{"id":185928,"date":"2025-04-10T20:55:42","date_gmt":"2025-04-11T00:55:42","guid":{"rendered":"https:\/\/primicias.net\/web\/?p=185928"},"modified":"2025-04-10T20:55:42","modified_gmt":"2025-04-11T00:55:42","slug":"tragedia-jet-set-y-los-fake-news","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/primicias.net\/web\/tragedia-jet-set-y-los-fake-news\/","title":{"rendered":"Tragedia Jet Set y los Fake News"},"content":{"rendered":"<p>En medio de la tragedia colaps\u00f3 la verdad: una naci\u00f3n atrapada entre<br \/>\nel dolor, las especulaciones y desinformaci\u00f3n desat\u00f3 una epidemia de<br \/>\nFake News.<br \/>\nPor: Pavel De Camps Vargas.<br \/>\nSanto Domingo, RD. Una madrugada de m\u00fasica y celebraci\u00f3n termin\u00f3 en horror<br \/>\nabsoluto. En los primeros minutos del martes 8 de abril de 2025, la ic\u00f3nica discoteca<br \/>\nJet Set se vino abajo. Su techo colaps\u00f3 de s\u00fabito durante un concurrido concierto de<br \/>\nmerengue, sepultando a decenas de asistentes\u200b. Las cifras oficiales hablan por s\u00ed solas:<br \/>\nal menos 70 personas perdieron la vida y unas 160 resultaron heridas en la tragedia\u200b.<br \/>\nEntre las v\u00edctimas y afectados se cuentan figuras reconocidas del pa\u00eds, desde pol\u00edticos<br \/>\nhasta artistas. El popular cantante Rubby P\u00e9rez \u2013quien amenizaba la fiesta esa noche\u2013<br \/>\nqued\u00f3 atrapado bajo los escombros junto a deportistas y personalidades que<br \/>\ndisfrutaban del evento\u200b. La escena r\u00e1pidamente se volvi\u00f3 dantesca: equipos de rescate<\/p>\n<p>batallando entre polvo y oscuridad para hallar sobrevivientes, removiendo bloques de<br \/>\nconcreto y usando tablones como palancas mientras taladros perforaban la losa ca\u00edda\u200b.<br \/>\nAfuera, familiares desesperados se agolpaban clamando noticias de los suyos,<br \/>\nabrazados por la angustia y el temor. \u201cSolo nos sostenemos en Dios\u201d, rezaba con voz<br \/>\nquebrada Manuel Olivo, padre de un joven desaparecido, frente al cord\u00f3n de seguridad<br \/>\ndel derrumbado club\u200b. \u201cEstoy esperando por ella&#8230; s\u00e9 que est\u00e1 ah\u00ed dentro\u201d, repet\u00eda entre<br \/>\nl\u00e1grimas Massiel Cuevas, madrina de una chica de 22 a\u00f1os atrapada bajo los restos<br \/>\ndel techo\u200b.<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-185929\" src=\"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Tragedia-Jet-Set-y-los-Fake-News-300x200.png\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Tragedia-Jet-Set-y-los-Fake-News-300x200.png 300w, https:\/\/primicias.net\/web\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Tragedia-Jet-Set-y-los-Fake-News-1024x683.png 1024w, https:\/\/primicias.net\/web\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Tragedia-Jet-Set-y-los-Fake-News-768x512.png 768w, https:\/\/primicias.net\/web\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Tragedia-Jet-Set-y-los-Fake-News.png 1536w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><br \/>\nLa madrugada del desastre<br \/>\nLa tragedia ocurri\u00f3 cerca de la 1:00 a.m. en el c\u00e9lebre centro nocturno Jet Set de la<br \/>\ncapital dominicana\u200b, durante su tradicional fiesta de los lunes que esta vez contaba con<br \/>\nla actuaci\u00f3n estelar de Rubby P\u00e9rez. El local estaba repleto \u2013como suele estarlo cada<br \/>\nlunes\u2013 cuando, sin previo aviso, un estruendo estremeci\u00f3 la sala. En segundos, vigas,<br \/>\nplanchas y concreto cayeron sobre la multitud. \u201cEsto es una tragedia demasiado<br \/>\ngrande\u201d, alcanz\u00f3 a declarar con la voz entrecortada la primera dama Raquel Arbaje al<br \/>\nllegar al sitio, reflejando el sentimiento de un pa\u00eds