{"id":250080,"date":"2026-11-05T10:29:52","date_gmt":"2026-11-05T14:29:52","guid":{"rendered":"https:\/\/primicias.net\/web\/?p=250080"},"modified":"2026-11-05T10:29:52","modified_gmt":"2026-11-05T14:29:52","slug":"pepin-y-el-costo-de-enfermar-en-la-republica-dominicana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/primicias.net\/web\/pepin-y-el-costo-de-enfermar-en-la-republica-dominicana\/","title":{"rendered":"Pep\u00edn y el costo de enfermar en la Rep\u00fablica Dominicana"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por V\u00edctor Manuel Grimaldi C\u00e9spedes<\/strong><\/p>\n<p>5 de noviembre de 2026<\/p>\n<p>Durante mi hospitalizaci\u00f3n en Cedimat, Pep\u00edn Corripio se acerc\u00f3 el domingo 16 de agosto 2026 hasta la puerta de mi habitaci\u00f3n. \u00c9l tambi\u00e9n estaba ingresado. Nos reconocimos y, con esa capacidad que tiene el humor para expresar una situaci\u00f3n entera, me dijo:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1V\u00edctor, V\u00edctor, estamos presos!<\/p>\n<p>Le respond\u00ed:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pep\u00edn, pero yo estoy amarrado por el pichirr\u00ed!<\/p>\n<p>Aquel intercambio dio t\u00edtulo a un art\u00edculo que publiqu\u00e9 en agosto. Hab\u00eda pasado por una intervenci\u00f3n card\u00edaca, me hab\u00edan colocado cuatro stents y despu\u00e9s llegaron complicaciones urinarias que hicieron m\u00e1s dif\u00edcil mi permanencia en el hospital. En medio de aquellas circunstancias todav\u00eda pod\u00edamos re\u00edrnos. La amistad nos devolv\u00eda por unos minutos una parte de la vida que continuaba fuera de la habitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Luego el 5 de noviembre 2026, al leer la portada de List\u00edn Diario, record\u00e9 nuevamente a Pep\u00edn. El peri\u00f3dico presenta una noticia de Doris Pantale\u00f3n sobre los miles de millones de pesos que los pacientes deben sacar de sus bolsillos para recibir atenci\u00f3n m\u00e9dica, aun estando asegurados.<\/p>\n<p>La experiencia del enfermo tiene varias dimensiones. Est\u00e1 el padecimiento f\u00edsico, est\u00e1 la dependencia de decisiones ajenas y est\u00e1 tambi\u00e9n la incertidumbre econ\u00f3mica. A la pregunta sobre cu\u00e1ndo podremos recuperar la salud se a\u00f1ade otra: cu\u00e1nto tendremos que pagar para conseguirlo.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el informe t\u00e9cnico del doctor rese\u00f1ado por el peri\u00f3dico, los afiliados del r\u00e9gimen contributivo del Seguro Familiar de Salud desembolsar\u00edan RD$24,844 millones durante 2026 por copagos y diferencias asociados a las prestaciones cubiertas y reportadas que analiza el estudio. Es la proyecci\u00f3n de su escenario central. Los registros permiten conocer los pagos de las administradoras de riesgos de salud, pero el desembolso de los afiliados requiere estimaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El reportaje recoge diferencias de entre 500 y 3,500 pesos por consultas, y se\u00f1ala que los montos pueden alcanzar miles o cientos de miles de pesos cuando se trata de procedimientos o intervenciones quir\u00fargicas. Para una familia, cada diferencia sale del mismo presupuesto con el que compra alimentos, paga vivienda y sostiene las dem\u00e1s necesidades de la casa.<\/p>\n<p>Llevo cincuenta a\u00f1os pagando servicios de salud o seguros m\u00e9dicos de distintas clases. En mi art\u00edculo sobre la trampa de los seguros y el negocio de los hospitales expres\u00e9 mi impresi\u00f3n de que antes de la reforma de la seguridad social esos servicios me funcionaban mejor. Esa experiencia personal invita a una pregunta que debe responderse con datos: \u00bfqu\u00e9 protecci\u00f3n efectiva recibe hoy quien ha pagado durante a\u00f1os?