{"id":249319,"date":"2026-10-27T09:56:37","date_gmt":"2026-10-27T13:56:37","guid":{"rendered":"https:\/\/primicias.net\/web\/?p=249319"},"modified":"2026-10-27T09:56:37","modified_gmt":"2026-10-27T13:56:37","slug":"de-trujillo-a-venezuela-y-la-disputa-por-el-dia-despues","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/primicias.net\/web\/de-trujillo-a-venezuela-y-la-disputa-por-el-dia-despues\/","title":{"rendered":"De Trujillo a Venezuela y la disputa por el d\u00eda despu\u00e9s"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por V\u00edctor Manuel Grimaldi C\u00e9spedes\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En mi libro \u201cLos Estados Unidos en el\u00a0 Derrocamiento de Trujillo\u201d, Tumbaron al Jefe, cuya investigaci\u00f3n publiqu\u00e9 originalmente en 1985 y present\u00e9 revisada y ampliada en 1999, examin\u00e9 una cuesti\u00f3n que hoy vuelve a adquirir actualidad ante los acontecimientos venezolanos: la intervenci\u00f3n de Estados Unidos en la ca\u00edda de un r\u00e9gimen gobernante y en la definici\u00f3n del poder que habr\u00e1 de sustituirlo.<\/p>\n<p>Han transcurrido m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os desde aquella primera publicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Guardando las distancias hist\u00f3ricas, las m\u00e1s recientes declaraciones de Marco Rubio sobre Venezuela me recuerdan cu\u00e1nto se discuti\u00f3, negoci\u00f3 y decidi\u00f3 alrededor del destino dominicano antes y despu\u00e9s de la muerte de Trujillo.<\/p>\n<p>No se trata de equiparar personajes ni de suponer que la historia se repite exactamente.<\/p>\n<p>Se trata de reconocer una preocupaci\u00f3n persistente de la pol\u00edtica exterior estadounidense: qui\u00e9n ocupar\u00e1 el poder despu\u00e9s de una ruptura y qu\u00e9 garant\u00edas ofrecer\u00e1 a Washington.<\/p>\n<p>En la introducci\u00f3n de mi libro expliqu\u00e9 que la investigaci\u00f3n buscaba presentar \u00ablos motivos y los procedimientos que se manifestaron desde el extranjero en el plan para eliminar al c\u00e9lebre dictador dominicano\u00bb.<\/p>\n<p>Para ello recurr\u00ed a documentaci\u00f3n oficial norteamericana, al informe del comit\u00e9 del Senado que investig\u00f3 las actividades de inteligencia para el Derrocamiento de\u00a0 Gobernantes Extranjeros y a materiales obtenidos durante mis visitas a los Archivos Nacionales y a la Biblioteca Presidencial Eisenhower.<\/p>\n<p>La pregunta nunca fue solamente c\u00f3mo termin\u00f3 Trujillo. Tambi\u00e9n era por qu\u00e9 Washington, despu\u00e9s de convivir durante d\u00e9cadas con su r\u00e9gimen, decidi\u00f3 favorecer su desplazamiento y qu\u00e9 orden pol\u00edtico deseaba para la Rep\u00fablica Dominicana.<\/p>\n<p>El cap\u00edtulo II recoge un plan de contingencia de abril de 1960, citado por el informe senatorial, que vinculaba la remoci\u00f3n de Trujillo con la existencia de un sucesor adecuado y con garant\u00edas de respaldo estadounidense. La preocupaci\u00f3n por el reemplazo estaba presente antes del desenlace.<\/p>\n<p>En el cap\u00edtulo III, al examinar las vacilaciones posteriores al fracaso de Bah\u00eda de Cochinos, reproduje una formulaci\u00f3n todav\u00eda m\u00e1s expl\u00edcita del criterio atribuido al presidente Kennedy: \u00ablos Estados Unidos no deben iniciar el derrocamiento de Trujillo antes de que sepamos qu\u00e9 tipo de gobierno lo suceder\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p>Ese pasaje ayuda a comprender lo que ahora expresa Rubio. La pol\u00edtica de una gran potencia no concluye cuando logra apartar a un adversario. Procura influir en la sucesi\u00f3n, en las instituciones que van a organizarla y en las condiciones bajo las cuales el nuevo poder podr\u00e1 desenvolverse.