{"id":216588,"date":"2026-04-15T10:19:00","date_gmt":"2026-04-15T14:19:00","guid":{"rendered":"https:\/\/primicias.net\/web\/?p=216588"},"modified":"2026-04-15T10:20:18","modified_gmt":"2026-04-15T14:20:18","slug":"meso-monica-y-el-mito-que-cubre-al-gran-repentista-de-facilidad-e-ingenio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/primicias.net\/web\/meso-monica-y-el-mito-que-cubre-al-gran-repentista-de-facilidad-e-ingenio\/","title":{"rendered":"Meso-M\u00f3nica y el mito que cubre al gran repentista, de facilidad e ingenio"},"content":{"rendered":"<div><strong>Por: Homero Luciano<\/strong><\/div>\n<div>\n<p>En las callejuelas empedradas del Santo Domingo de finales del siglo XVIII, all\u00ed donde el aroma de corambres curtidos se mezclaba con el salitre del Caribe, habitaba un hombre cuya lengua era m\u00e1s larga y afilada que su lezna de zapatero. Se llamaba M\u00f3nica M\u00e9ndez, pero la historia \u2014ese organismo vivo que a veces confunde los nombres con los deseos\u2014 termin\u00f3 por convertirlo en Mesom\u00f3nica, una figura envuelta en velos de leyenda que, con el paso de los siglos, el pueblo termin\u00f3 por imaginar con faldas y voz de mujer. Sin embargo, el Meso-M\u00f3nica real era un \u00abmoreno ingenuo\u00bb, un zapatero remend\u00f3n de manos callosas que habit\u00f3 en el coraz\u00f3n de una ciudad colonial r\u00edgidamente estratificada. Su proeza no fue solo sobrevivir a la pobreza, sino asaltar los cielos del intelecto sin saber leer ni escribir.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>Mientras remendaba calzado para los hombres de alcurnia, su mente vagaba por los pasillos de la Real y Pontificia Universidad Santo Tom\u00e1s de Aquino. Aunque voces posteriores han procurado dotarlo de grados y t\u00edtulos, se\u00a0cuenta que se apostaba cerca de las c\u00e1tedras, absorbiendo como una esponja las discusiones sobre teolog\u00eda, derecho y m\u00e9trica espa\u00f1ola. Lo que los doctos explicaban en lat\u00edn y prosa pesada, \u00e9l lo procesaba en el laboratorio de su ingenio y lo devolv\u00eda a la calle convertido en d\u00e9cimas espinelas perfectas. Fue \u00e9l quien, antes que nadie, \u00abaplatan\u00f3\u00bb la estructura de Vicente Espinel, dot\u00e1ndola de la malicia, el orgullo racial y la agudeza que hoy consideramos el ADN del pensamiento dominicano.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>Su fama, que nos llega a trav\u00e9s del rescate hist\u00f3rico de figuras como Federico Henr\u00edquez y Carvajal y Jos\u00e9 Gabriel Garc\u00eda, nos permite comprender c\u00f3mo este hombre com\u00fan logr\u00f3 saltar las barreras de las\u00a0castas\u00a0que imperaban en la \u00e9poca. Aquellas jerarqu\u00edas sociales se derret\u00edan ante su imponente lucidez. El Brigadier Joaqu\u00edn Garc\u00eda, Gobernador de la colonia, no solo lo conoc\u00eda, sino que lo sentaba a su mesa. Meso-M\u00f3nica era el invitado que no necesitaba t\u00edtulos nobiliarios porque pose\u00eda la \u00fanica aristocracia que no se hereda: la de la inteligencia natural.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>Su ingenio no solo serv\u00eda para el esparcimiento, sino que se convirti\u00f3 en un baluarte de patriotismo frente a la incertidumbre pol\u00edtica. Ante el Tratado de Basilea y la cesi\u00f3n de la isla a Francia en 1795, Meso-M\u00f3nica elabor\u00f3 una poes\u00eda urbana cargada de simbolismo. Sus versos, que hoy se conservan en el Archivo General de Indias, funcionaron como un lamento colectivo por la orfandad de la tierra:<\/p>\n<p>\u00abEspa\u00f1a, madre querida,<br \/>\n\u00bfc\u00f3mo nos dejas as\u00ed?<br \/>\nSi por ti diera la vida,<br \/>\n\u00bfpor qu\u00e9 te olvidas de m\u00ed?<br \/>\nFrancia nos viene a mandar<br \/>\ncon leyes que no entiendo,<br \/>\ny el alma me est\u00e1 doliendo<br \/>\nde solo verte marchar.\u00bb<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p>Su capacidad de abstracci\u00f3n era tal que en una ocasi\u00f3n, frente a los hombres m\u00e1s connotados de la \u00e9poca, alguien intent\u00f3 ponerlo a prueba pregunt\u00e1ndole qu\u00e9 era Dios. El zapatero respondi\u00f3 con una imagen geom\u00e9trica que a\u00fan hoy estremece por su precisi\u00f3n:<\/p>\n<p>\u00abEs un c\u00edrculo que se entiende, que en todas partes se halla, cuyo centro a nadie atiende y cuya circunferencia a nadie falta\u00bb.<\/p>\n<p>Con el tiempo, la figura de M\u00f3nica M\u00e9ndez sufri\u00f3 una metamorfosis fascinante. El nombre \u00abM\u00f3nica\u00bb y la valent\u00eda de sus respuestas frente al poder provocaron que la memoria colectiva lo feminizara. El mito devor\u00f3 al hombre para crear una hero\u00edna del repentismo, una mujer negra que desafiaba al patriarcado y a la Iglesia. Pero rescatar al Meso-M\u00f3nica zapatero no le resta m\u00e9rito a la leyenda; al contrario, lo engrandece. Nos habla de un precursor que, desde su humilde banco de trabajo, fue capaz de elevar el habla popular a la categor\u00eda de arte.<\/p>\n<\/div>\n<div>Hoy, cuando escuchamos a un decimero en cualquier rinc\u00f3n de nuestra geograf\u00eda o celebramos la rapidez mental de un compatriota, estamos escuchando el eco de aquel hombre que muri\u00f3 a principios del siglo XIX.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Meso-M\u00f3nica sigue vivo, record\u00e1ndonos que el ingenio es la herramienta m\u00e1s poderosa para que los \u00abnadie\u00bb de la historia terminen siendo, por derecho propio, los due\u00f1os de la palabra. \u00c9l fue, sin duda alguna, la piedra angular sobre la cual se edific\u00f3 la tradici\u00f3n de la d\u00e9cima popular dominicana; esa misma pradera donde, d\u00e9cadas m\u00e1s tarde, galopar\u00eda libremente el ingenio de Juan Antonio Alix, su heredero m\u00e1s directo y por qu\u00e9\u00a0no, el m\u00e1s glorioso. \u200e<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Homero Luciano En las callejuelas empedradas del Santo Domingo de finales del siglo XVIII, all\u00ed donde el aroma de corambres curtidos se mezclaba con el salitre del Caribe, habitaba un hombre cuya lengua era m\u00e1s larga y afilada que su lezna de zapatero. Se llamaba M\u00f3nica M\u00e9ndez, pero la historia \u2014ese organismo vivo que &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":216589,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[49],"tags":[],"class_list":["post-216588","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/IMG_7379.jpeg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/216588","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=216588"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/216588\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/216589"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=216588"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=216588"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=216588"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}