<\/p>\n<p>Tener un carn\u00e9 deber\u00eda traducirse en acceso oportuno, condiciones comprensibles y una responsabilidad econ\u00f3mica que el afiliado pueda conocer. Cuando aparecen exclusiones, autorizaciones pendientes, medicamentos fuera de cobertura o diferencias inesperadas, el enfermo debe dedicar a la administraci\u00f3n una energ\u00eda que necesita para recuperarse.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n conviene distinguir conceptos. El copago previsto en un plan y la diferencia adicional que cobra un prestador por encima de la cobertura tienen fundamentos distintos. El paciente necesita saber qu\u00e9 le corresponde pagar, qui\u00e9n estableci\u00f3 ese monto y c\u00f3mo puede reclamar si la cuenta contiene un error. La explicaci\u00f3n debe llegar antes de que la angustia lo obligue a aceptar cualquier condici\u00f3n.<\/p>\n<p>El reportaje de List\u00edn Diario recoge, adem\u00e1s, la preocupaci\u00f3n por el cobro de otra consulta completa cuando una persona regresa a presentar resultados. Informa que la DIDA solicit\u00f3 a la SISALRIL un estudio y una propuesta al Consejo Nacional de Seguridad Social para regular las diferencias, sugiriendo como referencia un rango de RD$500 a RD$1,500 seg\u00fan la complejidad y la especialidad. Se trata de una propuesta, cuya discusi\u00f3n debe considerar tanto la protecci\u00f3n del afiliado como la remuneraci\u00f3n de los profesionales.<\/p>\n<p>Los m\u00e9dicos merecen recibir un pago digno y oportuno. Los hospitales necesitan financiar personal, equipos, medicamentos e instalaciones. Las aseguradoras deben administrar recursos suficientes para responder a las enfermedades de sus afiliados. Precisamente por eso, las relaciones entre estas instituciones requieren reglas claras: sus desacuerdos econ\u00f3micos terminan afectando a una persona que est\u00e1 enferma y tiene poca capacidad para negociar.<\/p>\n<p>Mi experiencia en Cedimat me hizo pensar tambi\u00e9n en otra parte del problema. La medicina puede realizar intervenciones extraordinarias, como la que recib\u00ed en el coraz\u00f3n, mientras la organizaci\u00f3n cotidiana exige mejoras. La gratitud por el trabajo de quienes nos atienden es compatible con pedir explicaciones, se\u00f1alar dificultades y reclamar que se corrijan los errores.<\/p>\n<p>En agosto escrib\u00ed que el hospital no es una c\u00e1rcel. Me preocupaban la coordinaci\u00f3n entre especialistas, las indicaciones que deben llegar a quienes las ejecutan y la responsabilidad por el conjunto de la atenci\u00f3n. Una persona hospitalizada necesita saber qui\u00e9n conduce su caso y por qu\u00e9 contin\u00faa ingresada. Su familia deber\u00eda recibir informaci\u00f3n coherente, sin tener que recorrer departamentos para reconstruir lo que est\u00e1 ocurriendo.<\/p>\n<p>Cuando aparece una complicaci\u00f3n, la instituci\u00f3n tiene que reconocerla, atenderla y aprender de ella. Una dificultad de comunicaci\u00f3n puede convertirse en una demora; una demora, en sufrimiento y en d\u00edas adicionales de hospitalizaci\u00f3n. La calidad de un hospital se aprecia tambi\u00e9n en su capacidad para evitar esos da\u00f1os.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s escrib\u00ed sobre lo que sucede cuando la medicina deja de mirar al enfermo. La especializaci\u00f3n permite conocer y tratar mejor nuestros \u00f3rganos, pero exige que alguien conserve la visi\u00f3n de la persona completa. El coraz\u00f3n, los ri\u00f1ones y la vejiga pertenecen al mismo cuerpo; detr\u00e1s de sus resultados cl\u00ednicos hay alguien que teme, recuerda, pregunta y espera.<\/p>\n<p>De ah\u00ed la importancia de explicar los procedimientos y escuchar al paciente. Comprender un tratamiento, conocer sus riesgos y discutir alternativas forma parte de la atenci\u00f3n. Una firma apresurada dif\u00edcilmente puede sustituir esa conversaci\u00f3n. La confianza crece cuando el enfermo comprende lo que se propone y puede participar en las decisiones.