<\/p>\n<p>Hay en Tumbaron al Jefe un testimonio particularmente revelador. En el texto de las transcripciones de los testimonios dados en la mesa redonda sobre mi libro de 1985, incorporada a la edici\u00f3n de 1999, Manuel de Ov\u00edn Filpo explic\u00f3 que los conspiradores hab\u00edan ofrecido seguridades sobre la continuidad de Joaqu\u00edn Balaguer como presidente, la convocatoria posterior de elecciones y el nombramiento de Juan Tom\u00e1s D\u00edaz como jefe del Ej\u00e9rcito. Seg\u00fan su relato, esas previsiones tranquilizaban a los norteamericanos frente al temor de otra Cuba.<\/p>\n<p>Importa distinguir el testimonio de un participante de una conclusi\u00f3n del historiador. Pero el testimonio permite apreciar c\u00f3mo los dominicanos involucrados en la conspiraci\u00f3n procuraban vencer las reservas de Washington mediante compromisos sobre el gobierno futuro.<\/p>\n<p>El problema del d\u00eda despu\u00e9s estaba dentro del problema del derrocamiento.<\/p>\n<p>Stephen G. Rabe, en su estudio \u00abEisenhower and the Overthrow of Rafael Trujillo\u00bb, publicado en 1986, refuerza ese punto al examinar documentos de la Biblioteca Eisenhower. Su an\u00e1lisis muestra la combinaci\u00f3n de gestiones para obtener una salida negociada, contactos clandestinos con opositores y preocupaci\u00f3n por la orientaci\u00f3n del gobierno sucesor. Rabe distingue, adem\u00e1s, la evidencia sobre la ayuda a los conspiradores de lo que puede probarse acerca de una autorizaci\u00f3n presidencial concreta para el asesinato. Esa distinci\u00f3n importa: el rigor documental fortalece el argumento hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>Por eso dediqu\u00e9 el cap\u00edtulo V a \u00abDictadores, Intervenciones y Soberan\u00eda Mediatizada\u00bb. All\u00ed examin\u00e9 la presi\u00f3n diplom\u00e1tica y militar estadounidense, las negociaciones alrededor de Balaguer, la formaci\u00f3n del Consejo de Estado y el papel de las sanciones y de la OEA. La desaparici\u00f3n del dictador no hab\u00eda resuelto la cuesti\u00f3n de la autonom\u00eda nacional.<\/p>\n<p>La documentaci\u00f3n diplom\u00e1tica publicada por el propio Departamento de Estado confirma esa relaci\u00f3n entre reorganizaci\u00f3n interna y normalizaci\u00f3n exterior: a finales de 1961 se discut\u00edan conjuntamente un gobierno provisional, las elecciones, el levantamiento de sanciones y el restablecimiento de relaciones.<\/p>\n<p>La transici\u00f3n dominicana se desarrollaba bajo una fuerte influencia estadounidense, aunque tambi\u00e9n bajo el impulso de fuerzas nacionales con aspiraciones propias.<\/p>\n<p>En esa historia, Venezuela ocupa un lugar que hoy resulta especialmente significativo.<\/p>\n<p>En Tumbaron al Jefe recog\u00ed el apoyo de R\u00f3mulo Betancourt, junto con Fidel Castro, a las expediciones de junio de 1959 contra la dictadura dominicana.<\/p>\n<p>Michael R. Hall tambi\u00e9n se\u00f1ala el respaldo material y moral de los gobiernos venezolano y cubano.<\/p>\n<p>Fueron las expediciones de Constanza, Maim\u00f3n y Estero Hondo: una acci\u00f3n organizada desde el exilio, con apoyo exterior, cuyo sacrificio contribuy\u00f3 a impulsar la resistencia interna.<\/p>\n<p>El 24 de junio de 1960, agentes del r\u00e9gimen de Trujillo atentaron contra Betancourt en Caracas.