{"id":242406,"date":"2026-08-08T11:22:11","date_gmt":"2026-08-08T15:22:11","guid":{"rendered":"https:\/\/primicias.net\/web\/?p=242406"},"modified":"2026-08-08T11:22:11","modified_gmt":"2026-08-08T15:22:11","slug":"democracia-finisecular","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/primicias.net\/web\/democracia-finisecular\/","title":{"rendered":"Democracia finisecular"},"content":{"rendered":"<header class=\"xl:ml-12 xl:pl-1 lg:ml-10 lg:pl-0 md:ml-12 md:pl-1 mb-4 border-b\">\n<div class=\"subtitle text-xl text-center mb-4\">\n<p class=\"mb-2\">\n<\/div>\n<\/header>\n<div class=\"flex flex-wrap -ml-4 -mr-3 relative md:px-3 lg:px-0\">\n<div class=\"w-full md:w-05\/12 sm:w-12\/12\">\n<div class=\"fixed-content\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"w-full xl:w-85\/12 md:w-75\/12 sm:w-full px-4 pb-12\">\n<figure class=\"text-lg\">\n<div class=\"expand-img\"><\/div>\n<\/figure>\n<div id=\"trinityplayer\">\n<div class=\"trinity-player-iframe-wrapper\" data-player-id=\"63e96b3ba9e82ebc80531380855a97ce\" data-state=\"not_initialized\" data-player-type=\"\" data-origin-height=\"90\">\n<div class=\"display\" data-width=\"384\" data-height=\"60\">\n<div class=\"display-wrapper\">Por Jos\u00e9 del Castillo Pichardo<\/div>\n<div>(Investigador, historiador, Acad\u00e9mico)<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"detail-body text-lg\">\n<div id=\"dynamic-resume\" class=\"trinity-skip-it\">\n<div class=\"resume\">\n<div class=\"resume__body bg-gray-100 md:px-12\">\n<div class=\"detail-body\"><\/div>\n<\/div>\n<div id=\"output\" class=\"p-3 xl:p-10\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>Hurgando textos que publiqu\u00e9 en\u00a0<em><strong>El Siglo<\/strong>\u00a0<\/em>en v\u00edspera de las\u00a0<strong>elecciones del 2000<\/strong>, encontr\u00e9 este balance de fin de siglo que pienso tiene m\u00e9rito para compartirlo. \u00abEl pr\u00f3ximo 16 de mayo los ciudadanos dominicanos, provistos de una nueva\u00a0<strong>c\u00e9dula de identidad<\/strong>\u00a0y electoral con foto y huellas integradas v\u00eda esc\u00e1ner, acudir\u00e1n a las urnas a decidir por d\u00e9cima tercera vez en los \u00faltimos 38 a\u00f1os qui\u00e9nes ser\u00e1n sus gobernantes. Cuando culminen las\u00a0<strong>elecciones<\/strong>\u00a0\u00abbisagras\u00bb del 2000, se habr\u00e1n realizado desde el ajusticiamiento de Trujillo 9\u00a0<strong>elecciones<\/strong>\u00a0generales, 2 exclusivamente presidenciales, una legislativa y municipal y otra s\u00f3lo municipal.<\/p>\n<p>En este per\u00edodo nuestra\u00a0<strong>democracia<\/strong>, con sus imperfecciones, se ha ido construyendo a golpes de aprendizaje c\u00edvico siendo las\u00a0<strong>elecciones<\/strong>\u00a0el catalizador por excelencia. \u00a0No son la panacea, pero s\u00ed el mecanismo competitivo y plural para ejercer el principio de\u00a0<strong>soberan\u00eda popular<\/strong>\u00a0mediante la renovaci\u00f3n peri\u00f3dica de mandatos y mandatarios. No en balde Giovanni Sartori ha dicho que \u00abno resuelven los problemas, pero deciden qui\u00e9n habr\u00e1 de resolverlos\u00bb.