
POR LUIS D. SANTAMARIA
El autor es periodista. Reside en Monte Plata.
La exclusión intencionalmente de la Comisión Ejecutiva de
emblemáticos dirigentes del Partido Revolucionario Moderno –PRM- es una
muestra clara de que en el seno de esa organización política algo anda mal,
muy mal que debe ser corregido a tiempo.
El hecho de que dirigentes de la talla del ingeniero Ramón
Alburquerque, Rafael –Fafa- Taveras, el diputado Anibal díaz, Guido Gómez
Mazara, entre otros hayan sido dejados fuera malintencionadamente de la
máxima dirección del PRM en una acción de retaliación política. Eso está mal.
Lamentablemente en el PRM hay dirigentes que se les han ido los
huimos a la cabeza y han puesto en marcha acciones incorrectas que en nada
contribuyen a la unidad partidaria, lo que contribuiría al debilitamiento con
miras a las próximas elecciones.
Un partido dividido es una presa fácil de sus adversarios y estoy seguro
que los perremeistas no quieren eso, a lo que lo están llevando algunos
dirigentes a quienes aparentemente se les han ido los humos a la cabeza y
no alcanzan a ver más allá de la curva.
Así no debe ser y solamente hay que mirar el ejemplo del PRD que por
la ambición desmedida de Miguel Vargas expulsó de esa organización política
a importantes dirigentes debilitando al partido de manera tal que lo ha
sacado de la carrera presidencial por su incorrecto accionar.



