{"id":215461,"date":"2026-03-30T17:40:25","date_gmt":"2026-03-30T21:40:25","guid":{"rendered":"https:\/\/primicias.net\/web\/?p=215461"},"modified":"2026-03-30T17:40:25","modified_gmt":"2026-03-30T21:40:25","slug":"la-sepultura-del-derecho-internacional-publico-y-el-regreso-a-la-barbarie","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/primicias.net\/web\/la-sepultura-del-derecho-internacional-publico-y-el-regreso-a-la-barbarie\/","title":{"rendered":"La sepultura del derecho internacional p\u00fablico y el regreso  a la barbarie"},"content":{"rendered":"<p style=\"font-weight: 400;\"><strong>Por Milton Olivo<\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La noche en que comenzaron a caer los misiles sobre Ir\u00e1n, no solo temblaron las ciudades; tambi\u00e9n crujieron, como madera vieja bajo presi\u00f3n, los cimientos del orden jur\u00eddico internacional.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">En la penumbra de los mapas iluminados por pantallas militares, la guerra volvi\u00f3 a hablar su lenguaje m\u00e1s antiguo: el de la fuerza sin matices, el de la imposici\u00f3n sin l\u00edmites. Y con ello, la promesa civilizatoria del derecho internacional p\u00fablico pareci\u00f3 entrar en su fase m\u00e1s cr\u00edtica, como si asistiera a su propia sepultura.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El ataque sorpresa de Estados Unidos e Israel contra Ir\u00e1n \u2014seguido de la destrucci\u00f3n sistem\u00e1tica de infraestructuras esenciales\u2014 no solo dibuja un episodio m\u00e1s en la geopol\u00edtica contempor\u00e1nea; plantea, sobre todo, una interrogante inquietante: \u00bfqu\u00e9 queda del derecho cuando el poder decide ignorarlo?<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Durante d\u00e9cadas, la humanidad intent\u00f3 domesticar la guerra. No eliminarla \u2014empresa a\u00fan inconclusa\u2014, pero s\u00ed someterla a reglas. De esa aspiraci\u00f3n nacieron los Convenios de Ginebra y sus desarrollos posteriores: normas que, en medio del caos, pretend\u00edan preservar un reducto de humanidad. Porque incluso en la guerra \u2014se nos ense\u00f1\u00f3\u2014 hay l\u00edmites. Incluso en el conflicto, el ser humano no deja de ser sujeto de derechos.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Sin embargo, cuando las bombas alcanzan plantas el\u00e9ctricas, refiner\u00edas o sistemas de desalinizaci\u00f3n de agua, la l\u00ednea que separa objetivos militares de bienes civiles comienza a desdibujarse peligrosamente. Y con ello, se erosionan principios esenciales del Derecho Internacional Humanitario: la distinci\u00f3n entre combatientes y civiles, la proporcionalidad en el uso de la fuerza, la necesidad militar como justificaci\u00f3n limitada y no como excusa expansiva.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El drama no es solo material; es profundamente moral. Cada infraestructura destruida es tambi\u00e9n un golpe indirecto al derecho a la vida, a la dignidad humana, a la integridad f\u00edsica y moral de millones de personas que no participan en las hostilidades. Son ciudadanos invisibles en los c\u00e1lculos estrat\u00e9gicos, pero centrales en el orden jur\u00eddico que se pretende defender.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">El derecho internacional humanitario, ese conjunto de normas que buscaba proteger a quienes no combaten, se enfrenta hoy a su mayor prueba. Porque no basta con que existan reglas; es imprescindible que quienes tienen la capacidad de violarlas decidan respetarlas. De lo contrario, el derecho se convierte en una declaraci\u00f3n simb\u00f3lica, \u00fatil para discursos, pero impotente frente a la realidad.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Las garant\u00edas internacionales en tiempos de guerra \u2014protecci\u00f3n de civiles, trato digno a prisioneros, atenci\u00f3n a heridos, prohibici\u00f3n de la tortura y de ataques indiscriminados\u2014 no son concesiones de los Estados, sino conquistas de la humanidad. Son el resultado de siglos de dolor acumulado, de guerras que ense\u00f1aron, a un costo insoportable, que la barbarie absoluta no puede ser el destino inevitable de los conflictos.