<\/p>\n<p>El presidente venezolano sobrevivi\u00f3, herido. El atentado convirti\u00f3 la agresi\u00f3n contra Venezuela en una cuesti\u00f3n central del sistema interamericano y aceler\u00f3 el aislamiento dominicano.<\/p>\n<p>En agosto, el gobierno de Betancourt, por medio de su canciller Marcos Falc\u00f3n Brice\u00f1o, impuls\u00f3 las sanciones diplom\u00e1ticas y econ\u00f3micas aprobadas por la OEA.<\/p>\n<p>La presi\u00f3n venezolana tambi\u00e9n alcanz\u00f3 a Washington. Como explica Rabe, Betancourt y otros dirigentes democr\u00e1ticos latinoamericanos exig\u00edan coherencia: Estados Unidos no pod\u00eda reclamar una pol\u00edtica hemisf\u00e9rica contra Castro mientras proteg\u00eda a Trujillo.<\/p>\n<p>Venezuela no fue, por tanto, un actor secundario; contribuy\u00f3 a modificar el costo pol\u00edtico de la tolerancia estadounidense hacia la dictadura dominicana.<\/p>\n<p>La iron\u00eda hist\u00f3rica es considerable. La Venezuela que apoy\u00f3 una expedici\u00f3n contra Trujillo y promovi\u00f3 sanciones para aislar su r\u00e9gimen aparece ahora como escenario de una transici\u00f3n sobre la cual Washington ejerce presi\u00f3n econ\u00f3mica y pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Los papeles han cambiado, pero reaparece la relaci\u00f3n entre conflicto interno, apoyo extranjero, sanciones y soberan\u00eda.<\/p>\n<p>Sesenta y cinco a\u00f1os despu\u00e9s, Rubio describe abiertamente los instrumentos con los cuales Washington influye en Venezuela.<\/p>\n<p>Seg\u00fan sus declaraciones del 26 de octubre de 2016 divulgadas por el servicio de Prensa del Departamento de Estado, las autorizaciones econ\u00f3micas y el alivio de sanciones est\u00e1n vinculados al cumplimiento de compromisos pol\u00edticos. Habla Rubio de reformas del Tribunal Supremo de Justicia y del Consejo Nacional Electoral, de plazos acordados y de exigencias dirigidas a las autoridades interinas.<\/p>\n<p>Es razonable exigir instituciones capaces de garantizar elecciones aut\u00e9nticas. Una autoridad electoral sometida a una facci\u00f3n puede convertir el voto en una formalidad. Pero tambi\u00e9n es necesario preguntarse qui\u00e9n define la transici\u00f3n, qui\u00e9n verifica sus condiciones y cu\u00e1ndo recuperar\u00e1n plenamente los venezolanos la facultad de decidir.<\/p>\n<p>El Secretario de Estado Rubio sostiene que juzga a las autoridades interinas por sus acciones y por el cumplimiento de los compromisos. Esa posici\u00f3n revela otro mecanismo conocido: Washington puede negociar con figuras procedentes del r\u00e9gimen que pretende transformar, porque conservan capacidad de mando.<\/p>\n<p>El prestigio de una oposici\u00f3n y el control efectivo del Estado son realidades diferentes. Mar\u00eda Corina Machado puede representar aspiraciones de cambio y, al mismo tiempo, discrepar de acuerdos que Estados Unidos considera convenientes. Las declaraciones de Rubio sobre sus cr\u00edticas al arreglo petrolero muestran esa distancia entre los intereses de un interlocutor venezolano y los c\u00e1lculos de la potencia que conduce las negociaciones.<\/p>\n<p>El petr\u00f3leo establece una diferencia fundamental respecto de nuestra experiencia. Rubio explica que determinados ingresos petroleros pasan por una cuenta controlada por el Tesoro estadounidense y defiende acuerdos que ofrecen ventajas estrat\u00e9gicas a su pa\u00eds. Sus argumentos combinan recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica venezolana, inversi\u00f3n y seguridad energ\u00e9tica norteamericana.