<\/p>\n<p>El saldo pol\u00edtico institucional de este proceso nos ha permitido evolucionar, desde la\u00a0<strong>hegemon\u00eda unipartidista<\/strong>\u00a0en todos los \u00f3rganos de poder del Estado que fue caracter\u00edstica hasta 1978, a un\u00a0<strong>modelo bipartidista<\/strong>\u00a0que oper\u00f3 desde entonces hasta 1990.\u00a0 Ese a\u00f1o entr\u00f3 al juego con inusitada fortaleza un tercer partido y un cuarto actor, la\u00a0<strong>sociedad civil<\/strong>, que present\u00f3 sus credenciales en el marco del Pacto de Solidaridad Socioecon\u00f3mica, renov\u00e1ndolas con m\u00e1s br\u00edo en el v\u00f3rtice de la\u00a0<strong>crisis postelectoral<\/strong>\u00a0de 1994 que dio origen al Pacto por la\u00a0<strong>Democracia<\/strong>.<\/p>\n<div id=\"dl_300x250_inread\" data-google-query-id=\"CICzm96nkZYDFbvEdQkd_ns1Hg\">\n<div id=\"google_ads_iframe_\/1659553\/dl_300x250_inread_0__container__\"><\/div>\n<\/div>\n<div id=\"dl_1x1_inread\"><\/div>\n<p>Hoy exhibimos un\u00a0<strong>sistema pol\u00edtico tripartitita<\/strong>\u00a0con una cuarta pata conformada por la\u00a0<strong>sociedad civil<\/strong>. Una\u00a0<strong>democracia<\/strong>\u00a0m\u00e1s plural y participativa orientada al di\u00e1logo, la negociaci\u00f3n y la formaci\u00f3n de consensos e instituciones m\u00e1s s\u00f3lidas. Con un sesgo personalista menor al declinar o desaparecer los grandes\u00a0<strong>liderazgos carism\u00e1ticos<\/strong>\u00a0que balcanizaron la vida pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Aunque 2 de los principales l\u00edderes que protagonizaron las luchas pol\u00edticas de estos \u00faltimos 40 a\u00f1os (<strong>Bosch<\/strong>\u00a0y\u00a0<strong>Balaguer<\/strong>) han sobrevivido al fin de siglo, s\u00f3lo uno de ellos se mantiene como un factor beligerante quebr\u00e1ndole el espinazo al calendario y desairando a cuantos han pronosticado fallidamente su retiro definitivo de la arena c\u00edvica. Pese a que las encuestas le sit\u00faan en un tercer lugar muy distante de Hip\u00f3lito Mej\u00eda y algo por debajo de Danilo Medina, sus partidarios alientan la esperanza de una nueva resucitaci\u00f3n electoral. De cualquier modo, bajo el sistema de\u00a0<strong>doble vuelta<\/strong>\u00a0que tendr\u00e1 su segunda prueba en el 2000. su participaci\u00f3n podr\u00eda ser decisiva para inclinar la balanza en una direcci\u00f3n u otra.<\/p>\n<div id=\"detalle-parrafo\"><\/div>\n<div id=\"dl_300x250_inread_2\" data-google-query-id=\"CIGzm96nkZYDFbvEdQkd_ns1Hg\">\n<div id=\"google_ads_iframe_\/1659553\/dl_300x250_inread_2_0__container__\"><\/div>\n<\/div>\n<p>Veamos algunos de los rasgos que han marcado las\u00a0<strong>elecciones<\/strong>\u00a0dominicanas durante estas cuatro d\u00e9cadas, iniciando con la\u00a0<strong>polarizaci\u00f3n<\/strong>. Hasta 1982 la votaci\u00f3n registr\u00f3 una marcada\u00a0<strong>polarizaci\u00f3n<\/strong>\u00a0entre las 2 opciones principales. As\u00ed, en las\u00a0<strong>elecciones<\/strong>\u00a0de 1962, 6 de cada 10 electores sufragaron por el\u00a0<strong>PRD<\/strong>\u00a0mientras 3 se inclinaron hacia UCN. En 1966 y 1978 la suma de los votos a favor del Partido Reformista y el\u00a0<strong>PRD<\/strong>\u00a0alcanz\u00f3 el 93 % y el 94 % respectivamente. Ya en 1982 este indicador baj\u00f3 al 84 % emergiendo discretamente una tercera fuerza,\u00a0<strong>PLD<\/strong>, con el 10 %.