entero\u200b. Unidades de bomberos,<br \/>\nambulancias del 9-1-1, efectivos de la Defensa Civil, polic\u00edas y voluntarios confluyeron<br \/>\nen el lugar en minutos, en una carrera contrarreloj para rescatar a quienes a\u00fan yac\u00edan<br \/>\ncon vida bajo los escombros. Casi 12 horas despu\u00e9s del colapso, todav\u00eda se sacaban<br \/>\nsobrevivientes entre los restos, neg\u00e1ndose las autoridades a desistir mientras hubiese<br \/>\nesperanza\u200b. Al amanecer, el presidente Luis Abinader se present\u00f3 en el sitio: abraz\u00f3 a<br \/>\nfamiliares con l\u00e1grimas en el rostro y asegur\u00f3 que \u201ctodas las agencias de rescate<br \/>\n[estaban] trabajando sin descanso\u201d\u200b. Para entonces, la noticia de la tragedia ya se hab\u00eda<br \/>\npropagado m\u00e1s r\u00e1pido que el propio esfuerzo de rescate, pero no siempre con fidelidad<br \/>\na la verdad.<br \/>\nRedes sociales: entre informaci\u00f3n instant\u00e1nea y caos<br \/>\ninformativo<br \/>\nDurante las primeras 24 horas tras el colapso del techo en la discoteca Jet Set, las<br \/>\nredes sociales se convirtieron en el principal escenario de informaci\u00f3n \u2014y<br \/>\ndesinformaci\u00f3n\u2014 en Rep\u00fablica Dominicana. En tiempo r\u00e9cord, se generaron m\u00e1s de<br \/>\n187,700 publicaciones relacionadas al hecho, con un volumen de 810,900<br \/>\ninteracciones y un impacto global de 63,442 millones de impresiones. Esta cifra<br \/>\nmonumental refleja no s\u00f3lo la magnitud emocional de la tragedia, sino tambi\u00e9n la<br \/>\nvelocidad con la que las plataformas digitales amplifican cualquier suceso. Desde<br \/>\nim\u00e1genes del rescate hasta teor\u00edas falsas y listas no verificadas de v\u00edctimas, el<\/p>\n<p>contenido fluy\u00f3 sin filtros, demostrando c\u00f3mo en momentos cr\u00edticos las redes pueden<br \/>\nactuar como un altavoz colectivo, donde lo verdadero y lo ficticio se mezclan en una<br \/>\ncarrera descontrolada por la atenci\u00f3n p\u00fablica. Esta explosi\u00f3n digital, aunque visibiliz\u00f3 el<br \/>\ndolor de un pa\u00eds, tambi\u00e9n evidenci\u00f3 el riesgo de no contar con un control informativo<br \/>\nclaro en tiempos de emergencia.<\/p>\n<p>Mientras los rescatistas remov\u00edan escombros en la vida real, en el mundo digital se<br \/>\ndesataba otra forma de caos. La noticia corri\u00f3 como p\u00f3lvora en las redes sociales,<br \/>\ngenerando un torrente imparable de publicaciones. Minutos despu\u00e9s del colapso, ya<br \/>\ncirculaban en Twitter (ahora X) y Facebook videos filmados por asistentes que captaron<br \/>\nel instante exacto del derrumbe\u200b. Esas im\u00e1genes estremecedoras, reproducidas miles<br \/>\nde veces, llevaban la tragedia directamente a las pantallas de quienes despertaban con<br \/>\nla alarmante novedad. Etiquetas como #JetSet y #TragediaRD r\u00e1pidamente dominaron<br \/>\nlas tendencias locales, mientras en TikTok e Instagram proliferaban breves clips de la<br \/>\nescena, fotos de los escombros y mensajes de consternaci\u00f3n.<br \/>\nSin embargo, junto a la informaci\u00f3n veraz lleg\u00f3 una oleada de datos inciertos y<br \/>\nrumores infundados. Las redes se inundaron de versiones sin confirmar, amplificadas<br \/>\nmuchas veces por influenciadores locales ansiosos de visibilidad. En la prisa por<br \/>\n\u201ctener la primicia\u201d, m\u00e1s de uno comparti\u00f3 cualquier dato que le llegaba, sin detenerse a<br \/>\nverificar fuentes o validar las informaciones. La desinformaci\u00f3n viral comenz\u00f3 a<\/p>\n<p>competir en alcance con las noticias reales, a\u00f1adiendo confusi\u00f3n a la conmoci\u00f3n<br \/>\nreinante. Como se\u00f1al\u00f3 un medio, \u201credes sociales, peri\u00f3dicos digitales, programas de<br \/>\nradio y televisi\u00f3n se han hecho eco de informaciones no confirmadas \u2026 confundiendo<br \/>\na\u00fan m\u00e1s a los lectores\u201d\u200b. En cuesti\u00f3n de horas, el pa\u00eds no solo lidiaba con un desastre<br \/>\nf\u00edsico sino con una epidemia de fake news propagadas en l\u00ednea.