<\/p>\n<p>La analog\u00eda hist\u00f3rica no consiste en afirmar que el petr\u00f3leo venezolano y la econom\u00eda dominicana de 1961 sean equivalentes. Consiste en advertir que los instrumentos econ\u00f3micos pueden determinar el margen de decisi\u00f3n pol\u00edtica de un pa\u00eds.<\/p>\n<p>En nuestro caso, el producto decisivo era el az\u00facar. En el apartado \u00abLa Cuota Azucarera Cubana\u00bb de Tumbaron al Jefe examin\u00e9 una contradicci\u00f3n: al recortar las compras a Cuba, Estados Unidos abri\u00f3 oportunidades para el az\u00facar dominicano, precisamente cuando buscaba presionar a Trujillo. Los intereses comerciales, la legislaci\u00f3n y los apoyos del dictador en el Congreso dificultaban una pol\u00edtica uniforme. Washington tampoco era una sola voluntad sin disputas internas.<\/p>\n<p>Michael R. Hall desarrolla ese mecanismo en Sugar and Power in the Dominican Republic: Eisenhower, Kennedy, and the Trujillos, publicado en 2000.<\/p>\n<p>El acceso al mercado estadounidense ofrec\u00eda precios superiores a los del mercado mundial. Por eso, conceder una cuota, limitarla o quitarle su beneficio preferencial ten\u00eda consecuencias directas sobre los ingresos del pa\u00eds y sobre la capacidad de quienes gobernaban.<\/p>\n<p>Hall explica que Eisenhower impuso en septiembre de 1960 un gravamen especial de dos centavos por libra sobre la cuota adicional dominicana procedente de la redistribuci\u00f3n de la cubana. Durante el primer trimestre de 1961, el gravamen aument\u00f3 a dos centavos y medio. El az\u00facar pod\u00eda seguir entrando, pero se le sustra\u00eda la ventaja del precio preferencial. Venezuela, entretanto, objetaba que continuaran las compras: Falc\u00f3n Brice\u00f1o consideraba que aun sin esa ventaja econ\u00f3mica Trujillo obten\u00eda una victoria pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed aparece el antecedente financiero que vuelve m\u00e1s preciso el paralelo. Seg\u00fan Hall, unos 22,6 millones de d\u00f3lares recaudados mediante esos grav\u00e1menes especiales durante el \u00faltimo trimestre de 1960 y el primero de 1961 ingresaron al Tesoro de Estados Unidos, sin una disposici\u00f3n inicial que asegurara su devoluci\u00f3n. No era la totalidad del ingreso azucarero dominicano depositada en una cuenta intervenida: eran recursos sustra\u00eddos mediante una carga punitiva sobre determinadas ventas. Pero Washington conservaba esos fondos mientras las autoridades dominicanas reclamaban recuperarlos.<\/p>\n<p>La muerte de Trujillo no puso fin autom\u00e1ticamente a esa disputa. El Consejo de Estado hered\u00f3 el problema. Una directiva del Departamento de Estado fechada el 15 de mayo de 1962, publicada en FRUS, propuso utilizar fondos de contingencia de la AID equivalentes a unos 22 millones de d\u00f3lares en grav\u00e1menes azucareros y comunicar la decisi\u00f3n confidencialmente al presidente Rafael Bonnelly. La soluci\u00f3n econ\u00f3mica formaba parte de un programa pol\u00edtico para sostener al Consejo y preparar las elecciones.<\/p>\n<p>Esa misma directiva contemplaba procurar un aplazamiento electoral si se advert\u00eda que los resultados ser\u00edan contrarios a los intereses estadounidenses, e intentar orientar en ese sentido a la misi\u00f3n de la OEA. Era una previsi\u00f3n del documento, no la prueba de que se ejecutara. Pero muestra hasta d\u00f3nde pod\u00eda llegar la tensi\u00f3n entre promover elecciones y desear un resultado pol\u00edticamente aceptable para Washington.