
El bingo ¡sus encantos ¡!.
Por Venecia Joaquin.
El bingo es, indiscutiblemente, un juego para olvidar problemas,
socializar, divertirse y mantener la mente activa ¡me encanta!
Consiste en acertar los números de un cartón, con los extraídos
de una funda, tómbola o un dispositivo que garantice que son
tomados al azar. Lo he disfrutado con amigas en nuestras casas,
tomando café, galletas, etc. y cantando algunos números con
señal especial: la niña en su edad, el 15; la edad de Cristo, el 33;
los locos, el 28; etc.
Recientemente, estuve en un bingo, pero fue en una institución,
que, con aire familiar, lo hace todas las tardes. El propietario es
alegre, jovial, un hombre de negocio ¡muy inteligente!; ha
captado la esencia, el perfil de la mayoría de los jugadores y
esgrime técnicas para hacer el lugar atractivo, acogedor,
confiable y asegurar la clientela. A veces, sorprende con brindis
gratis, chocolate, sancocho, etc. y para que los adultos se
identifiquen con su esencia suele decir “hecho por mama”. Este
juego me recuerda mi madre, que en paz descanse; era su
favorito.
En este local, con aire familiar, jugar bingo es super entretenido;
los cartones los entregan con diferentes bosquejos y número;
avisan el que procede; gana, quien lo llene primero. Además del
llamado bingo español, tienen jugadas con letras diferentes,
árbol, diamante, bandera, medio cartón, 4 esquinas, cuadrito,
etc. Obliga la mente a estar activa, concentrarse; las horas pasan
rápido; divierte de diferentes maneras: haciendo bingo,
comentando con las colegas, sobre el numero esperado y no
cantado, acusando a quien canta o al distribuidor de no darle
suerte y pedirle a otro, comentar de alguien que siempre gana,
etc.
A este bingo institucionalizado, van personas de todas las edades
y sexo, pero la mayoría, adultos mayores; de hecho, tienen la
estructura y el personal adecuado para las atenciones; los
fumadores tienen área separada. En una ocasión, con asombro,
escuché al propietario, pedir la atención de todos para recordar
que el bingo no es un lugar donde usted se hará rico; es para
entretenerse, hacer amistades; olvidar los problemas y por
supuesto, termina más contento si hace un binguito, aunque sea
compartido.
En verdad, la vida tiene muchas alternativas para divertirse:
viajar, deportes, fiestas, playas, etc., pero son esporádicas. En
suiza, aprendí algo de golf y solo allá lo he practicado; envuelve
silencio, no encaja con mi personalidad extrovertida; la canasta
me encanta, pocos la juegan; pero el bingo es más popular y se
arma con rapidez.
Sus beneficios a la salud mental son muchos; dentro de ellos,
evita la soledad, el aislamiento social, agiliza la memoria, activa
la mente, promueve las relaciones con compañeros; ayuda a
repasar el lenguaje matemático, reteniendo los diferentes
números que se van cantando. Además, acudir temprano, antes
de comenzar, contribuye a que elija el lugar que más te agrada y
hasta hay tiempo para enterarte de los últimos “chismecitos”. ¡El
bingo es saludable!



