
Luis Abinader en la cresta de la ola
Por Felipe Mora
Sin lugar a dudas, el proyecto de reelección del presidente Luis
Abinader marcha con el viento a su favor, muy a pesar de las
posiciones contradictorias que sustentan partidos y/o grupos
opositores.
Desde antes de ser candidato de su partido, el Revolucionario
Moderno, Abinader aparece siempre arriba en las encuestas de
mayor prestigio, es bien valorado entre la población, con un
discurso que goza de gran aceptación.
A esto se agrega que cada semana entrega nuevas obras al país,
que en los primeros seis meses de este año la inversión extranjera
fue por el orden de 2,150 millones de dólares, destinada a áreas
como el turismo, zonas francas, energía renovable, inmobiliaria y
otros.
Y algo muy importante: De manera personal sale totalmente ileso
frente al tema de la corrupción. La oposición no tiene forma de
acusar, mucho menos de probar nada en ese sentido.
Un dato en el cual el presidente Abinader figura puntero por
encima de otros líderes políticos y ex mandatarios, es que siempre
está en disposición de responder cualquier pregunta de los
medios, sin albergar temores a las reacciones que pueda provocar.
Pero, como en este mundo todo no puede ser perfecto, hay temas
de suma importancia y siempre de palpitante actualidad en los que
sale a relucir una espinita en el zapato: la economía popular, la
delincuencia y Haití.
La economía popular constituye un arma de doble filo al
momento de tomar decisiones. En los últimos años, los precios de
los productos de amplio consumo han registrado alzas
considerables. No sólo en este país, sino a nivel global. Distintos
factores intervienen para los que no siempre se tienen soluciones.
Durante un reciente encuentro con ganaderos y productores de
leche, Abinader reconoció que no es tan fácil lograr que todos los
productos agropecuarios lleguen a precios justos a la población, lo
mismo que para los productores.
En la ocasión, destacó que ese equilibrio no es tan fácil, por
entender que la definición de precios justos a los consumidores es
diferente a la definición de precios justos a los productores. “Por
lo tanto, nos toca hacer el equilibrio”, explicó.
Múltiples factores a nivel internacional (guerra de Ucrania, alza
de los precios del petróleo, entre otros) influyen para que los
países dependientes adquieran materias primas a precios casi
prohibitivos para sus economías. República Dominicana no
escapa a esa situación.
El candidato de Fuerza del Pueblo (FP), Leonel Fernández, que
las encuestas colocan siempre por debajo de 30%, tiene ahora
entre sus anhelos de llegar al poder repetir lo mismo que hizo en
el año 2004, cuando fue candidato presidencial del PLD.
En aquella ocasión, Fernández puso como estandarte de su
campaña electoral repetir hasta el cansancio que el entonces
presidente Hipólito Mejía era el único responsable de los altos
precios que registraban productos de primera necesidad en la
alimentación de los dominicanos, como el pollo, arroz, plátanos,
pastas alimenticias, etc.
La gestión de gobierno del presidente Mejía sufrió las graves
consecuencias de la crisis petrolera, carestía de la tasa de cambio,
inflación de dos dígitos, a lo que se agrega la quiebra de uno de
los principales bancos comerciales.
Casi 20 años después, y con miras a los comicios de mayo de
2024, el candidato de la FP cree que tiene la sartén por el mango y
pregona a todo dar que la carestía de precios conspira contra la
reelección del presidente Abinader. Sin embargo, el actual
mandatario sigue aventajando a todos los candidatos en las
encuestas de mayor credibilidad.
Otro tema que sectores de la oposición han cogido como punta de
lanza contra la gestión de Abinader ha sido lo que ellos
consideran auge de la delincuencia y las respuestas oficiales para
contrarrestarla. Es algo que el gobierno ha puesto interés en que
haya resultados a través de las ejecutorias de la Policía, con su
plan de reforma, y los lineamientos del Ministerio de Interior.
Con relación a lo que ha hecho el país frente a la situación de
vulnerabilidad política y social que vive Haití, en ocasiones
sectores nacionales lanzan dardos contra decisiones emanadas del
Ejecutivo.
Con todo y eso, entendemos que el presidente Abinader, en su
proyecto reeleccionista para optar por cuatro años más, luce estar
montado en la cresta de la ola.