<\/p>\n<p>Hall a\u00f1ade que el 7 de diciembre de 1962 se anunci\u00f3 una aportaci\u00f3n especial de 23,75 millones de d\u00f3lares, canalizada por la Alianza para el Progreso y destinada a proyectos econ\u00f3micos y sociales, que presenta como compensaci\u00f3n por los fondos retenidos. Conviene conservar la distinci\u00f3n entre las cifras y los mecanismos: la restituci\u00f3n reclamada se encauz\u00f3 mediante asistencia, con decisiones sobre su destino, y no simplemente como el pago ordinario de una exportaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ah\u00ed se fortalece el v\u00ednculo con las declaraciones de Rubio. Entonces, Washington pod\u00eda condicionar el acceso al mercado, sustraer el beneficio preferencial del az\u00facar y negociar una compensaci\u00f3n. Ahora, seg\u00fan explica el secretario de Estado, las ventas petroleras venezolanas generan ingresos sometidos a un mecanismo de control y desembolso estadounidense. No son instrumentos jur\u00eddicos id\u00e9nticos, pero ambos muestran c\u00f3mo el manejo de recursos esenciales puede convertirse en poder sobre una transici\u00f3n.<\/p>\n<p>El az\u00facar dominicano y el petr\u00f3leo venezolano permiten as\u00ed comprender algo m\u00e1s que una coincidencia diplom\u00e1tica: la presi\u00f3n pol\u00edtica adquiere eficacia cuando alcanza los ingresos con los cuales un pa\u00eds paga sus obligaciones, sostiene su actividad econ\u00f3mica y trata de reconstruir sus instituciones.<\/p>\n<p>Tampoco debemos borrar a los protagonistas nacionales. En la introducci\u00f3n de Tumbaron al Jefe dej\u00e9 expresamente establecido que la participaci\u00f3n extranjera no restaba m\u00e9rito a los dominicanos que combatieron la tiran\u00eda. Reconocer el poder de Washington no exige desconocer el valor, las iniciativas ni los sacrificios de quienes lucharon por la libertad.<\/p>\n<p>Respeto al Pueblo Venezolano:<\/p>\n<p>Ese mismo respeto merece el pueblo venezolano. Su futuro no puede reducirse a una negociaci\u00f3n entre funcionarios extranjeros y autoridades locales.<\/p>\n<p>Deseo que Venezuela alcance una convivencia democr\u00e1tica y que pueda reconstruirse sin nuevas tragedias. La cooperaci\u00f3n estadounidense podr\u00eda contribuir a ese resultado. Su valor deber\u00e1 medirse por la independencia de las instituciones que ayude a establecer y por el respeto a las decisiones que adopten los ciudadanos.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n que publiqu\u00e9 hace m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os me ense\u00f1\u00f3 a mirar m\u00e1s all\u00e1 del momento en que cae un gobernante. El destino de un pueblo tambi\u00e9n se juega en los acuerdos que preparan la sucesi\u00f3n, en los compromisos que sobreviven a la crisis y en la capacidad nacional para gobernarse despu\u00e9s.<\/p>\n<p>De Trujillo a Venezuela, esa es la pregunta que permanece: \u00bfcu\u00e1ndo deja una transici\u00f3n de depender de quienes la condicionan desde fuera y pasa a pertenecer plenamente a su pueblo?<\/p>\n<p>\u2500\u2500\u2500\u2500\u2500\u2500\u2500\u2500<\/p>\n<p>Referencias:<\/p>\n<p>V\u00edctor Grimaldi, Tumbaron al Jefe. Los Estados Unidos en el Derrocamiento de Trujillo, edici\u00f3n revisada y ampliada, febrero de 1999: \u00abA manera de introducci\u00f3n\u00bb; cap\u00edtulos II, III y V; anexo B, exposici\u00f3n de Manuel de Ov\u00edn Filpo. Citas cotejadas con el archivo proporcionado por el autor.