<\/p>\n<p>A partir de 1986 se quiebra el modelo de comportamiento electoral\u00a0<strong>bipartidista<\/strong>\u00a0al lograr el\u00a0<strong>PLD<\/strong>\u00a0un 18 %, complejiz\u00e1ndose a\u00fan m\u00e1s esta tendencia en 1990 al surgir cuatro alternativas como consecuencia de la divisi\u00f3n del\u00a0<strong>PRD<\/strong>. Los 2 partidos m\u00e1s votados (<strong>PLD<\/strong>\u00a034 % y\u00a0<strong>PRSC<\/strong>\u00a034 %) s\u00f3lo sumaron el 68 %, obteniendo los 2 restantes un 30 % (<strong>PRD<\/strong>\u00a023 % y PRI 7 %). Los partidos aliados al\u00a0<strong>PRSC<\/strong>\u00a0(PQD, PNVC, PLE y PDI) le aportaron los sufragios indispensables para superar al\u00a0<strong>PLD<\/strong>\u00a0por un ligero margen.<\/p>\n<div id=\"dl_300x250_inread_3\" data-google-query-id=\"CIKzm96nkZYDFbvEdQkd_ns1Hg\">\n<div id=\"google_ads_iframe_\/1659553\/dl_300x250_inread_3_0__container__\"><\/div>\n<\/div>\n<p>En 1994, con la ca\u00edda del\u00a0<strong>PLD<\/strong>\u00a0a un 13 % y el derrumbe del PRI, la\u00a0<strong>polarizaci\u00f3n<\/strong>\u00a0volvi\u00f3 por sus fueros totalizando\u00a0<strong>PRSC<\/strong>\u00a0y\u00a0<strong>PRD<\/strong>\u00a0el 84 % de los votos: 42.3 % y 41.6 %. Persistente en las\u00a0<strong>elecciones<\/strong>\u00a0posteriores, al suplantar el\u00a0<strong>PLD<\/strong>\u00a0al\u00a0<strong>PRSC<\/strong>\u00a0y concentrarse en 2 polos: 85 % en la 1ra vuelta en 1996 y 83 % en los comicios congresuales y municipales de 1998.<\/p>\n<p>Del\u00a0<strong>bipartidismo<\/strong>\u00a0al tripartidismo. El saldo institucional de este patr\u00f3n de comportamiento electoral fue un sistema pol\u00edtico\u00a0<strong>bipartidista<\/strong>, que empez\u00f3 a modificarse en 1990 al ceder\u00a0<strong>Balaguer<\/strong>\u00a0el control del bufete directivo de la C\u00e1mara de Diputados al\u00a0<strong>PLD<\/strong>\u00a0entre 1990\/96, compens\u00e1ndolo por la p\u00e9rdida del Ejecutivo y como contrapeso al\u00a0<strong>PRD<\/strong>. Bajo otro escenario, viabiliz\u00f3 en 1996 las aspiraciones del\u00a0<strong>PRD<\/strong>\u00a0a encabezar la c\u00e1mara y del\u00a0<strong>PRSC<\/strong>\u00a0de asegurarse una cuota del Poder Judicial renovado. Ya siendo el reformismo la 3ra fuerza, se benefici\u00f3 del equilibrio tripartidista al encabezar la c\u00e1mara baja y la LMD.<\/p>\n<div id=\"dl_300x250_inread_4\" data-google-query-id=\"CIOzm96nkZYDFbvEdQkd_ns1Hg\">\n<div id=\"google_ads_iframe_\/1659553\/dl_300x250_inread_4_0__container__\"><\/div>\n<\/div>\n<p>En el pasado este esquema de reparto del poder no fue la norma. \u00a0Aunque en lo formal 2 partidos o m\u00e1s han logrado representaci\u00f3n en el Ejecutivo, el\u00a0<strong>Congreso<\/strong>\u00a0y los ayuntamientos, en la pr\u00e1ctica el partido ganador de las\u00a0<strong>elecciones<\/strong>\u00a0ha copado\u00a0<em>todas<\/em>\u00a0las instituciones ejerciendo\u00a0<strong>hegemon\u00eda<\/strong>. As\u00ed fue en el gobierno de\u00a0<strong>Bosch<\/strong>, cuyos partidarios controlaron tambi\u00e9n la\u00a0<strong>Constituyente<\/strong>, ra\u00edz de serios conflictos con el elemento conservador representado por UCN, los empresarios y la iglesia.