{"id":204407,"date":"2025-11-12T09:15:15","date_gmt":"2025-11-12T13:15:15","guid":{"rendered":"https:\/\/primicias.net\/web\/?p=204407"},"modified":"2025-11-12T09:15:15","modified_gmt":"2025-11-12T13:15:15","slug":"el-karma-la-reencarnacion-de-los-corruptos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/primicias.net\/web\/el-karma-la-reencarnacion-de-los-corruptos\/","title":{"rendered":"El karma: la reencarnaci\u00f3n de los corruptos"},"content":{"rendered":"<p><span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span>\u201c<i>El ser humano es un animal con una tendencia biol\u00f3gica a la corrupci\u00f3n\u201d (Luis Fern\u00e1ndez, profesor de psicolog\u00eda en la Universidad de Santiago de Compostela).<\/i> Agreg\u00f3: \u201c<i>la corrupci\u00f3n es\u00a0una combinaci\u00f3n de un entorno propicio, una oportunidad y un tipo de personalidad\u00a0que, superando el temor a un posible castigo, antepone el beneficio individual al inter\u00e9s de los dem\u00e1s y al cumplimiento de la ley\u201d.<\/i><\/p>\n<p>El corrupto, tiene una\u00a0personalidad antisocial, conlleva una frialdad emocional, una carencia de \u00e9tica y un comportamiento basado en el enga\u00f1o y la manipulaci\u00f3n, sin remordimiento por las consecuencias de sus actos. Les gusta el poder, les activa la motivaci\u00f3n de poder, de relaciones sociales o personales muy positivas pero falsas. \u201c<i>Persona extrovertida, afable, pero todo eso pensando en su beneficio personal y conseguir lo que sea sin importar los medios\u201d &#8230;<\/i> <i>Un corrupto es una persona que realiza un proceso premeditado, razonado y calculado de costes y beneficios (Ibidem).<\/i><\/p>\n<p>En el circo pol\u00edtico dominicano, la oposici\u00f3n grita con entusiasmo. Se\u00f1alan a los funcionarios del gobierno como los grandes corruptos, como si el espejo no les devolviera la misma imagen. Pero la verdad es m\u00e1s inc\u00f3moda: la corrupci\u00f3n no tiene partido, tiene sistema. Es un virus que ha mutado en cultura, y se reproduce con la complicidad de quienes hoy acusan y ma\u00f1ana negocian. Seg\u00fan Transparencia Internacional, en los pa\u00edses m\u00e1s corruptos, este mal no solo persiste: se profesionaliza.<\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9 hacemos cuando la justicia se vuelve selectiva y la impunidad se institucionaliza? Tal vez sea hora de mirar hacia otro tipo de justicia. En las tradiciones filos\u00f3ficas de la India, el karma representa la energ\u00eda que emana de los actos de cada individuo, y que determina el curso de sus reencarnaciones. Es una ley de causa y efecto que no se compra con contratos ni se anula con influencias.<\/p>\n<p>El karma no es castigo divino, pero s\u00ed justicia que no olvida. Las acciones corruptas\u2014esas que se cometen con c\u00e1lculo, cinismo y total desprecio por el bien com\u00fan\u2014generan una carga que tarde o temprano regresa. Para el pol\u00edtico corrupto, ese retorno puede no venir en forma de juicio penal, pero s\u00ed como una vida marcada por la culpa, el desprecio social y la p\u00e9rdida de paz mental. Porque, aunque la ley humana se doble, la conciencia no se calla.<\/p>\n<p>Las buenas acciones conducen a consecuencias positivas; las malas, a consecuencias negativas. El karma opera como una fuerza c\u00f3smica de justicia que puede manifestarse en esta vida o en vidas futuras. Para el corrupto, ese ciclo de causa y efecto negativo se convierte en un bumer\u00e1n que regresa en forma de sufrimiento, culpa o agitaci\u00f3n mental. Y aunque el castigo no siempre sea inmediato, la factura llega.<\/p>\n<p>No hay escolta que proteja del juicio \u00edntimo. No hay cargo que impida el v\u00e9rtigo de saberse traidor. El da\u00f1o hecho no desaparece: se acumula, se transforma y regresa con intereses. El corruptor y el corrupto viven con una agitaci\u00f3n interna que ni el poder ni el dinero logran silenciar.<\/p>\n<p>Sin embargo, nos equivocamos si pensamos que la corrupci\u00f3n es exclusiva del sector p\u00fablico, no nos enga\u00f1emos tambi\u00e9n es corrupto el periodista que cobra por elogiar, el votante que vende su conciencia por un \u201cpica pollo\u201d y una cerveza, el ciudadano que normaliza el soborno como si fuera parte del paisaje. La corrupci\u00f3n no solo habita en los palacios: se infiltra en las esquinas, en los micr\u00f3fonos, en las urnas.<\/p>\n<p>La corrupci\u00f3n no es solo un delito: es una forma de suicidio moral. Y el karma, paciente y certero, se encarga de recordarlo. As\u00ed que a los que hoy roban con sonrisa y ma\u00f1ana posan como salvadores, les queda una certeza inc\u00f3moda: el karma no olvida. Y cuando llegue, no pedir\u00e1 permiso. Entrar\u00e1 sin tocar la puerta, y no habr\u00e1 excusas que lo justifiquen, ni discurso que lo disimule. Solo quedar\u00e1 el eco de una verdad ineludible: quien siembra corrupci\u00f3n, cosecha ruina. Y en esa cosecha, nadie escapa del juicio del tiempo ni del peso de su propia conciencia.<\/p>\n<p>Lic. Luis Ma. Ruiz Pou<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u201cEl ser humano es un animal con una tendencia biol\u00f3gica a la corrupci\u00f3n\u201d (Luis Fern\u00e1ndez, profesor de psicolog\u00eda en la Universidad de Santiago de Compostela). Agreg\u00f3: \u201cla corrupci\u00f3n es\u00a0una combinaci\u00f3n de un entorno propicio, una oportunidad y un tipo de personalidad\u00a0que, superando el temor a un posible castigo, antepone el beneficio individual al inter\u00e9s de &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":202542,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[49],"tags":[],"class_list":["post-204407","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/LUIS-RUIZ-300.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/204407","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=204407"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/204407\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/202542"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=204407"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=204407"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=204407"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}