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Por eso, cuando estas garant\u00edas se vulneran, no solo se produce un da\u00f1o inmediato; se genera un precedente. Y los precedentes, en el \u00e1mbito internacional, son semillas peligrosas. Lo que hoy se justifica en nombre de la seguridad, ma\u00f1ana puede convertirse en norma impl\u00edcita para otros actores, en otros escenarios, bajo otras excusas.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">En este contexto, los derechos humanos no desaparecen. Persisten, incluso cuando se intenta silenciarlos bajo el ruido de las explosiones. Algunos son inderogables: el derecho a la vida, la prohibici\u00f3n de la tortura, la prohibici\u00f3n de la esclavitud. No pueden ser suspendidos ni siquiera en los momentos m\u00e1s extremos. Son, en esencia, el \u00faltimo basti\u00f3n frente a la deshumanizaci\u00f3n total.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-215462\" src=\"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-14-1.png\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"1536\" srcset=\"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-14-1.png 1024w, https:\/\/primicias.net\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-14-1-200x300.png 200w, https:\/\/primicias.net\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-14-1-683x1024.png 683w, https:\/\/primicias.net\/web\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/image-14-1-768x1152.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Sin embargo, la distancia entre la norma y la pr\u00e1ctica revela una fractura creciente. La comunidad internacional, representada en organismos como las Naciones Unidas, enfrenta el desaf\u00edo de no quedar reducida a un espectador impotente. La legitimidad del sistema internacional depende, en gran medida, de su capacidad para hacer valer esas normas, incluso \u2014y sobre todo\u2014 frente a los actores m\u00e1s poderosos.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">De lo contrario, el concepto de responsabilidad internacional \u2014que incluye cr\u00edmenes de guerra, cr\u00edmenes de lesa humanidad y genocidio\u2014 corre el riesgo de vaciarse de contenido. Y con ello, la idea misma de justicia global se convierte en una promesa incumplida.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La historia ha demostrado que cada vez que el derecho retrocede, la barbarie avanza. No siempre de forma inmediata, pero s\u00ed de manera inexorable. La desregulaci\u00f3n de la guerra no produce estabilidad; produce ciclos m\u00e1s intensos de violencia, donde cada actor se siente legitimado para ir un poco m\u00e1s all\u00e1 que el anterior.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Por eso, la pregunta que queda suspendida sobre este conflicto no es \u00fanicamente geopol\u00edtica. Es, sobre todo, civilizatoria: \u00bfseguir\u00e1 el mundo apostando por un orden basado en normas, o aceptar\u00e1 \u2014resignado\u2014 el retorno a una l\u00f3gica donde la fuerza define lo justo?<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Si la respuesta se inclina hacia lo segundo, no estaremos simplemente ante una crisis del derecho internacional p\u00fablico. Estaremos, en realidad, ante su entierro simb\u00f3lico. Y lo que emerger\u00e1 de esa tumba no ser\u00e1 un nuevo orden, sino algo mucho m\u00e1s antiguo y peligroso: la barbarie con rostro moderno.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Porque cuando el derecho calla, la guerra deja de ser un conflicto regulado y vuelve a ser lo que siempre fue en su estado m\u00e1s puro: la negaci\u00f3n absoluta de la humanidad.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong>El autor es escritor y presidente de la Corriente Quisqueya Potencia-PRM<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Milton Olivo La noche en que comenzaron a caer los misiles sobre Ir\u00e1n, no solo temblaron las ciudades; tambi\u00e9n crujieron, como madera vieja bajo presi\u00f3n, los cimientos del orden jur\u00eddico internacional. 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