<br \/>\nRumores virales y noticias falsas en plena tragedia<br \/>\nA continuaci\u00f3n, algunos ejemplos de la desinformaci\u00f3n que circul\u00f3 y de c\u00f3mo se<br \/>\npropag\u00f3 en distintas plataformas durante las primeras horas de la crisis:<br \/>\n\u25cf El paradero de Rubby P\u00e9rez: Desde la madrugada circularon versiones<br \/>\ncontradictorias sobre el destino del famoso merenguero. En Twitter, varias<br \/>\ncuentas aseguraban que Rubby hab\u00eda sido rescatado con vida y trasladado de<br \/>\nemergencia a un hospital espec\u00edfico; en WhatsApp, se difund\u00eda que segu\u00eda<br \/>\natrapado bajo los escombros pero que hab\u00eda sido \u201ccanalizado\u201d (estabilizado) en<br \/>\nel lugar; incluso alg\u00fan portal lleg\u00f3 a dar la noticia falsa de su fallecimiento<br \/>\nantes de tiempo\u200b. Ninguna de estas informaciones hab\u00eda sido confirmada<br \/>\noficialmente en ese momento. Reci\u00e9n entrada la tarde, familiares y autoridades<br \/>\nclarificaron la situaci\u00f3n, pero para entonces el vaiv\u00e9n de afirmaciones en redes<br \/>\nya hab\u00eda sembrado angustia entre los fan\u00e1ticos y allegados del artista.<br \/>\n\u25cf \u201cTestigos\u201d famosos que nunca estuvieron all\u00ed: Otro fen\u00f3meno fueron los<br \/>\nasistentes imaginarios. En TikTok y Facebook algunos usuarios afirmaban que<br \/>\nciertas celebridades se hallaban en la discoteca al momento del colapso. El caso<br \/>\nm\u00e1s sonado fue el del exbeisbolista David Ortiz: mensajes virales suger\u00edan que<br \/>\nBig Papi estaba en el Jet Set esa noche, generando alarma sobre su estado.<br \/>\nHoras despu\u00e9s, el propio Ortiz desminti\u00f3 p\u00fablicamente ese rumor, aclarando que<br \/>\nni \u00e9l ni sus allegados hab\u00edan estado presentes\u200b. De igual forma, se lleg\u00f3 a<br \/>\nespecular sin base sobre la presencia de familiares de otros deportistas \u2013por<br \/>\nejemplo, los hijos del exlanzador Pedro Mart\u00ednez\u2013 entre las v\u00edctimas, algo que<br \/>\nresult\u00f3 completamente falso y que fuentes cercanas tuvieron que salir a negar.<br \/>\nEstas mentiras, impulsadas por la curiosidad morbosa y la fama de los<br \/>\nnombrados, se propagaron principalmente en grupos de Facebook y cadenas de<br \/>\nmensajes, hasta ser frenadas por las aclaraciones oficiales y de los propios<br \/>\ninvolucrados.<br \/>\n\u25cf Cifras infladas y datos err\u00f3neos: En medio de la confusi\u00f3n inicial, las cifras<br \/>\nde muertos y heridos variaban dram\u00e1ticamente dependiendo de la fuente<br \/>\nextraoficial. Algunos influenciadores en X minimizaban el alcance hablando de<\/p>\n<p>\u201cuna docena de fallecidos\u201d, mientras otros usuarios alarmistas en Facebook<br \/>\nproclamaban que \u201cm\u00e1s de cien\u201d personas habr\u00edan muerto, mucho antes de que<br \/>\nlas autoridades emitieran reporte alguno. Esta disparidad sembr\u00f3 desconcierto:<br \/>\n\u00bfestaba el p\u00fablico ante una tragedia de gran escala o una m\u00e1s contenida? No<br \/>\nfue sino hasta que el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) divulg\u00f3<br \/>\nsu primer bolet\u00edn preliminar \u2013reportando 44 fallecidos\u2013 que comenz\u00f3 a haber<br \/>\nconsenso en las cifras\u200b. A partir de ah\u00ed, muchos corrigieron sus publicaciones<br \/>\niniciales, pero durante largas horas las redes oscilaron entre el alarmismo y la<br \/>\nsubestimaci\u00f3n, seg\u00fan la fuente no oficial que se leyera.