
En reciprocidad al diálogo en Beijing: Trump-Jinping, cara a cara en la Casa Blanca, Washington
Manuel Díaz Aponte
Más que el clásico apretón de manos y el levantamiento de la copa en señal de cordialidad, la población mundial espera que la reunión bilateral que sostendrán este jueves 24 de septiembre los presidentes Donald Trump y Xi Jinping en la Casa Blanca sirva para encontrar vías de soluciones a las urgentes necesidades del planeta.
Trump estuvo el 14 de mayo de este 2026 en la capital de la República Popular de China, en un encuentro bilateral con su homólogo, Jinping, calificado de positivo por el Departamento de Estado.
El protocolo chino ha sorprendido al gobernante estadounidense en sus visitas oficiales al gigante asiático con la rigurosidad, histrionismo, habilidades y excelentes anfitriones.
Prácticamente, los chinos han tratado a Trump como un monarca, paseándose con él, por los jardines y palacios imperiales que identifican la diversidad cultural de la segunda potencia mundial.
Hubo consenso en la cita de Trump en China de que ambos países deben fortalecer sus intercambios comerciales en un ambiente de respeto mutuo, incluyendo la ampliación del acceso al mercado chino para las empresas estadounidenses y el aumento de la inversión china en las industrias norteamericanas.
Uno de los temas más controversiales y generador de pasiones es la carrera por la Inteligencia Artificial (IA) que ambas potencias aúpan y patrocinan, levantando un manto de cuestionamientos y preocupaciones entre la comunidad internacional.
Los dos líderes más influyentes del actual esquema económico mundial favorecen y defienden la IA, aunque hay marcadas diferencias sobre el uso que debe dársele.
El gobierno de Xi Jinping favorece una apertura global en el uso de la Inteligencia Artificial basada en un código abierto y la cooperación inclusiva que conecte con el Sur Global.
Las autoridades estadounidenses creen firmemente que la aplicación de la IA debe estar restringida y sujetas a sistemas cerrados.
Al respecto, el presidente y líder de China cree que la inteligencia artificial debe sustentarse y ser orientada hacia la cooperación, desarrollo y una nueva visión del orden internacional.
Principal estrategia de China
Esta nueva e innovadora tecnología aplicada al desarrollo mundial se ha convertido en una de las prioridades estratégicas del Estado chino.
«La inteligencia artificial puede convertirse en un bien público internacional que beneficie a toda la humanidad», dijo Xi Jinping en la inauguración de la Conferencia Mundial de Inteligencia Artificial efectuada en Shanghai.
Una expresión que resume buena parte de la filosofía política que China viene defendiendo en los últimos años.
Pero hay otros temas que deberán abordar Donald Trump y Xi Jinping en su cita en Washington, capital de Estados Unidos, entre ellos, las guerras en Ucrania e Irán.
La política de aranceles que recíprocamente aplican EE.UU. y China y las perspectivas de la economía global, así como la expansión de capitales chinos en la economía de América Latina.
Deberán dialogar, obviamente, sobre la seguridad mundial, estabilidad de la democracia, asuntos de medio ambiente y sobre la lucha global contra el terrorismo.
El viaje del líder y presidente Xi al Continente Americano coincide con la celebración del octogésimo primer período de sesiones de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en Nueva York, cuyo tema central es: “Restaurar la confianza, gestionar la transformación: unas Naciones Unidas que cumplan para todos».
Asamblea de la ONU
Cerca de 130 jefes y jefas de Estado y de Gobierno asistirán en persona a la Semana de Alto Nivel para transmitir sus mensajes al mundo, acompañados de diplomáticos, empresarios y representantes de la sociedad civil.
Por otro lado, China e India, continúan su predominio y expansión en el escenario mundial, particularmente en las regiones asiáticas y latinoamericanas.
Su influencia y presencia en decisiones trascendentales en las últimas décadas determinaron en gran medida la nueva reconfiguración de la geopolítica mundial, tras la creación del BRICS, organismo que mira hacia los países subdesarrollados.
Antes del despegue económico y político alcanzado por la República Popular de China convertida hoy en la segunda potencia mundial, la humanidad giraba en torno a las decisiones de Estados Unidos y las potencias europeas.
El comercio mundial ha experimentado crecimiento e innovación continua con la extraordinaria capacidad de trabajo de los chinos, redistribuyendo sus creaciones en distintos escenarios del planeta.
Las tiendas chinas están en los mercados de América, Asia y Europa con variedades de tejidos, artesanías y lencerías muy variadas y costos diversos.
Sus cadenas de exhibiciones incluyen además aparatos electrónicos, unidades vehiculares y tecnologías computacionales.
Recientemente concluyó la edición 2026 de la Feria Internacional de Comercio de Servicios de China (CIFTIS, por sus siglas en inglés), en Beijing.
Allí, participaron representaciones de 90 países y regiones y organizaciones internacionales al igual que más de 1.800 empresas. Representantes políticos y empresariales de numerosas comunidades de América Latina fueron invitados.
Segundo socio comercial de Latinoamérica
En los últimos años, China se ha consolidado como el segundo socio comercial de América Latina y como el primer socio comercial de Chile, Brasil y Perú. En 2024, el volumen comercial entre China y la región superó por primera vez los 500.000 millones de dólares.
Constantemente, la capital de China sirve de anfitriona a diversos cónclaves internacionales en los ámbitos científicos, económicos, políticos y diplomáticos.
Por ejemplo, México y China están profundizando también sus relaciones bilaterales y la nación azteca ha sido la invitada de honor en la Feria Internacional de Pequeñas y Medianas Empresas de China, en Guangzhou, con 20 compañías y 40 delegados, y una feria de bebidas alcohólicas en Shanxi.
La visión comercial actual de la República Popular de China está orientada hacia la coordinación de cadenas industriales, la capacitación en tecnología digital, la transición hacia un desarrollo ecológico y bajo en carbono y el soporte de sistemas de servicios.
Economías Emergentes
La palanca promotora del BRICS, organización de economías emergentes que inicialmente crearon Brasil, Rusia, India y China, en 2006, es crear nuevos mercados libres de ataduras.
Hacia 2010 comienza un proceso de transformación con la incorporación de Sudáfrica y más recientemente fueron integrados en 2024, Egipto, Etiopía, Irán y los Emiratos Árabes Unidos. Arabia Saudita también integra este bloque cuyo propósito es expandir y fortalecer los mercados hacia economías emergentes.