<\/p>\n<p>En el primer gobierno de los 12 a\u00f1os de\u00a0<strong>Balaguer<\/strong>, pese a la brava oposici\u00f3n del\u00a0<strong>PRD<\/strong>\u00a0en las c\u00e1maras, el reformista impuso su estilo. En 1970 la abstenci\u00f3n del\u00a0<strong>PRD<\/strong>\u00a0le sac\u00f3 del cuadro institucional dando paso en el\u00a0<strong>Congreso<\/strong>\u00a0a partidos como MIDA y PQD. Aun as\u00ed, el\u00a0<strong>PRD<\/strong>\u00a0dirig\u00eda la calle. En 1974 la inhibici\u00f3n electoral de la oposici\u00f3n dej\u00f3 al reformismo solo, con todo el poder. Aunque\u00a0<strong>Balaguer<\/strong>\u00a0orill\u00f3 los\u00a0<strong>pactos<\/strong>\u00a0con la oposici\u00f3n -excepto el que posibilit\u00f3 los comicios de 1970-, recurri\u00f3 a la cooptaci\u00f3n de adversarios moderados.<\/p>\n<p>La\u00a0<strong>alternancia<\/strong>\u00a0de 1978 abri\u00f3 espacio a la cohabitaci\u00f3n forzada al quedar el\u00a0<strong>Senado<\/strong>, a ra\u00edz del \u00abfallo hist\u00f3rico\u00bb de la\u00a0<strong>JCE<\/strong>, bajo el control del PR y por esa v\u00eda del Poder Judicial y la\u00a0<strong>JCE<\/strong>. Entre 1982\/86 las luchas de tendencias en el\u00a0<strong>PRD<\/strong>\u00a0-m\u00e1s que el resultado electoral al obtener este partido en el 82 el control absoluto del\u00a0<strong>Congreso<\/strong>\u00a0y los ayuntamientos- le dieron vigencia al juego\u00a0<strong>bipartidista<\/strong>\u00a0al recurrir el Ejecutivo al auxilio reformista para legislar y contrapesar al\u00a0<em>majlutismo<\/em>\u00a0dominante en el\u00a0<strong>Senado<\/strong>.<\/p>\n<p>Un segundo el relevo de partido se produjo en 1986 al conquistar el\u00a0<strong>PRSC<\/strong>\u00a0tanto la\u00a0<strong>presidencia<\/strong>\u00a0como el\u00a0<strong>Congreso<\/strong>\u00a0y la mayor\u00eda de los ayuntamientos. Los comicios de 1990 arrojaron un cuadro legislativo y municipal dividido entre 3 grandes partidos, con participaci\u00f3n marginal del PRI. La escisi\u00f3n del\u00a0<strong>PLD<\/strong>, con la salida de un grupo de legisladores y sindicalistas, lo complejiz\u00f3.<\/p>\n<p><strong>Mayor\u00eda precaria<\/strong>\u00a0y\u00a0<strong>crisis postelectoral<\/strong>. Con el quiebre de la\u00a0<strong>polarizaci\u00f3n<\/strong>\u00a0electoral se redujeron dram\u00e1ticamente los m\u00e1rgenes de la primera mayor\u00eda sobre la segunda. Del 29 % en 1962 se pas\u00f3 a 2 % en 1986, a 1 % en 1990 y a menos de 1 % en 1994 -base de 3 crisis postelectorales y motivo de los 2\u00a0<strong>pactos<\/strong>\u00a0que sirvieron de salida legitimadora a las crisis de 1990 y 1994. A\u00fan con m\u00e1rgenes holgados del ganador, el partido perdedor PR aleg\u00f3 fraude en 1978 y en 1982. Y con estrechos m\u00e1rgenes de diferencia le toc\u00f3 este rol al\u00a0<strong>PRD<\/strong>\u00a0en 1986 y 1994 y al\u00a0<strong>PLD<\/strong>\u00a0en 1990.