<br \/>\n\u25cf Causas inventadas: La incertidumbre sobre el origen del derrumbe tambi\u00e9n<br \/>\ndio pie a teor\u00edas sin sustento. En Twitter circularon hip\u00f3tesis descabelladas: que<br \/>\nsi una explosi\u00f3n provocada por un fallo el\u00e9ctrico tras un apag\u00f3n repentino, que<br \/>\nsi un atentado terrorista contra el concurrido local, o que si la estructura<br \/>\ncolaps\u00f3 por vibraciones del sonido. Ninguna de estas especulaciones ven\u00eda<br \/>\nacompa\u00f1ada de evidencia, pero igual encontraron eco en cientos de<br \/>\ncompartidos. En realidad, no hab\u00eda a\u00fan una causa determinada \u2013las<br \/>\nautoridades anunciaron una investigaci\u00f3n exhaustiva en curso\u2013\u200b, pero eso no<br \/>\nimpidi\u00f3 que usuarios en busca de explicaciones r\u00e1pidas llenaran el vac\u00edo<br \/>\ninformativo con conjeturas. Videos de otros incidentes fueron incluso reciclados<br \/>\nen TikTok para \u201cdemostrar\u201d teor\u00edas (por ejemplo, mostrando un cortocircuito en<br \/>\nun local distinto, haci\u00e9ndolo pasar por el Jet Set). Estas atribuciones precipitadas<br \/>\ncomplicaron la narrativa de los hechos, obligando a los voceros oficiales a<br \/>\ndesmentir rumores t\u00e9cnicos mientras a\u00fan buscaban sobrevivientes.<br \/>\nEstos son solo algunos ejemplos de c\u00f3mo, en cuesti\u00f3n de horas, la desinformaci\u00f3n se<br \/>\nentrelaz\u00f3 con la realidad en redes sociales. Lo cierto es que para cuando amanec\u00eda<br \/>\nen Santo Domingo, miles de personas en el pa\u00eds y fuera de \u00e9l hab\u00edan recibido ya una<br \/>\nmezcla de verdad y ficci\u00f3n sobre el desastre.<br \/>\nAngustia colectiva: el impacto psicol\u00f3gico de la<br \/>\nsobreinformaci\u00f3n<br \/>\nEl resultado de esta avalancha informativa fue una poblaci\u00f3n aturdida<br \/>\nemocionalmente. A la par del shock natural por la tragedia, se sum\u00f3 la tensi\u00f3n de no<br \/>\nsaber qu\u00e9 era cierto y qu\u00e9 no en la catarata de noticias. Para los familiares de v\u00edctimas<br \/>\ny desaparecidos, la experiencia fue especialmente cruel: la incertidumbre sobre sus<br \/>\nseres queridos se amplific\u00f3 con cada rumor infundado que les daba esperanzas o los<br \/>\nhund\u00eda en el p\u00e1nico. Hubo quienes, con el coraz\u00f3n en un pu\u00f1o, vieron circulando en<br \/>\nFacebook listas extraoficiales de supuestos heridos o fallecidos e iniciaron<\/p>\n<p>fren\u00e9ticas b\u00fasquedas en hospitales, para luego descubrir que esos listados eran<br \/>\nerr\u00f3neos\u200b. \u201cEn este momento delicado\u201d \u2013advert\u00eda la Cl\u00ednica Abreu en un comunicado\u2013<br \/>\n\u201cevitar la difusi\u00f3n de listados no oficiales\u201d es crucial, pues solo generan<br \/>\ndesinformaci\u00f3n y confusi\u00f3n\u200b. Cada nombre mal colocado en un listado, cada v\u00edctima<br \/>\n\u201cconfirmada\u201d sin serlo, signific\u00f3 un pu\u00f1al emocional para alguna familia, hasta que la<br \/>\ninformaci\u00f3n real puso las cosas en claro.<br \/>\nEn la ciudadan\u00eda general, el bombardeo de actualizaciones constantes \u2013muchas<br \/>\ncontradictorias\u2013 provoc\u00f3 ansiedad colectiva. Las im\u00e1genes crudas del suceso,<br \/>\nreproducidas sin descanso en redes y grupos de chat, sumieron a muchos en una<br \/>\nsuerte de estr\u00e9s compartido. Psic\u00f3logos advierten que este fen\u00f3meno de infoxicaci\u00f3n<br \/>\n(intoxicaci\u00f3n por exceso de informaci\u00f3n) durante desastres puede intensificar el<br \/>\nimpacto psicol\u00f3gico: al prolongar la sensaci\u00f3n de caos e impotencia m\u00e1s all\u00e1 del<br \/>\nevento en s\u00ed, aumenta la angustia y dificulta procesar lo ocurrido de manera saludable.