{"id":213985,"date":"2026-03-12T10:45:35","date_gmt":"2026-03-12T14:45:35","guid":{"rendered":"https:\/\/primicias.net\/web\/?p=213985"},"modified":"2026-03-12T10:45:35","modified_gmt":"2026-03-12T14:45:35","slug":"misiles-si-hospitales-no-la-paradoja-moral-del-presupuesto-estadounidense","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/primicias.net\/web\/misiles-si-hospitales-no-la-paradoja-moral-del-presupuesto-estadounidense\/","title":{"rendered":"Misiles s\u00ed, hospitales no. La paradoja moral del presupuesto estadounidense"},"content":{"rendered":"<p>Por <strong>Luis Ma. Ruiz Pou<\/strong><\/p>\n<p><em>\u201cPodemos aumentar el deficit con el costo de la guerra; no para el costo social\u201d <\/em><\/p>\n<p>En la pol\u00edtica estadounidense existe una frase que se repite con insistencia cada vez que se discuten programas sociales: no hay dinero. No hay dinero para ampliar la cobertura m\u00e9dica, no hay dinero para fortalecer la asistencia a los pobres, no hay dinero para sostener subsidios sociales sin aumentar el d\u00e9ficit p\u00fablico. Ese es el argumento que suele utilizarse cuando se debate el financiamiento de la salud, la educaci\u00f3n o el apoyo a las familias m\u00e1s vulnerables.Sin embargo, esa supuesta escasez desaparece con sorprendente rapidez cuando el tema es la guerra.<\/p>\n<p>Durante los \u00faltimos a\u00f1os, varios programas sociales han sido recortados, suspendidos o sometidos a reformas con el objetivo declarado de reducir el gasto p\u00fablico. Entre los m\u00e1s afectados figuran Medicare, Medicaid, los subsidios de la reforma sanitaria conocida como Obamacare, programas de asistencia para familias de bajos ingresos, subsidios de cuidado infantil, as\u00ed como iniciativas de ayuda internacional como USAID y los programas de acogida de refugiados.<\/p>\n<p>Muchos no fueron eliminados totalmente, pero s\u00ed restringidos bajo el argumento de la austeridad fiscal.Parad\u00f3jicamente, el mismo gobierno que habla de disciplina presupuestaria cuando se trata del bienestar de sus ciudadanos demuestra una capacidad casi ilimitada de gasto cuando entran en escena los conflictos armados o el apoyo militar a aliados estrat\u00e9gicos.<\/p>\n<p>Los n\u00fameros hablan por s\u00ed solos. Diversos an\u00e1lisis estiman que operaciones militares intensivas pueden costar alrededor de 890 millones de d\u00f3lares diarios, dependiendo de la intensidad del despliegue. En campa\u00f1as recientes, se han registrado gastos de 5,600 millones de d\u00f3lares en municiones en apenas dos d\u00edas, y cerca de 3,700 millones durante las primeras 100 horas de operaciones.<\/p>\n<p>En algunos casos, los primeros cuatro d\u00edas de intervenci\u00f3n militar han alcanzado un costo aproximado de 11,000 millones de d\u00f3lares, incluyendo despliegue de fuerzas y el uso de sistemas avanzados de misiles. Si un conflicto de esta naturaleza se prolongara entre cuatro y ocho semanas, los c\u00e1lculos sit\u00faan el gasto total entre 56,000 y 210,000 millones de d\u00f3lares, sin contar los efectos indirectos sobre la econom\u00eda global, los mercados energ\u00e9ticos o el comercio internacional.<\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n resulta inc\u00f3moda, pero evidente: el problema no es la falta de dinero. El problema son las prioridades.Estados Unidos posee la mayor econom\u00eda del mundo y el mayor presupuesto militar del planeta. Sin embargo, millones de ciudadanos siguen enfrentando dificultades para pagar medicamentos, acceder a tratamientos m\u00e9dicos o sostener los costos b\u00e1sicos de la vida diaria.<\/p>\n<p>Cuando el Congreso debate programas sociales, cada d\u00f3lar se examina con lupa. Cuando se trata de armamento o intervenciones militares, los miles de millones aparecen con una velocidad que ning\u00fan hospital p\u00fablico podr\u00eda siquiera imaginar. Esta contradicci\u00f3n revela una verdad que rara vez se dice en voz alta: en la pol\u00edtica de las grandes potencias, el gasto social suele ser negociable; el gasto militar, casi sagrado.<\/p>\n<p>La historia demuestra que los imperios no caen \u00fanicamente por enemigos externos. Con frecuencia se debilitan cuando la distancia entre las prioridades del poder y las necesidades de su propia poblaci\u00f3n se vuelve demasiado grande.<\/p>\n<p>Y entonces surge la pregunta que ning\u00fan discurso oficial logra responder con claridad: \u00bfc\u00f3mo puede una naci\u00f3n afirmar que no tiene dinero para curar a sus ciudadanos, pero s\u00ed para financiar guerras a miles de kil\u00f3metros de sus hospitales? Porque cuando el presupuesto privilegia los misiles sobre la salud, la discusi\u00f3n deja de ser econ\u00f3mica. Se convierte, inevitablemente, en un problema moral.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Luis Ma. Ruiz Pou \u201cPodemos aumentar el deficit con el costo de la guerra; no para el costo social\u201d En la pol\u00edtica estadounidense existe una frase que se repite con insistencia cada vez que se discuten programas sociales: no hay dinero. No hay dinero para ampliar la cobertura m\u00e9dica, no hay dinero para fortalecer &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":202542,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[49],"tags":[],"class_list":["post-213985","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/LUIS-RUIZ-300.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/213985","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=213985"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/213985\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/202542"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=213985"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=213985"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=213985"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}