
INTROMISIÓN GROSERA
QUIEN ESCRIBE ES DESCENDIENTE DE LA ESTIRPE DEL PATRICIO JUAN PABLO DUARTE.
Los que luchan siempre son hermanos de sangre patriótica, porque las personas que tienen pensamientos de patria e ideales de nación son hermanos.
El pueblo dominicano, la nación quisqueyana como es su nombre de origen, está atravesando por unos momentos más difícil en los hitos que marcan el reloj de la historias en estos momentos de un devenir incierto para la República Dominicana, que necesita precisamente en este instante de su historia a hombres que tenga un pensamiento de patria, de nación, ideales y de concepto revolucionario.
La nación ha caído en manos de los peores intereses de la patria como son y han sido todos estos gobernantes de turno desde el mismo origen que nace la patria hace 178 años hemos sido víctima de una oligarquía empresarial totalitaria fascista y de una elite gobernante dominante que se ha apoderado del destino de la nación igualmente que el vecino pueblo haitiano que hoy está levantado en armas igual como lo hicieron en 1804. Hoy otra vez regresan a los fusiles y a los machetes para de nuevo conseguir una segunda liberación política económica.
No es verdad que son bandas de delincuentes y bandas de tigüeros armados.
Entonces en 1916 donde perdió la vida mi visa abuelo Julio Camilo (alias luquita) luchando desde Samaná hasta Monte Cristi en la zona norte del país, fue víctima de una traición por un compañero apellido Burgo y el ejército americano lo asesino, le decían que era gavillero, ladrones, violadores, atracadores, pero así mismo con ese mismo nombre y apellido y en el 1965 en el abril heroico nos decían, comunista, terrorista, violadores de los derechos humanos, antidemocrático y totalitario.
Los pueblos de América desde su mismo origen de que nacieron como naciones, están envenenados como lo dijo Gustavo Petro, somos una América envenenada, una América teñida de sangre, de sacrificio, saqueo, explotación, robo, crímenes, torturado por una oligarquía empresarial y una elite dominante que no conoce otra ley ni otra igualdad que no sea la que siembra su cuchilla, la cuchilla de la extorsión, la cuchilla de la falta de libertad en una democracia falsa, en una democracia que no es más que nidos de buitres de carroña que se alimentan del sacrificio, del sudor y la explotación de estos pueblos indefensos que no tienen quien lo defienda y quienes los protegían están bajo sepulcro porque nosotros América somos un continente de cadáveres muertos y vivos, como son Manolo Tavares justo y los mártires de Constanza , y las heroínas hermanas Mirabal, Caamaño, El Che Guevara, Fidel, Simón Bolívar, Duarte, Sucre, San Martín, una cantidad de hombres con dignidad y con sangre de patriotismo.
La nación dominicana debe marchar por su libración, dignidad, derecho por su soberanía que esta mancillada por esa resolución que acaba de hacer la Organización de las Naciones Unidas (ONU), de que los haitianos no pueden ser deportado de ninguna nación del mundo a su país de nuevo, es una intromisión grosera a los intereses de la soberanía del pueblo dominicano, porque los haitianos son nuestro vecino y para nuestro país van a inmigrar, porque le dieron luz verde y también para que vayan al país que ellos quieran y no puedan depórtalos.
Es un problema de ellos nadie tiene que entrometerse, ellos tienen que resolver su problema, aunque se desangre y quede un cadáver viviente moribundo sea que gobierne, nosotros tenemos el mismo problema de ellos y solo nos falta levantarnos en arma como están ellos.
Pues sin lugar a dudas que el camino que le queda a estos pueblos de América sometido a la explotación, a la corrupción, a la persecución, a la opresión y a la tortura por un sistema totalitario de una elite empresarial antihumana y una elite dominante como son todos estos gobiernos títere genuflexo al servicio del gobierno de la casa blanca de Washington la que impone una política de opresión a todos aquellos pueblo que se rebelan contra su sistema de una democracia fascista, en cambio el camino es Sri Lanka, Pedro Castillo, Gustavo Petro y Luiz Inácio Lula Da Silva. Pues no hay otra solución que no sea la rebelión de una América oprimida.