<br \/>\nEn las calles y oficinas de Santo Domingo, la conversaci\u00f3n era una sola pero con<br \/>\nm\u00faltiples versiones, lo que generaba discusiones, temores infundados y una atm\u00f3sfera<br \/>\ngeneral de inestabilidad emocional. A medida que avanzaba el d\u00eda, no pocos<br \/>\ndominicanos optaron por apagar un rato sus dispositivos o esperar confirmaci\u00f3n<br \/>\noficial antes de creer cualquier nueva noticia, agotados mentalmente por la monta\u00f1a<br \/>\nrusa informativa. Iv\u00e1n Ruiz, un veterano comunicador, describi\u00f3 con empat\u00eda el sentir<br \/>\ncolectivo: \u201cNo pude evitar llorar de impotencia, me pongo en los zapatos de los<br \/>\ndem\u00e1s&#8230; la empat\u00eda y la sensibilidad van m\u00e1s all\u00e1\u201d, dijo en su programa, instando a<br \/>\nrecordar que detr\u00e1s de cada n\u00famero y cada rumor hay vidas humanas y familias<br \/>\ndesgarradas\u200b. En medio del dolor, tambi\u00e9n aflor\u00f3 la indignaci\u00f3n hacia quienes parec\u00edan<br \/>\naprovechar la tragedia para ganar notoriedad en redes a costa de difundir falsedades.<br \/>\n\u201cEn la tragedia sale la peor parte de mucha gente\u201d, lament\u00f3 Ruiz, reflejando el sentir de<br \/>\nmuchos\u200b. Esta mezcla de dolor, miedo y enojo fue quiz\u00e1s la marca emocional m\u00e1s<br \/>\nprofunda que dej\u00f3 el manejo comunicacional ca\u00f3tico de la tragedia del Jet Set.<br \/>\nLos medios tradicionales ante la velocidad de las redes<br \/>\nFrente a la vor\u00e1gine informativa en plataformas digitales, los medios de comunicaci\u00f3n<br \/>\ntradicionales \u2013prensa escrita, radio y televisi\u00f3n\u2013 tuvieron un papel desafiante:<br \/>\ninformar con inmediatez, pero con veracidad. Desde las primeras horas, reporteros<br \/>\nde canales locales y peri\u00f3dicos acudieron al lugar de los hechos, transmitiendo en vivo<br \/>\npor televisi\u00f3n y lanzando actualizaciones minuto a minuto en portales web. No<br \/>\nobstante, la avalancha en redes impon\u00eda una presi\u00f3n in\u00e9dita. \u201cTengamos mucho<br \/>\ncuidado con la informaci\u00f3n que damos, no nos montemos en la ola de la primicia&#8230; nos<br \/>\ninteresa la verdad\u201d, exhort\u00f3 Iv\u00e1n Ruiz, productor del programa El Show del Mediod\u00eda y<br \/>\ndirector de la televisi\u00f3n p\u00fablica, al alinear a su equipo con una cobertura responsable\u200b.<\/p>\n<p>Ese llamado a la prudencia informativa fue compartido por muchos periodistas<br \/>\nveteranos que, conmovidos y desgarrados como estaban, entend\u00edan la importancia de<br \/>\nfiltrar cada dato antes de difundirlo.<br \/>\nAun as\u00ed, incluso con las mejores intenciones, los medios se vieron en aprietos para<br \/>\ncompetir con la inmediatez de las redes. Mientras las redacciones verificaban<br \/>\nnombres y cifras con fuentes oficiales, el p\u00fablico ya hab\u00eda visto esos datos \u2013ciertos o<br \/>\nno\u2013 replicados cientos de veces en X(Twitter). Hubo casos en que la prensa digital y<br \/>\nalgunos noticieros radiales terminaron siendo eco involuntario de informes no<br \/>\ncorroborados. Un ejemplo fue la situaci\u00f3n de Rubby P\u00e9rez: ante el silencio oficial<br \/>\ninicial, varios programas de radio y portales republicaron versiones encontradas sobre<br \/>\nsu estado, citando \u201creportes\u201d de terceros\u200b. Esto evidenci\u00f3 c\u00f3mo la l\u00ednea entre redes<br \/>\nsociales y medios convencionales puede difuminarse cuando la presi\u00f3n por informar es<br \/>\nextrema.