
Guerra híbrida es modernidad al servicio de la destrucción
Maguá Moquete Paredes
maguamoqueteparedes@gmail.com
La concreción de seminarios y conferencias nacionales e internacionales por el
INSUDE, Instituto Superior para la Defensa General Juan Pablo Duarte y Díez, con la
dirección y auspicio del Ministerio de Defensa (MIDE). Se ha expuesto la Guerra híbrida,
los matices políticos, económicos y sociales alrededor de las nuevas problemáticas y se
enfatiza en la necesidad de seguir laborando de manera coordinada, conjunta y
combinada en entornos frágiles, sociedades con situaciones ansiosas y sumergidas en
preocupaciones y que requieren de la transformación constante o desarrollo de las fuerzas
militares.
El INSUDE y el MIDE han aunados esfuerzos académicos con el Joint Special
Operations University. Igualmente, Universidad de Operaciones Especiales Conjuntas,
comando Sur de Estados Unidos (United States Southern Command, USSOUTHCOM),
que es uno de los diez comandos de combate unificado perteneciente al Departamento de
Defensa de los Estados Unidos.
Destaco, que al ser egresado con méritos de la primera maestría en Defensa y
Seguridad Nacional, a través del Instituto de Altos Estudios para la Defensa y Seguridad
Nacional, IAEDESEN (hoy, EGAEE, Escuela de Graduados de Altos Estudios
Estratégicos), nos aportó los más dignos y valiosas conocimientos para la soberanía,
defensa, seguridad del país, y mantener nuestra dominicanidad, con el auspicio
direccional del MIDA, Ministerio de Defensa.
Y estos esfuerzos académicos son las respuestas adecuadas a la realidad de
nuestros días. Ser sede de esta actividad, expresa un proceso de preparación de las
capacidades que han experimentado las Fuerzas Armadas Dominicanas y el
reconocimiento de las cuales son acreedoras en el plano hemisférico.
En este contexto, la Guerra híbrida, pone de relieve la importancia, la discusión,
los desafíos de las amenazas comunes en nuestra geografía, de crecimiento y accionar
como garante de la democracia y libertades alcanzadas con el honor, valentía y sacrificio
de nuestros pueblos.
El Ministerio de Defensa (MIDE), ha creado nuevas capacidades de quienes
desarrollan operaciones militares especiales. A sabiendas, que SOF, United States Special
Operations Forces (Fuerzas de Operaciones Especiales de los Estados Unidos), ha
desarrollado propuestas conjuntas para dar respuestas a amenazas emergentes, actuales y
futuras.
Todo esto, es obvio, intimidar a la sociedad, sino, además, desestabilizar la
situación con falsas informaciones de la vulnerabilidad de las infraestructuras
informáticas del Estado. Las guerras tradicionales, con un ejército uniformado entrando
al territorio de otro Estado ya casi no sucede. Ahora, las guerras son más asimétricas, con
otros actores involucrados.
Esto me permite un análisis, ensayo o textos especializados para abrir el frío,
miedo o desolación de la guerra. Esta guerra híbrida o término fue acuñado con el año
2007 por Frank G. Hoffman, un teniente coronel norteamericano en la reserva que se
desempeña como investigador en la Universidad Nacional de Defensa (Departamento de
Defensa) para aludir a la conjunción de modos y estrategias de guerra militares
convencionales con tácticas terroristas que abarcaban la violencia y el desorden criminal.
Pero, ¿qué es una guerra híbrida? Para alentar un conflicto latente, emplea
procedimientos no convencionales, desde el terrorismo o la provocación en las calles
hasta el chantaje económico o energético, los ciberataques o como ocurre ahora, la
prisión migratoria.
Confirmo, lo que dice, Antonio Alonso Marcos, profesor de Relaciones
Internaciones de la Universidad San Pablo CEU/Unidad de Educación Continua. “Un
país puede utilizar medios que vayan minando la seguridad y la estabilidad de otro país.
Y no son medios militares, sino, por ejemplo, ciberataques o el lanzamiento de una
oleada masiva de Twits que vayan en contra de la posición de un gobierno determinado, a
eso se le llama guerra híbrida”, dice.
La diferencia de las guerras híbridas -ya lo hemos expresado en nuestro ensayo- a
las convencionales, radica en que ahora estas acciones hostiles ocurren en períodos donde
no hay una declaración de guerra prácticamente establecida, oscilando en un vacío entre
paz y guerra al que los expertos en geopolíticas han bautizado como “zona gris”. Es
decir, la “zona gris”, “no tiene una mixtura fija de cuánto componente militar y de cuánto
no militar debe existir”.
Desde 2007, el desarrollo tecnológico ha propiciado que aumente la variedad de
herramientas que aplique en lo que para muchos expertos no es más que una
modernización de la “guerra de guerrillas” a través de uso de internet o redes sociales
para condicionar el resultado de procesos electorales o mediante ciberataques para poner
en jaque infraestructuras críticas de los Estados, como pueden ser, administración
financiera, los servicios de salud, los suministros de agua o energía.
La “hibridación” implica también a más actores aparte de los estatales y vemos
como participan empresas, grupos criminales con los que según los intereses se colabora
o no porque, por distintitos fines, también han decidido participar en alguna campaña de
desestabilización o agresión contra terceros. “Los Estados ya no tienen el monopolio de
los conflictos y se van amenazados por otros actores”.
Maguá Moquete Paredes
Periodista, politólogo,
especialista en Seguridad y Defensa Nacional.



