{"id":247777,"date":"2026-10-08T10:04:48","date_gmt":"2026-10-08T14:04:48","guid":{"rendered":"https:\/\/primicias.net\/web\/?p=247777"},"modified":"2026-10-08T10:04:48","modified_gmt":"2026-10-08T14:04:48","slug":"remesas-y-la-paz-social-en-republica-dominicana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/primicias.net\/web\/remesas-y-la-paz-social-en-republica-dominicana\/","title":{"rendered":"Remesas y la paz social en Rep\u00fablica Dominicana"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\"><b><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-217182 alignleft\" src=\"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Jhonny-Trinidad.jpg\" alt=\"\" width=\"188\" height=\"140\" srcset=\"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Jhonny-Trinidad.jpg 405w, https:\/\/primicias.net\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/Jhonny-Trinidad-300x224.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 188px) 100vw, 188px\" \/>Por JHONNY TRINIDAD<\/b><\/p>\n<p>Ning\u00fan programa social del Estado dominicano ha sido tan eficaz, tan constante y tan silencioso como las remesas. No est\u00e1 en el Presupuesto, no lo ejecuta ning\u00fan ministerio, no se inaugura con cinta, pero sostiene a la naci\u00f3n. Si ma\u00f1ana se apagara, entender\u00edamos que hemos vivido bajo un subsidio invisible.<\/p>\n<p>Viviendo aqu\u00ed en Nueva York, uno lo ve cada d\u00eda. En 2025, seg\u00fan el Banco Central, el pa\u00eds recibi\u00f3 11,866.3 millones de d\u00f3lares en remesas, un r\u00e9cord hist\u00f3rico con un crecimiento de 10.3% respecto al 2024. Para 2026, la proyecci\u00f3n es que superen los 12,200 millones. Son cifras que duplican lo que recib\u00edamos hace apenas una d\u00e9cada.<\/p>\n<p>No es dinero. Es ox\u00edgeno que sale de aqu\u00ed.<\/p>\n<p><b>EL ESTADO QUE NO LLEGA Y LA FAMILIA QUE S\u00cd LLEGA<\/b><\/p>\n<p>En Villa Riva, en Tamayo, en Las Matas de Farf\u00e1n, en un barrio de Santiago, la l\u00f3gica es la misma: cuando falla el empleo, cuando no alcanza la tarjeta, cuando la receta no la cubre el seguro, aparece un env\u00edo desde El Bronx, desde Washington Heights, desde Lawrence, desde Madrid.<\/p>\n<p>El 80% de ese dinero viene de Estados Unidos, del trabajo mal pagado pero constante de nuestra gente en restaurantes, hospitales, construcci\u00f3n, taxis, salones. Es el fruto de jornadas dobles que aqu\u00ed en NY comienzan a las 5 de la ma\u00f1ana y que all\u00e1 se convierten en comida, en uniforme escolar, en zinc para la casa, en medicina para la abuela.<\/p>\n<p>El Banco Central lo admite con pudor tecnocr\u00e1tico: estos recursos tienen un efecto multiplicador sobre el consumo, la inversi\u00f3n y el financiamiento de los sectores m\u00e1s vulnerables. Traducido: sin remesas, habr\u00eda hambre.<\/p>\n<p>Es el subsidio perfecto para el poder pol\u00edtico: reduce la pobreza sin reformar nada, calma el descontento sin crear empleo, evita estallidos sin distribuir riqueza. El dominicano que no encuentra oportunidades no protesta en la Plaza de la Bandera: se va. Y desde afuera, mantiene a los que se quedan para que tampoco protesten.<\/p>\n<p>Hemos exportado mano de obra para importar estabilidad.<\/p>\n<p><b>POR QU\u00c9 ES UN SUBSIDIO A LA PAZ Y NO SOLO A LA ECONOM\u00cdA<\/b><\/p>\n<p>Las remesas no solo compran bienes. Compran tiempo y evitan violencia.<\/p>\n<p>Primero, evitan el colapso del sistema de salud informal. Miles de familias pagan consultas privadas y medicamentos con el dinero que llega por Caribe Express. Es una privatizaci\u00f3n de la protecci\u00f3n social financiada por la di\u00e1spora.<\/p>\n<p>Segundo, sostienen la educaci\u00f3n. \u00bfCu\u00e1ntos estudiantes en la UASD siguen estudiando porque el t\u00edo les manda 200 d\u00f3lares desde Queens? Sin ese aporte, la deserci\u00f3n ser\u00eda masiva.<\/p>\n<p>Tercero, frenan la delincuencia de supervivencia. En muchas comunidades, la remesa es la \u00fanica alternativa a la econom\u00eda il\u00edcita. El giro mensual es literalmente un ant\u00eddoto contra la desesperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Cuarto, sostienen el tipo de cambio. El flujo constante de divisas es clave para la estabilidad cambiaria. Sin \u00e9l, el d\u00f3lar se disparar\u00eda, la inflaci\u00f3n devorar\u00eda los salarios, y la paz social se romper\u00eda por la v\u00eda del supermercado.