<br \/>\nConforme avanz\u00f3 el d\u00eda, la balanza empez\u00f3 a inclinarse nuevamente hacia las fuentes<br \/>\nformales y verificadas. Los peri\u00f3dicos de mayor credibilidad y los noticiarios de<br \/>\ntelevisi\u00f3n comenzaron a marcar la pauta al divulgar ruedas de prensa y boletines<br \/>\noficiales: el COE actualizando la cifra de v\u00edctimas, hospitales emitiendo partes<br \/>\nm\u00e9dicos, el Gobierno declarando duelo nacional por tres d\u00edas. Cada informaci\u00f3n<br \/>\nverificada que sal\u00eda por canales oficiales serv\u00eda para desmentir rumores y aportar<br \/>\ncerteza. Algunos medios informativo dedicaron incluso notas especiales a aclarar<br \/>\nespeculaciones, desenmara\u00f1ando la red de informaciones falsas que circulaban\u200b. La<br \/>\nresponsabilidad period\u00edstica recuper\u00f3 terreno frente al ruido: en las ediciones<br \/>\nvespertinas y estelares, el \u00e9nfasis estuvo en datos confirmados y contexto, m\u00e1s que en<br \/>\nla inmediatez.<br \/>\nPese a todo, la experiencia dej\u00f3 una lecci\u00f3n aleccionadora para el gremio period\u00edstico<br \/>\ndominicano: en la era de las redes omnipresentes, los medios tradicionales ya no son<br \/>\nlos primeros en dar la noticia, pero s\u00ed pueden \u2013y deben\u2013 ser los primeros en darla<br \/>\nbien. La competencia ya no es por velocidad, sino por confianza. Y en esta tragedia, si<br \/>\nbien la avalancha de tuits pudo haber ganado el sprint inicial, la marat\u00f3n de la verdad<br \/>\nla acabaron ganando aquellos medios que resistieron la tentaci\u00f3n de la primicia f\u00e1cil y<br \/>\nsostuvieron el rigor en medio de la presi\u00f3n.<br \/>\nEl eco global de la tragedia<br \/>\nLa magnitud del desastre trascendi\u00f3 r\u00e1pidamente las fronteras de Rep\u00fablica<br \/>\nDominicana. En pocas horas, la tragedia del Jet Set se convirti\u00f3 en noticia<br \/>\ninternacional. Agencias globales de prensa como AP y Reuters tomaron el caso y<\/p>\n<p>distribuyeron los detalles a medios de todo el planeta\u200b. Cadenas informativas<br \/>\nangloparlantes \u2013desde The Washington Post hasta Sky News\u2013 difundieron la noticia:<br \/>\n\u201cthe roof of the Jet Set nightclub collapsed in Santo Domingo early Tuesday\u201d, informaba<br \/>\nla prensa extranjera, destacando el elevado n\u00famero de fallecidos e heridos\u200b. En X<br \/>\n(Twitter), perfiles de alcance mundial replicaban las actualizaciones; por ejemplo, la<br \/>\ntelevisora internacional TRT World public\u00f3: \u201cA roof collapse at the Jet Set nightclub &#8230;<br \/>\nleaves at least 27 people killed and more than 150 injured\u201d\u200b, usando las cifras<br \/>\npreliminares disponibles en ese momento. Al mismo tiempo, en Am\u00e9rica Latina,<br \/>\nportales y noticieros de pa\u00edses vecinos se hicieron eco del suceso, muchos citando<br \/>\ndirectamente a medios dominicanos o contenido viral de las redes para ilustrar la<br \/>\ngravedad de lo ocurrido.<br \/>\nNo obstante, en esa traducci\u00f3n de lo local a lo global, algunas imprecisiones<br \/>\niniciales se arrastraron. Por ejemplo, varios medios internacionales informaron de \u201cal<br \/>\nmenos 27 muertos\u201d durante buena parte del d\u00eda \u2013tal como hab\u00eda trascendido en un<br \/>\ncomienzo\u2013, aun cuando al caer la tarde las autoridades dominicanas ya hablaban de<br \/>\nm\u00e1s de 60 v\u00edctimas mortales. Esta discrepancia refleja la brecha temporal y<br \/>\nling\u00fc\u00edstica: el mundo depend\u00eda de reportes que evolucionaban minuto a minuto en<br \/>\nSanto Domingo, y no todos se actualizaron al mismo ritmo. Aun as\u00ed, el hecho de que la<br \/>\nnoticia saltara tan pronto a la palestra global tambi\u00e9n tuvo efectos positivos: despert\u00f3<br \/>\nsolidaridad internacional y quiz\u00e1 a\u00f1adi\u00f3 presi\u00f3n para redoblar los esfuerzos de rescate<br \/>\ny esclarecimiento. Gobiernos vecinos enviaron condolencias, y figuras internacionales<br \/>\ndel entretenimiento y el deporte \u2013al enterarse de que colegas suyos estuvieron<br \/>\ninvolucrados\u2013 expresaron mensajes de apoyo en redes. En pocas horas, el nombre<br \/>\n\u201cJet Set\u201d dej\u00f3 de ser solo referencia de la far\u00e1ndula dominicana para convertirse en<br \/>\ns\u00edmbolo de una tragedia compartida ante los ojos del mundo.