<\/p>\n<p>Marco Rubio, declaraciones sobre Venezuela, 26 de octubre de 2026, transcripci\u00f3n proporcionada por el autor: <a href=\"https:\/\/www.state.gov\/releases\/office-of-the-spokesman\/2026\/10\/secretary-of-state-marco-rubio-on-venezuela\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-saferedirecturl=\"https:\/\/www.google.com\/url?q=https:\/\/www.state.gov\/releases\/office-of-the-spokesman\/2026\/10\/secretary-of-state-marco-rubio-on-venezuela\/&amp;source=gmail&amp;ust=1793193719442000&amp;usg=AOvVaw1zhh10N3m5aE47w9FRLB9A\">https:\/\/www.state.gov\/<wbr \/>releases\/office-of-the-<wbr \/>spokesman\/2026\/10\/secretary-<wbr \/>of-state-marco-rubio-on-<wbr \/>venezuela\/<\/a><\/p>\n<p>Foreign Relations of the United States, 1961\u20131963, volumen XII, documentos 330 y 336:<br \/>\n<a href=\"https:\/\/history.state.gov\/historicaldocuments\/frus1961-63v12\/d330\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-saferedirecturl=\"https:\/\/www.google.com\/url?q=https:\/\/history.state.gov\/historicaldocuments\/frus1961-63v12\/d330&amp;source=gmail&amp;ust=1793193719442000&amp;usg=AOvVaw0i7ISz-gfKFoP2zCCw2Jrq\">https:\/\/history.state.gov\/<wbr \/>historicaldocuments\/frus1961-<wbr \/>63v12\/d330<\/a><br \/>\n<a href=\"https:\/\/history.state.gov\/historicaldocuments\/frus1961-63v12\/d336\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-saferedirecturl=\"https:\/\/www.google.com\/url?q=https:\/\/history.state.gov\/historicaldocuments\/frus1961-63v12\/d336&amp;source=gmail&amp;ust=1793193719442000&amp;usg=AOvVaw0oWgjs7S2FSU_nTHl-fjsK\">https:\/\/history.state.gov\/<wbr \/>historicaldocuments\/frus1961-<wbr \/>63v12\/d336<\/a><\/p>\n<p>Michael R. Hall, Sugar and Power in the Dominican Republic: Eisenhower, Kennedy, and the Trujillos, Greenwood Press, 2000, cap\u00edtulos 4 y 5, especialmente pp. 90\u2013101, 111, 121\u2013124 y 129\u2013131.<\/p>\n<p>Stephen G. Rabe, \u00abEisenhower and the Overthrow of Rafael Trujillo\u00bb, Conflict Quarterly, invierno de 1986, pp. 34\u201344.<\/p>\n<p>FRUS, 1961\u20131963, volumen XII, documento 344: <a href=\"https:\/\/history.state.gov\/historicaldocuments\/frus1961-63v12\/d344\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-saferedirecturl=\"https:\/\/www.google.com\/url?q=https:\/\/history.state.gov\/historicaldocuments\/frus1961-63v12\/d344&amp;source=gmail&amp;ust=1793193719442000&amp;usg=AOvVaw0PRvHWewf437q8d0XrwRXx\">https:\/\/history.state.gov\/<wbr \/>historicaldocuments\/frus1961-<wbr \/>63v12\/d344<\/a><\/p>\n<div class=\"yj6qo\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por V\u00edctor Manuel Grimaldi C\u00e9spedes\u00a0 &nbsp; En mi libro \u201cLos Estados Unidos en el\u00a0 Derrocamiento de Trujillo\u201d, Tumbaron al Jefe, cuya investigaci\u00f3n publiqu\u00e9 originalmente en 1985 y present\u00e9 revisada y ampliada en 1999, examin\u00e9 una cuesti\u00f3n que hoy vuelve a adquirir actualidad ante los acontecimientos venezolanos: la intervenci\u00f3n de Estados Unidos en la ca\u00edda de &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":249320,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[49],"tags":[],"class_list":["post-249319","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/image0-9.jpeg","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/249319","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=249319"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/249319\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":249321,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/249319\/revisions\/249321"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/249320"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=249319"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=249319"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=249319"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}