positivos, porque en esta parte nunca había existido como en el Oeste, no pasaba de una simple servidumbre, pero la repartición de tierra para algunos emancipados y oficiales haitianos desbordan la producción agrícola de exportación que se manifiesta en mejores condiciones de vida, pero los habitantes del Este cargan pesado en el pago de los impuestos.
Los crímenes en masa durante la guerra de independencia, algunos con similitud a la barbarie, imposibilitan que alguna nación del viejo continente lo reconociera en la tercera década del siglo XIX, Boyer en su desesperación y euforia política acepta pagar a Francia 150 millones de franco para indemnizar a los colonos perjudicados por el conflicto. El aumento de los impuestos y la disminución de los precios en los mercados internacionales tienen como resultado una crisis económica que impide el cumplimiento de los acuerdos con Francia.
A finales de la década del 20, la juventud inicia un éxodo masivo, entre estos, Juan Pablo Duarte con el objetivo de realizar estudios. En su viaje conoce New York, Inglaterra, Francia y España donde convergen situaciones, en la primera observa el movimiento de los trabajadores que van a la fábrica, la segunda produce cambios en su economía con la primera revolución industrial y puede palpar el dinamismo de la actividad productiva, en Francia puede nutrir sus conocimientos con los doctrinarios que mayor aporte hicieron a la democracia y al pensamiento liberal, Rousseau y Montesquieu. Estas forman parte importante de su formación que unido a la situación de ocupación de la parte Este y el fuerte arraigo de la religión católica definen un pensamiento democrático y nacionalista, crear una patria libre e independiente.
Regresa al país en el 1832, su proyecto liberal lo compromete a trabajar por una patria libre. A interrelacionarse con la juventud y comprometerla con el proyecto de independencia, Juan Isidro Pérez dice al respecto en una carta que le envía, “Sí, Juan pablo, la historia dirá que fuiste el mentor de la juventud contemporánea de la patria; que conspiraste, a la par de tus padres, por la perfección moral de toda ella; la historia dirá que fuiste el apóstol de la libertad y la independencia de tu patria; ella dirá; que no le trazaste a tus compatriotas el ejemplo de abyección e ignominia que le dieron los que te expulsaron cual a otro Arístides; y en fin, Juan Pablo, ella dirá que fuiste el único vocal de la Junta Central Gubernativa, que con una honradez a toda prueba, se opuso a la enajenación de la península de Samaná, querían sacrificar el bien de la patria por su interés particular. La oposición a la enajenación de la península de Samaná, es el servicio más importante que se ha prestado al país y a la revolución.”
La llegada de Duarte, comienza a participar en actividades sociales para conocer el momento como transcurre la práctica social y su encuentro con José María Serra es el inicio de los trabajos revolucionarios, el 16 de julio de 1838 con la formación de la Trinitaria, primer partido político, la lucha organizada con el objetivo de lograr una patria libre con el nombre de República Dominicana. Luego la Filantrópica instrumento de propaganda para que el ideal llegue a más a través de las presentaciones en el teatro de los trinitarios.
En el Oeste, Charles Herard organiza un movimiento contra la dictadura de Boyer conocido como La Reforma, la dimensión del pensamiento del patricio, al enterarse hace contacto para apoyarlo. Es imprescindible disminuir la fortaleza exponencial de los dominadores y en la nueva gestión tener más posibilidades de independizar su patria. El 26 de enero de 1843 se produce un levantamiento en Praslin, el 24 de marzo otro en el Este, ya Boyer había renunciado el 13. Conociendo el nuevo gobernante de los planes ulteriores de los revolucionarios, al frente de considerables tropas penetra en el Este e inicia una persecución contra los trinitarios, el 2 de agosto, Duarte, Pedro Alejandrino Pina y Juan Isidro Pérez se embarcan para evitar ser apresados.
La salida de Duarte no disminuye los trabajos revolucionarios, Sánchez, el alumno aventajado del patricio, realiza una concurrida reunión y asume el liderazgo, elabora un manifiesto levantisca por su contenido patriótico. Es leído por Juan Evangelista Jiménez en La Vega, durante la celebración de las festividades de la virgen de Las Mercedes.
El avance del proyecto y la integración del sector conservador encabezado por Tomás Bobadilla aportando la logística, Duarte no pudo conseguir los recursos solicitado en la carta del 15 de noviembre. El 26 de febrero, las tareas realizadas presentan un panorama propicio para la acción, se habían hecho los contactos con el liderazgo regional para el pronunciamiento, la gente en las calles mostraban una felicidad que despierta suspicacia entre las autoridades haitianas. El día siguiente, 27 de febrero de 1844, termina el atardecer, en la primera fase de la noche grupos se dirigen a la Puerta de la Misericordia, comprometidos con la patria, con el pensamiento de Juan Pablo Duarte, de una patria libre e independiente.
11: p.m. 174 febreristas acuden al compromiso con la patria. Diálogo entre comprometidos en la hora cero, “Todo se cumplió al pie de la letra, y para eso me puse de acuerdo con Juan Hernández, Julián Marcano y Matías Moreno, que tienen influencia en los lugares que usted me indicó, empezando por Sabana Grande y Monte Plata. Creemos que la combinación no fallará: en todos esos pueblos el movimiento se iniciará de hoy a mañana, y nos mandarán refuerzos si se lo pedimos. –Veo que todo está en regla-. De los Llanos debe llegarnos gente desde que amanezca, porque eso es lo que convenido. Allí debe haberse proclamado la revolución esta tarde, Sánchez.”
La espera lleva desesperación a un pequeño grupo de los complotados, algunos vacilan y hacen el intento de retirarse, “No, grita Mella. Ahora o nunca. Ya no es dado retroceder, cobardes como valientes todos debemos ir hasta el fin. Fuera vacilaciones, ¡pues!” Es el momento que dispara su pedreñal y anuncia al mundo que había nacido la República Dominicana. Sin perder tiempo corren a la Puerta del Conde, el intento de algunos soldados haitianos para poner resistencia lo impide el teniente Girón, se había iniciado en los trabajos revolucionario y se apoderan sin dificultad al grito de ¡Viva la República Dominicana! ¡Viva la virgen María!
Se convierte en realidad el proyecto de Juan Pablo Duarte y ocho jóvenes que lo acompañaron inicialmente, lo que fue una idea, luego un ideal, una prédica entre la juventud, un convencimiento de crear una patria libre e independiente, realizar los trabajos que demanda la acción. Llega la histórica noche del 27 de febrero, ver un alba que ilumine libertad y justicia.