<\/p>\n<p>El proceso electoral ha sido afectado por el\u00a0<em><strong>s\u00edndrome del fraude<\/strong><\/em>: los partidos presumen intenci\u00f3n delictuosa entre ellos y respecto al papel de la\u00a0<strong>JCE<\/strong>\u00a0en el proceso. La\u00a0<strong>compra del voto<\/strong>, el doble sufragio, la adulteraci\u00f3n del carnet, la dislocaci\u00f3n de electores, la manipulaci\u00f3n del c\u00f3mputo y el control pol\u00edtico de la\u00a0<strong>JCE<\/strong>\u00a0figuran en el inventario. Este patr\u00f3n cultural se ha irradiado a la poblaci\u00f3n, agrav\u00e1ndose en tanto los m\u00e1rgenes se estrechan y se incorporan nuevas tecnolog\u00edas al proceso electoral, como la computadora, el fax, la c\u00e1mara polaroid y los m\u00f3dulos informatizados de\u00a0<strong>cedulaci\u00f3n<\/strong>.<\/p>\n<p>Como efecto colateral el\u00a0<em><strong>s\u00edndrome del fraude<\/strong><\/em>\u00a0ha servido para eternizar la vigencia del\u00a0<strong>liderazgo pol\u00edtico<\/strong>, obviando la ventilaci\u00f3n autocr\u00edtica de los errores y las debilidades que originan la derrota. Y de excusa para descabezar c\u00edclicamente a la\u00a0<strong>JCE<\/strong>\u00a0e impedir su institucionalizaci\u00f3n, propici\u00e1ndose as\u00ed la intervenci\u00f3n de muletas t\u00e9cnicas y \u00e1rbitros externos nacionales y extranjeros a fin de legitimar su labor.<\/p>\n<p>Pese a que el sistema de\u00a0<strong>doble vuelta<\/strong>\u00a0fue adoptado para promover mayor\u00edas s\u00f3lidas incuestionables y liberarnos de la pesadilla del fraude, la fiebre \u00faltimamente se ha trasladado a la\u00a0<strong>cedulaci\u00f3n<\/strong>, luego de superarse aparentemente el problema de la composici\u00f3n pol\u00edtica de la propia\u00a0<strong>JCE<\/strong>. Los d\u00edas por venir nos dejar\u00e1n saber&#8230;<\/p>\n<p>Las\u00a0<strong>estrategias ganadoras<\/strong>\u00a0en las\u00a0<strong>elecciones<\/strong>\u00a0han descansado en los siguientes pivotes.<\/p>\n<p><strong>A)<\/strong>\u00a0Una\u00a0<strong>oferta de cambios<\/strong>\u00a0que ha prendido en la mayor\u00eda en los comicios del 62, 66, 78, 82, 86 y 96 y que casi le dio el triunfo al\u00a0<strong>PLD<\/strong>\u00a0en el 90 y al\u00a0<strong>PRD<\/strong>\u00a0en el 94. En el 62\u00a0<strong>Bosch<\/strong>\u00a0encandil\u00f3 a las masas rurales y urbanas con su pr\u00e9dica de reformas sociales democr\u00e1ticas. En el 66 la mayor\u00eda vot\u00f3 cansada de la guerra a favor de cambios pac\u00edficos y en el 82 renov\u00f3 su esperanza con la promesa de reformas que el \u00abCambio\u00bb perrede\u00edsta alent\u00f3 en el 78, al surgir Jorge Blanco como el principal opositor al gobierno de su propio partido.<\/p>\n<p>En el 86\u00a0<strong>Balaguer<\/strong>\u00a0canaliz\u00f3 hacia su candidatura el disgusto frente al balance mediocre de la gesti\u00f3n del\u00a0<strong>PRD<\/strong>. En el 96 el electorado escogi\u00f3 entre 2 alternativas de transici\u00f3n al r\u00e9gimen de 10 a\u00f1os de\u00a0<strong>Balaguer<\/strong>\u00a0recortado en su mandato. El sistema de\u00a0<strong>doble vuelta<\/strong>\u00a0y el Frente Patri\u00f3tico le allanaron el paso al \u00abNuevo Camino\u00bb.