
Comité de Defensa de la Diáspora denuncia que consulados dominicanos continúan ofreciendo servicio ilegal de apostilla de documentos estadounidenses
A pesar de múltiples denuncias públicas, advertencias legales, comunicados formales y solicitudes de información presentadas por organizaciones de la diáspora, los consulados dominicanos en los Estados Unidos continúan ofreciendo el servicio irregular y no autorizado de “apostilla de documentos estadounidenses”, una práctica que viola tratados internacionales, leyes consulares y normativas del país anfitrión.
El Comité de Defensa de la Diáspora Dominicana (CDDD) expresa su profunda preocupación al constatar que, lejos de corregir la irregularidad, la práctica se está expandiendo entre todos los consulados, especialmente en el del sur de la Florida, donde se ha reportado que el servicio se sigue promocionando abiertamente al público.
Un servicio ilegal que continúa a pesar de las denuncias
El Comité recuerda que este tipo de servicio viola directamente la Convención de La Haya de 1961, que establece que:
Solo la autoridad competente del país donde se produjo el documento puede apostillarlo.
En el caso de los Estados Unidos, esa autoridad es exclusivamente:
El Departamento de Estado de los EE.UU., o
Las Secretarías de Estado de cada estado federal.
Por tanto, ningún consulado extranjero, incluyendo los dominicanos, tiene competencia legal para:
Recibir documentos estadounidenses con fines de apostilla,
Gestionar apostillas,
Enviarlos a autoridades locales, o
Promocionar el servicio al público.
Sin embargo, y a pesar de todas las advertencias, los consulados han ignorado completamente las quejas y continúan operando este “servicio” fuera del marco legal.
Responsabilidad institucional del MIREX y silencio oficial
El CDDD denuncia también la inacción del Ministerio de Relaciones Exteriores (MIREX) ante esta situación, y destaca que su incumbente, el Canciller Roberto Álvarez, ha guardado silencio absoluto, sin emitir una sola declaración pública sobre:
La ilegalidad del servicio,
El riesgo diplomático que representa,
La violación de tratados internacionales,
La competencia desleal contra negocios legales en EE.UU., o
Las denuncias formales presentadas por ciudadanos y organizaciones de la diáspora.
Para el Comité, este silencio no solo es preocupante, sino inaceptable, dado que el ministro tiene la responsabilidad directa de supervisar a los consulados y garantizar que cumplan con el derecho internacional y las leyes del país donde operan.
Un riesgo diplomático que el MIREX ignora
La continuidad de este servicio podría generar, según analistas, consecuencias graves:
Advertencias o sanciones del Departamento de Estado de EE.UU.
Restricciones a los consulados dominicanos.
Investigaciones por actividad comercial no autorizada.
Pérdida de credibilidad internacional.
La práctica también viola el artículo 2 de la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares, que prohíbe a los consulados dedicarse a actividades:
Comerciales,
Profesionales,
O con fines lucrativos.
Los consulados no solo están gestionando un servicio ilegal, sino que además lo hacen cobrando tarifas, lo que convierte la situación en una actividad comercial encubierta bajo el escudo diplomático del Estado dominicano.
El Comité exige respuestas y acciones inmediatas
El Comité de Defensa de la Diáspora Dominicana declara que no se quedará de brazos cruzados ante esta violación continua y reiterada del marco jurídico internacional y nacional.
El CDDD exige:
Una declaración pública inmediata del Ministro Roberto Álvarez reconociendo que los consulados no están autorizados a apostillar documentos emitidos por Estados Unidos.
Una orden oficial a todos los consulados dominicanos para detener de inmediato la promoción y gestión de ese servicio.
La publicación completa de los ingresos generados por ese servicio, conforme a la Ley 200-04 sobre Acceso a la Información Pública.
Una investigación administrativa para determinar responsabilidades y sanciones contra los funcionarios que continúan ofreciendo el servicio.
En Conclusión mientras el MIREX guarda silencio, los consulados siguen operando un servicio ilegal que compromete la imagen del país, pone en riesgo las relaciones diplomáticas con Estados Unidos y afecta a miles de ciudadanos que podrían ver sus documentos invalidados.
El Comité de Defensa de la Diáspora Dominicana reafirma su compromiso con la transparencia, la legalidad y la protección de los derechos de los dominicanos en el exterior.
“No permitiremos que se siga dañando la credibilidad de nuestra diáspora ni la dignidad de nuestro país.”



