
Recordando a Simón Alfonso Pemberton
Por : Virgilio Lora Gómez
Conocido como “El Mago”, Simón Alfonso Pemberton fue el más grande narrador de carreras de caballos en República Dominicana, destacándose por su singular y única forma de locutar las carreras hípicas.

Su pasión por este deporte desde pequeño visitaba el Hipódromo Perla Antillana, en el Ensanche La Fe, a ver carreras de caballos, donde aprendió a amar este oficio.
Pero sus inicios fue en 1962 como el conocido narrador hípico cuando José Brea Peña le contacta para que sustituyera a Yoyo Rodríguez, narrador de la época.
Para ese entonces tenía 24 años y no estaba seguro de hacerlo, aunque le convencieron y aceptó la propuesta.
Al iniciar la carrera, lo primero que expresó fue: “A correr fanáticos”, frase que se hizo célebre. Asimismo también popularizó “Por la curvita de la Paraguay”.
Esta gloria de la crónica deportiva narró la mayoría de carreras de caballos efectuadas en el Hipódromo Perla Antillana desde 1962 hasta 1995.
En total se le han contabilizado más de 55 mil carreras.
El Congreso Nacional aprobó la Ley 362-22 en noviembre de 2022, designando con su nombre la calle Recta Final del ensanche la Fe, previamente asignada en 2019 al doctor Juan Manuel Taveras Rodríguez. Conforme a la Ley 362-62, la calle quedó definitivamente nombrada en honor a Simón Alfonso Pemberton.
Por su aporte, el 8 de septiembre de 2007 fue exaltado como primera gloria inmortal del Hipismo Dominicano. Se prometió eregir una estatua en el círculo de ganadores del Hipódromo V Centenario, parque ubicado en la zona oriental de Santo Domingo, por la decena de honores que recibió por su carrera.
«Me siento muy feliz por el galardón que recibo y el apoyo del cariño que me ofrecen las personas por las calles para pedirme que les narre una carrera de caballos ficticia».
Inicios de su carrera Simón Alfonso Pemberton nació en el batey Cacata de La Romana, República Dominicana el 28 de octubre de 1935.
Era hijo de Charles Pemberton y Agnes Adina Swanston.
Llegó a Santo Domingo siendo un niño de 3 años de edad.
A pesar de su popularidad, inteligencia, exquisita dicción y personalidad polifacética Pemberton era humilde, afable e incansable trabajador, siempre mostró una excepcional preocupación por la educación de sus hijos, un valor heredado de sus padres ingleses.
Su hijo mayor Simón Eduardo Pemberton, recuerda que durante la adolescencia, cuando salía por las noches, su padre no dormía hasta que regresara a la casa.
«Generalmente son las madres quienes se preocupan por sus hijos para que no lleguen tarde, pero en nuestro hogar era mi padre quien cuidaba de nosotros», relató.
Tras hacerse bachiller, en el 1954, comienza una preparación alterna al estudiar locución en la escuela Héctor J. Díaz para posteriormente, en el 1955, graduarse de estecnodactilógrafo en la academia Blanchard.
En ese mismo año, al inaugurar la “Feria de la Paz y Confraternidad del Mundo Libre” comienza a cantar el bingo, convirtiéndose en el primer paso de su carrera profesional.
Luego de recibir su carnet como locutor de la Comisión Nacional de Espectáculos Públicos y Radiofonía en 1959, Pemberton se inicia como narrador de béisbol en las Fuerzas Armadas junto a Hugo Hernández Llaverías y posteriormente hace equipo con Valentín González Rionda para establecer el programa: “Hípicas Dominicales”.
El 13 de diciembre de 1962 establece por la emisora La Voz del Trópico 790 am “Actualidad Hípica». Después trasladó su programa a Radio Televisión Dominicana.
El 27 de febrero del 1963 en la cabina de transmisión del Hipódromo Perla Antillana vio que abrían las compuertas de la gatera atinó a decir. «A correeeer fanáticos».
Esta leyenda de la narracción hipica fue ingresado en el Centro de Medicina Avanzada Cedimat en diciembre de 2020, al sufrir una caída en su casa.
Luego lo trasladaron a la Unidad de Cuidados Intensivos de la Clínica Corominas en Santiago. Falleció en la madrugada del 15 de marzo de 2021, en el Hospital Cabral y Báez a los 86 años de edad.