<br \/>\nLa difusi\u00f3n global de lo ocurrido evidenci\u00f3, adem\u00e1s, c\u00f3mo un evento local puede<br \/>\nescalar a conversaci\u00f3n planetaria en la era digital. Lo que originalmente circul\u00f3 en X<br \/>\n(Twitter) dominicana como rumor o primicia, acab\u00f3, tras varias capas de confirmaci\u00f3n,<br \/>\nen titulares de prensa extranjera y tendencias globales. Para la noche del 8 de abril,<br \/>\nmillones de personas en distintos continentes conoc\u00edan la historia: un club nocturno<br \/>\ncolmado de gente celebrando, un techo que cede, decenas de vidas perdidas, y una<br \/>\ncomunidad lidiando no s\u00f3lo con su dolor sino con la lucha por la verdad en medio del<br \/>\ncaos informativo. Santo Domingo recibi\u00f3 miradas desde fuera con asombro y empat\u00eda,<br \/>\nmientras puertas adentro surg\u00eda la reflexi\u00f3n sobre c\u00f3mo mejorar para que, ante<br \/>\nemergencias futuras, el ruido digital no vuelva a imponerse sobre la claridad que tanto<br \/>\nse necesita en momentos cr\u00edticos.<\/p>\n<p>Recomendaciones para futuras emergencias<br \/>\ncomunicacionales<br \/>\nLa experiencia de la tragedia del Jet Set deja lecciones dolorosas pero valiosas sobre<br \/>\nel manejo de la informaci\u00f3n en situaciones de crisis. A continuaci\u00f3n, se presentan<br \/>\nalgunas recomendaciones concretas para mejorar la comunicaci\u00f3n durante eventos<br \/>\ntr\u00e1gicos de este tipo:<br \/>\n\u25cf Informaci\u00f3n oficial oportuna: Las autoridades deben establecer canales de<br \/>\ncomunicaci\u00f3n r\u00e1pidos y confiables desde el primer momento. Boletines<br \/>\nfrecuentes, conferencias de prensa y actualizaciones en redes sociales<br \/>\nverificadas (como cuentas gubernamentales) pueden contrarrestar la<br \/>\nespeculaci\u00f3n. Mientras menos vac\u00edos informativos haya, menos espacio tendr\u00e1n<br \/>\nlos rumores para crecer.<br \/>\n\u25cf Responsabilidad de medios e influenciadores: Periodistas, medios digitales y<br \/>\ncreadores de contenido con amplia audiencia deben priorizar la veracidad<br \/>\nsobre la .informacion.. Es crucial verificar cada dato con fuentes oficiales o m\u00faltiples<br \/>\ntestimonios antes de difundirlo. Si una informaci\u00f3n no est\u00e1 confirmada, se debe<br \/>\netiquetar claramente como \u201cpreliminar\u201d o \u201csin confirmar\u201d, o mejor a\u00fan,<br \/>\nabstenerse de publicarla. La \u00e9tica y la empat\u00eda deben guiar la cobertura:<br \/>\nentender que difundir noticias falsas en una tragedia revictimiza a los afectados.<br \/>\n\u25cf Educaci\u00f3n digital del p\u00fablico: La poblaci\u00f3n, por su parte, puede prepararse<br \/>\npara consumir informaci\u00f3n de forma cr\u00edtica. En momentos de crisis, se debe<br \/>\ndesconfiar de fuentes no oficiales, contrastar noticias con medios reconocidos<br \/>\ny evitar compartir contenido dudoso \u201cpor si acaso\u201d. Fomentar en la ciudadan\u00eda la<br \/>\nalfabetizaci\u00f3n medi\u00e1tica \u2013saber identificar bulos, verificar im\u00e1genes, buscar la<br \/>\nfuente original\u2013 har\u00e1 que, ante la pr\u00f3xima emergencia, la comunidad contribuya<br \/>\na frenar la desinformaci\u00f3n en lugar de propagarla.