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Opiniones

El oro brilla mientras sus muertos quedan bajo tierra

Por Víctor Manuel Grimaldi Céspedes

Mientras el comercio internacional del oro quedaba bajo el escrutinio de una investigación periodística, este lunes 19 de octubre 2026 una noticia de Colombia devolvía el asunto a su dimensión más dolorosa: al menos nueve personas murieron en el derrumbe de una mina irregular de Santa Bárbara de Iscuandé, en el departamento de Nariño.

Citando a autoridades departamentales, se informó sobre el deslizamiento y la presencia de unas treinta personas en la explotación artesanal. El despacho contiene una imprecisión entre el número de presentes y el de atrapados, por lo que corresponde mantener como provisional el balance.

Lo indiscutible en la información difundida es la tragedia: trabajadores sepultados mientras buscaban un metal que, lejos de allí, representa riqueza y seguridad.

No conocemos, por esa noticia, quién compraba el oro de aquella mina.

Tampoco sabemos a qué refinería llegaba ni si llevaba alguna certificación internacional. Sería impropio atribuirle conexiones que no están documentadas.

Pero el desastre obliga a formular una pregunta que trasciende ese lugar: ¿cuánto sabe el comprador final de las condiciones en que se extrajo el oro que adquiere?

Una investigación del periodista Justin Scheck, del New York Times, sitúa esa pregunta en el centro del mercado mundial. En un texto complementario publicado en español por Infobae, describe minas donde trabajan niños, explotaciones en las que se paga a organizaciones criminales y circuitos comerciales capaces de conducir ese metal hasta proveedores de instituciones respetadas.

En Madagascar, Scheck observó menores trabajando entre aguas residuales y adultos que excavaban sin equipos básicos de protección.

En Colombia encontró mineros que afirmaban pagar a un cartel por el derecho a trabajar.

Según su investigación, el oro de una de esas explotaciones, certificado conforme a elevados estándares, fue vendido a un proveedor de la Casa de Moneda estadounidense.

El periodista también informa que se autorizó importaciones de oro venezolano antes de que concluyeran las comprobaciones independientes correspondientes.

Esa afirmación debe atribuirse al reportaje: la responsabilidad de quienes autorizaron, compraron o certificaron requiere examinar los documentos y las verificaciones de cada operación.

El hilo conductor es la distancia entre la realidad de las minas y los procedimientos utilizados para acreditar la legitimidad del abastecimiento.

Un intermediario puede interponerse entre ambos extremos. La fundición transforma el metal; una cadena documental insuficiente puede hacer desaparecer de la vista su procedencia.

La Asociación del Mercado de Lingotes de Londres, conocida por sus siglas inglesas LBMA, ocupa una posición decisiva en ese sistema. Sus propias normas exigen abastecimiento responsable y revisiones anuales respaldadas por verificación independiente para las refinerías acreditadas.

Existen, por tanto, obligaciones escritas. La controversia reside en su aplicación y en la capacidad de los controles para descubrir los abusos.

Scheck formula una acusación especialmente grave: sostiene que, en un caso, la asociación ayudó a una refinería a encubrir aparentes infracciones. El texto complementario no desarrolla todo el expediente ni presenta la respuesta de la entidad a ese episodio. Esa limitación debe reconocerse al valorar la denuncia.

Otros estudios permiten apreciar la escala del problema.

SWISSAID estimó que al menos 435 toneladas de oro salieron de África de contrabando en 2022. Su comunicado de 2024 señaló, además, que entre 2012 y 2022 los Emiratos Árabes Unidos importaron más de 2.500 toneladas de oro africano que no figuraban como exportaciones declaradas en los países de procedencia.

Son datos históricos del estudio, no cifras correspondientes al año actual.

El Grupo de Acción Financiera ha explicado por qué el oro atrae a quienes buscan ocultar dinero y mover riqueza: concentra valor, puede ofrecer anonimato y se transforma e intercambia fácilmente. Esas propiedades económicas exigen controles que acompañen al metal desde su origen.

Desde la perspectiva de la fiscalización, la lección es clara. Revisar formularios resulta insuficiente cuando su contenido no se contrasta con hechos verificables.

Una auditoría pierde eficacia si acepta como prueba concluyente la declaración de quienes tienen interés económico en que la operación continúe.

La transparencia también importa.

La documentación de la LBMA establece que el anexo sobre países de origen y volúmenes de abastecimiento de las refinerías es confidencial y se comparte con la asociación. Esa reserva limita el examen público de información esencial para seguir la procedencia del oro.

Una respuesta seria debe combinar inspecciones efectivas, comprobación de proveedores, investigación de las redes criminales y protección de los trabajadores.

También debe facilitar que los pequeños productores puedan operar legalmente. La pobreza que empuja a una familia hacia una mina peligrosa no se resuelve con un certificado emitido en otro continente.

En Nariño, las familias afrontan la pérdida y la incertidumbre. En los mercados, el oro conserva su valor.

Entre esas dos realidades hay una cadena de compradores, intermediarios y controles cuya responsabilidad merece ser examinada.

El precio del metal se publica cada día.

El costo humano de obtenerlo suele conocerse cuando la tierra se derrumba.

Fuentes:

● Noticias SIN, «Al menos nueve muertos en un deslizamiento de tierra en una mina de oro en Colombia», 19 de octubre de 2026. Texto facilitado por el lector: https://noticiassin.com/mundo/mundo-general/2026/10/19/deslizamiento-en-mina-de-oro-en-colombia-deja-nueve-muertos-2147768/

● Justin Scheck, The New York Times / Infobae, «Quienes certifican que el oro es limpio rara vez visitan las minas», 19 de octubre de 2026: https://www.infobae.com/america/the-new-york-times/2026/10/19/quienes-certifican-que-el-oro-es-limpio-rara-vez-visitan-las-minas/

● SWISSAID, estudio sobre el comercio de oro africano (2024) y datos por países: https://www.swissaid.ch/en/media/press-release-gold-study-2024/ y https://www.swissaid.ch/en/articles/insight-into-the-gold-sector-country-by-country/

● GAFI, Money laundering and terrorist financing risks and vulnerabilities associated with gold (2015): https://www.fatf-gafi.org/en/publications/Methodsandtrends/Ml-tf-risks-and-vulnerabilities-gold.html

● LBMA, Responsible Gold Guidance V9 y Third-Party Assurance Guidance: https://www.lbma.org.uk/publications/responsible-gold-guidance-v9/introduction y https://www.lbma.org.uk/publications/responsible-sourcing-programme-third-party-assurance-guidance/introduction

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