<\/p>\n<p><strong>B)<\/strong>\u00a0Una\u00a0<strong>opci\u00f3n de conservaci\u00f3n<\/strong>\u00a0que ha funcionado mediante bloqueo e inhibici\u00f3n de la oposici\u00f3n en el 74, la divisi\u00f3n de los contrarios en el 70 y el 90 y la satanizaci\u00f3n de la f\u00f3rmula encabezada por Pe\u00f1a G\u00f3mez en el 94. Mecanismo eficiente en las cuatro\u00a0<strong>reelecciones<\/strong>\u00a0de\u00a0<strong>Balaguer<\/strong>.<\/p>\n<p><strong>C)<\/strong>\u00a0La aplicaci\u00f3n de una\u00a0<strong>pol\u00edtica efectiva<\/strong>\u00a0de alianzas como fueran las\u00a0<strong>elecciones<\/strong>\u00a0ganadas por el\u00a0<strong>PRSC<\/strong>\u00a0en el 86 y el 90 o la promoci\u00f3n de un gobierno de amplia base como la \u00ab<strong>Concentraci\u00f3n Nacional<\/strong>\u00bb de Jorge Blanco en el 82.<\/p>\n<p>En el 94 y el 96 el\u00a0<strong>PRD<\/strong>\u00a0se apoy\u00f3 en esta premisa al cuajar la coalici\u00f3n del\u00a0<strong>Acuerdo de Santo Domingo<\/strong>\u00a0y plantear un \u00ab<strong>Gobierno Compartido<\/strong>\u00ab, clave de una s\u00f3lida votaci\u00f3n que le situ\u00f3 a un tris del poder en el 94 pese a la dislocaci\u00f3n de electores y le coloc\u00f3 puntero con 46 % en la 1ra vuelta del 96. A contrario,\u00a0<strong>Balaguer<\/strong>, m\u00e1s temerario y menos concesionario en asuntos program\u00e1ticos, se conform\u00f3 con atar al\u00a0<strong>PRSC<\/strong>\u00a0cuanto partido le fuera instrumental. Para realizar su sue\u00f1o de ni\u00f1o aletargado: fallecer acomodado en \u00abla silla de alfileres\u00bb.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Por Jos\u00e9 del Castillo Pichardo (Investigador, historiador, Acad\u00e9mico) Hurgando textos que publiqu\u00e9 en\u00a0El Siglo\u00a0en v\u00edspera de las\u00a0elecciones del 2000, encontr\u00e9 este balance de fin de siglo que pienso tiene m\u00e9rito para compartirlo. \u00abEl pr\u00f3ximo 16 de mayo los ciudadanos dominicanos, provistos de una nueva\u00a0c\u00e9dula de identidad\u00a0y electoral con foto y huellas integradas v\u00eda esc\u00e1ner, &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":218412,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[187,49,163],"tags":[],"class_list":["post-242406","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia","category-opinion","category-voces-nacionales-e-internacionales"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/PHOTO-2026-05-10-14-25-11.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/242406","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=242406"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/242406\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":242407,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/242406\/revisions\/242407"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/218412"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=242406"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=242406"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=242406"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}