<\/p>\n<p>Durante aquellas semanas tambi\u00e9n regresaron a mi memoria los libros que hab\u00eda le\u00eddo en la juventud. Escrib\u00ed sobre Carlos Lohl\u00e9, Ignace Lepp y las lecturas que me hab\u00edan ayudado a pensar en la condici\u00f3n humana. La hospitalizaci\u00f3n les dio un significado distinto. Uno descubre cu\u00e1nto pueden pesar una noche de espera, una explicaci\u00f3n pendiente o la sensaci\u00f3n de que nadie tiene tiempo para escuchar.<\/p>\n<p>La salida del hospital tampoco termina con el costo de la enfermedad. Quedan consultas, controles y medicamentos que pueden ser necesarios durante mucho tiempo. Un sistema que financia una intervenci\u00f3n y deja al paciente sin posibilidades de sostener su tratamiento ofrece una protecci\u00f3n incompleta. La continuidad del cuidado tiene que formar parte de la discusi\u00f3n sobre los seguros.<\/p>\n<p>En septiembre propuse buscar ejemplos en Italia y otros pa\u00edses para mejorar nuestro sistema hospitalario. Italia, Espa\u00f1a, el Reino Unido, Francia y Costa Rica presentan experiencias diferentes, con dificultades propias, pero ofrecen una ense\u00f1anza \u00fatil: una atenci\u00f3n primaria cercana y sostenida puede resolver necesidades antes de que se conviertan en emergencias.<\/p>\n<p>La Rep\u00fablica Dominicana necesita fortalecer esa relaci\u00f3n continuada entre cada ciudadano y un m\u00e9dico o equipo de familia. Eso supone centros que funcionen, personal disponible, expedientes accesibles, medicamentos y coordinaci\u00f3n con los hospitales. La prevenci\u00f3n requiere servicios concretos en los barrios y municipios. Una recomendaci\u00f3n de acudir temprano sirve de poco si la persona encuentra una puerta cerrada o una consulta que no puede pagar.<\/p>\n<p>En otro art\u00edculo defend\u00ed la seguridad, la educaci\u00f3n y la salud como responsabilidades irrenunciables del Estado. En materia sanitaria, esa responsabilidad incluye organizar buenos servicios p\u00fablicos y supervisar las condiciones en que operan los privados. El ciudadano necesita una autoridad que responda ante facturas incorrectas, negativas injustificadas y fallas de atenci\u00f3n, y que exija cuentas tambi\u00e9n a los hospitales estatales.<\/p>\n<p>Contar afiliados y anunciar inversiones son pasos insuficientes para evaluar el resultado. Hay que conocer cu\u00e1nto espera el paciente, cu\u00e1nto paga realmente, si consigue sus medicamentos y si puede continuar el tratamiento sin desorganizar la econom\u00eda familiar. Tambi\u00e9n debemos saber qu\u00e9 ocurre con sus reclamaciones.<\/p>\n<p>La noticia de los copagos re\u00fane en cifras una preocupaci\u00f3n que muchos enfermos conocen de cerca. La reforma pendiente debe sentirse en la consulta, en la habitaci\u00f3n del hospital, en la farmacia y en la casa donde una familia hace cuentas despu\u00e9s del alta.<\/p>\n<p>Vuelvo entonces a la puerta de mi habitaci\u00f3n y a la frase de Pep\u00edn. Nuestra broma expresaba aquella dependencia temporal de horarios, tratamientos y decisiones. El humor nos ayudaba a soportarla.<\/p>\n<p>La tarea de un sistema de salud es acompa\u00f1ar al enfermo hasta que recupere la mayor autonom\u00eda posible. Esa libertad incluye volver a caminar, reunirse con la familia y retomar la vida cotidiana. Incluye tambi\u00e9n poder seguir cuid\u00e1ndose sin que la factura de la enfermedad se convierta en una nueva forma de encierro.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por V\u00edctor Manuel Grimaldi C\u00e9spedes 5 de noviembre de 2026 Durante mi hospitalizaci\u00f3n en Cedimat, Pep\u00edn Corripio se acerc\u00f3 el domingo 16 de agosto 2026 hasta la puerta de mi habitaci\u00f3n. \u00c9l tambi\u00e9n estaba ingresado. 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