{"id":193935,"date":"2025-06-21T20:40:53","date_gmt":"2025-06-22T00:40:53","guid":{"rendered":"https:\/\/primicias.net\/web\/?p=193935"},"modified":"2025-06-21T20:40:53","modified_gmt":"2025-06-22T00:40:53","slug":"mejor-precio-no-siempre-es-el-mas-bajo-sino-el-que-se-puede-pagar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/primicias.net\/web\/mejor-precio-no-siempre-es-el-mas-bajo-sino-el-que-se-puede-pagar\/","title":{"rendered":"Mejor precio no siempre es el m\u00e1s bajo, sino el que se puede pagar"},"content":{"rendered":"<p>Esteban Delgado<br \/>\n@estebandelgadoq<\/p>\n<p>Muchos consumidores, es decir, nosotros, las personas comunes y corrientes que cada d\u00eda<br \/>\nrequerimos de bienes y servicios para nuestra cotidianidad, incurrimos en la tentaci\u00f3n de<br \/>\ncomprar alg\u00fan producto cuando sabemos que est\u00e1 en oferta. Incluso, adquirir un bien por un<br \/>\nprecio mucho m\u00e1s bajo que su valor real en el momento se considera una oportunidad.<br \/>\nSin embargo, en ese proceso, muchas veces se pierde de vista el hecho de que posiblemente<br \/>\nel art\u00edculo en oferta usted no lo necesita y ni siquiera hab\u00eda pensado en comprarlo, pero como<br \/>\nest\u00e1 en precio de \u201cganga\u201d decide adquirirlo.<br \/>\nOtras veces ocurre lo contrario, cuando hay un art\u00edculo que usted realmente necesita, pero<br \/>\ncuando decide comprarlo se encuentra con que el precio est\u00e1 relativamente algo, no est\u00e1 en<br \/>\noferta y por eso decide no adquirirlo, aun teniendo el dinero disponible.<br \/>\nPero \u00bfqu\u00e9 es lo m\u00e1s conveniente? Veamos un ejemplo. Juan (nombre ficticio) necesita una<br \/>\nnevera. Va a la tienda y se encuentra con una cuyo valor normal es de 60,000 pesos, pero que<br \/>\nen ese momento est\u00e1 en oferta por 45,000. Juan tiene en su bolsillo 30,000 pesos y decide dar<br \/>\nun \u201ctarjetazo\u201d de 15,000 pesos para completar el monto necesario.<br \/>\nAhora Juan tiene su nevera, pero no tiene ni un centavo en efectivo y carga con una deuda de<br \/>\n15,000 pesos en su tarjeta de cr\u00e9dito sobre la cual debe pagar intereses algos si decide<br \/>\nfinanciarla o buscar ese capital en el mismo mes para saldarla por completo y evitar cargos.<br \/>\nAl cabo de dos meses Pedro (tambi\u00e9n nombre ficticio) tuvo una necesidad similar, sali\u00f3 a<br \/>\ncomprar una nevera y se encontr\u00f3 con el mismo modelo de la que compr\u00f3 Juan, solo que el<br \/>\nprecio en ese momento era de 60,000 pesos y sin descuento. Pedro ten\u00eda en ese momento<br \/>\n70,000 pesos disponibles y decidi\u00f3 comprar la nevera. Ahora Pedro tiene su nevera, mantiene<br \/>\nun monto en su cartera de 10,000 pesos y est\u00e1 libre de deudas.<br \/>\nLa pregunta aqu\u00ed es: \u00bfqui\u00e9n compr\u00f3 la nevera m\u00e1s cara Juan o Pedro? Seguro muchos dir\u00e1n<br \/>\nque Juan, porque la consigui\u00f3 en 15,000 pesos menos, mientras Pedro pag\u00f3 15,000 pesos m\u00e1s<br \/>\nque Juan. Sin embargo, resulta que, dada la disponibilidad de dinero de cada uno en su<br \/>\nmomento, Juan se qued\u00f3 sin dinero y con una deuda al adquirir la nevera a menor precio,<br \/>\nmientras que Pedro no incurri\u00f3 en deuda y le sobr\u00f3 algo de dinero aun cuando compr\u00f3 la<br \/>\nnevera a un precio mayor.<br \/>\nPor tanto, desde el punto de vista de la condici\u00f3n en que qued\u00f3 cada comprador, se puede<br \/>\ndeterminar que quien hizo la menor compra fue Pedro, porque adquiri\u00f3 un bien, al precio que<br \/>\nsea, pero un precio que \u00e9l pod\u00eda pagar. En tanto que Juan adquiri\u00f3 un bien, a un precio menor,<br \/>\npero que no estaba en condiciones de pagar en ese momento, por lo que, a la larga, le sali\u00f3<br \/>\nm\u00e1s caro el producto, aun cunado lo compr\u00f3 m\u00e1s barato.<br \/>\nLo anterior es solo una invitaci\u00f3n a considerar varios aspectos: primero, nunca compre un<br \/>\nart\u00edculo sin necesitarlo por el solo hecho de que est\u00e1 en oferta o de que se sinti\u00f3 atra\u00eddo por el<br \/>\ndeseo m\u00e1s que por la necesidad. Segundo, si realmente necesita el art\u00edculo, no se deje seducir<br \/>\npor la oferta de descuento si eso le implicar\u00e1 endeudarse para adquirirlo, pues estar\u00eda cayendo<br \/>\nen un costo mayor sin darse cuenta. Lo ideal, en ese caso, es comprar el producto que usted<br \/>\nnecesita y cuyo precio est\u00e9 acorde con su poder adquisitivo. Tercero, si realmente necesita un<br \/>\nart\u00edculo y, adem\u00e1s, usted cuenta con el dinero para pagarlo, no se limite por el hecho de que<br \/>\nest\u00e9 en un precio alto o que no est\u00e9 en oferta. Al final, usted no lo estar\u00e1 comprando caro si<\/p>\n<p>tuvo el dinero suficiente para adquirirlo al precio del momento sin incurrir en deudas<br \/>\nadicionales.<br \/>\nLos art\u00edculos son caros o baratos, pero esa relatividad de precios solo tendr\u00e1 efectos positivos<br \/>\nsi quien los adquiere tiene la posibilidad de comprarlos sin incurrir en sacrificios adicionales. Y<br \/>\ntener el dinero disponible para adquirirlo no implica ser rico o pobre, sino mantener una cultura<br \/>\nde ahorro con el prop\u00f3sito de conseguir lo que realmente se necesita y no lo que se desea sin<br \/>\nnecesitarlo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esteban Delgado @estebandelgadoq Muchos consumidores, es decir, nosotros, las personas comunes y corrientes que cada d\u00eda requerimos de bienes y servicios para nuestra cotidianidad, incurrimos en la tentaci\u00f3n de comprar alg\u00fan producto cuando sabemos que est\u00e1 en oferta. Incluso, adquirir un bien por un precio mucho m\u00e1s bajo que su valor real en el momento &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":84962,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[35,31,182],"tags":[],"class_list":["post-193935","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-economia-arte","category-nacionales","category-voces-economicas-de-la-nacion"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Esteban-delgado.jpeg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/193935","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=193935"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/193935\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/84962"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=193935"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=193935"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=193935"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}