<\/p>\n<p>Por eso es el subsidio m\u00e1s grande a la paz social. Ning\u00fan gobierno podr\u00eda sostenerlo con recursos propios.<\/p>\n<p><b>LA INGRATITUD ESTRUCTURAL VISTA DESDE AQU\u00cd<\/b><\/p>\n<p>Y sin embargo, \u00bfc\u00f3mo trata el Estado a quien sostiene la paz?<\/p>\n<p>Con un impuesto nuevo del 1% desde EE.UU. a los env\u00edos en efectivo desde enero de 2026. Con consulados que siguen siendo oficinas de cobro, no de servicio. Con una representaci\u00f3n legislativa del exterior que es m\u00ednima frente al aporte real. Con una Ley de Aduanas que grava hasta los electrodom\u00e9sticos que el dominicano quiere enviar a su madre.<\/p>\n<p>Tenemos m\u00e1s de 2.87 millones de dominicanos en el exterior. M\u00e1s del 15% de la naci\u00f3n viviendo fuera, sosteniendo al 85% que est\u00e1 dentro. Y a\u00fan nos llaman los de afuera, como si fu\u00e9ramos invitados.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed en Nueva York lo sentimos: somos dominicanos para mandar, pero no para decidir.<\/p>\n<p><b>DE LA REMESA CONSUMO A LA REMESA PODER<\/b><\/p>\n<p>El modelo actual est\u00e1 agotado. La discusi\u00f3n no puede ser solo c\u00f3mo hacer el env\u00edo m\u00e1s barato por WhatsApp. Tiene que ser c\u00f3mo convertimos ese flujo de 12 mil millones en poder.<\/p>\n<p>Primero, remesa de inversi\u00f3n, no solo de subsistencia. Un Fondo de Inversi\u00f3n de la Di\u00e1spora con garant\u00eda del Estado, con incentivos reales para que la remesa no termine solo en el colmado, sino en una panader\u00eda, en una finca, en un techo.<\/p>\n<p>Segundo, derechos pol\u00edticos proporcionales al aporte. Si la di\u00e1spora aporta m\u00e1s divisas que el turismo en algunos a\u00f1os, \u00bfpor qu\u00e9 tiene solo 7 diputados de ultramar? \u00bfPor qu\u00e9 no tiene participaci\u00f3n vinculante en el debate del Presupuesto?<\/p>\n<p>Tercero, pacto por la corresponsabilidad. Que el Estado reconozca formalmente lo que ya existe: sin di\u00e1spora no hay gobernabilidad.<\/p>\n<p><b>CONCLUSI\u00d3N: PRIMERO LA DI\u00c1SPORA<\/b><\/p>\n<p>Las remesas han sido nuestro colch\u00f3n anticrisis, nuestro seguro de desempleo, nuestro plan social sin burocracia. Han evitado que la desigualdad dominicana se convierta en convulsi\u00f3n social.<\/p>\n<p>Cada gobierno celebra el r\u00e9cord de remesas como si fuera un logro propio. No lo es. Es el logro de una madre que limpia oficinas en Queens, de un muchacho que hace delivery en bicicleta en Manhattan bajo nieve, y manda 300 d\u00f3lares sacrificando su propio descanso.<\/p>\n<p>Si las generaciones de La Casa Dominicana en los 50 y del Club Deportivo Dominicano en el 66 pudieron organizarse contra la dictadura y contra la nostalgia, nosotros aqu\u00ed en NY tenemos que organizarnos para algo m\u00e1s grande: para que ese subsidio invisible se convierta, por fin, en poder visible.<\/p>\n<p>Porque la paz social que compran las remesas hoy, si no se transforma en justicia social ma\u00f1ana, se agotar\u00e1.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por JHONNY TRINIDAD Ning\u00fan programa social del Estado dominicano ha sido tan eficaz, tan constante y tan silencioso como las remesas. No est\u00e1 en el Presupuesto, no lo ejecuta ning\u00fan ministerio, no se inaugura con cinta, pero sostiene a la naci\u00f3n. Si ma\u00f1ana se apagara, entender\u00edamos que hemos vivido bajo un subsidio invisible. Viviendo aqu\u00ed &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":247778,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[49],"tags":[],"class_list":["post-247777","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/3t1mv9rq.png","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/247777","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=247777"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/247777\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":247779,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/247777\/revisions\/247779"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/247778"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=247777"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=247777"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=247777"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}