<br \/>\n\u25cf Protocolos en plataformas sociales: Empresas como X (Twitter), Facebook,<br \/>\nInstagram y TikTok podr\u00edan implementar medidas especiales durante<br \/>\ndesastres. Por ejemplo, activaci\u00f3n de alertas que recomienden fuentes<br \/>\nconfiables (organismos de socorro, medios tradicionales) cuando cierta etiqueta<br \/>\nest\u00e9 en tendencia por una emergencia; o mecanismos para reportar<br \/>\nr\u00e1pidamente noticias falsas relacionadas con la tragedia, de modo que sean<br \/>\nmarcadas o removidas. La tecnolog\u00eda debe ser aliada para contener la<br \/>\ndesinformaci\u00f3n: algoritmos que privilegien contenido verificado en lugar de viral,<br \/>\nal menos mientras la situaci\u00f3n est\u00e9 en desarrollo.<\/p>\n<p>\u25cf Coordinaci\u00f3n y capacitaci\u00f3n permanente: Por \u00faltimo, es fundamental que,<br \/>\ntras esta experiencia, se establezcan protocolos de comunicaci\u00f3n de crisis<br \/>\nen Rep\u00fablica Dominicana. Esto implica capacitar a portavoces oficiales para<br \/>\nbrindar informaci\u00f3n clara bajo presi\u00f3n, crear redes de colaboraci\u00f3n entre<br \/>\nmedios, gobierno y plataformas digitales, y quiz\u00e1s conformar un equipo de<br \/>\nrespuesta contra fake news que se active en emergencias para desmentir<br \/>\nrumores en tiempo real. La tragedia mostr\u00f3 que la informaci\u00f3n puede salvar<br \/>\nvidas \u2014o confundir y da\u00f1ar\u2014, y gestionarla adecuadamente debe ser parte<br \/>\nintegral de cualquier plan de emergencia.<\/p>\n<p>Entre el polvo y el algoritmo<br \/>\nLa tragedia del Jet Set no fue s\u00f3lo el colapso de un techo. Fue el colapso de la<br \/>\ncomunicaci\u00f3n \u00e9tica, del periodismo apresurado, de la empat\u00eda digital. Fue el reflejo de<br \/>\nuna era donde la verdad compite contra el algoritmo, y muchas veces pierde.<br \/>\nLo ocurrido deja heridas que tardar\u00e1n en sanar. Pero tambi\u00e9n deja una ense\u00f1anza:<br \/>\nante una emergencia, hay dos batallas que librar. La primera, salvar vidas. La<br \/>\nsegunda, salvar la verdad. Ambas son igual de urgentes. Ambas definen qui\u00e9nes<br \/>\nsomos como sociedad.<br \/>\nEn resumen, la madrugada tr\u00e1gica del Jet Set dej\u00f3 ense\u00f1anzas escritas con sangre y<br \/>\ntweets o post. Aprender de ellas es un deber impostergable. Solo as\u00ed, ante futuras<br \/>\ncalamidades, podremos enfrentar dos emergencias a la vez \u2013la real y la informativa\u2013<br \/>\ncon la serenidad, la verdad y la humanidad que las v\u00edctimas y el p\u00fablico merecen.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En medio de la tragedia colaps\u00f3 la verdad: una naci\u00f3n atrapada entre el dolor, las especulaciones y desinformaci\u00f3n desat\u00f3 una epidemia de Fake News. Por: Pavel De Camps Vargas. Santo Domingo, RD. Una madrugada de m\u00fasica y celebraci\u00f3n termin\u00f3 en horror absoluto. En los primeros minutos del martes 8 de abril de 2025, la ic\u00f3nica &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":185837,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[31,49,163],"tags":[],"class_list":["post-185928","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nacionales","category-opinion","category-voces-nacionales-e-internacionales"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/1000032432.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/185928","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=185928"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/185928\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/185837"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=185928"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=185928"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=185928"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}