{"id":185785,"date":"2025-04-08T15:17:50","date_gmt":"2025-04-08T19:17:50","guid":{"rendered":"https:\/\/primicias.net\/web\/?p=185785"},"modified":"2025-04-08T15:17:50","modified_gmt":"2025-04-08T19:17:50","slug":"cuidado-los-mosquitos-puyan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/primicias.net\/web\/cuidado-los-mosquitos-puyan\/","title":{"rendered":"\u00a1Cuidado! Los mosquitos puyan&#8230;"},"content":{"rendered":"<p>Magua Moquete Paredes<br \/>\nmaguamoqueteparedes@gmail.com<\/p>\n<p>El mundo sin conocer al mosquito, sin haber sufrido sus picaduras y su<br \/>\nimprevisible poder. Este fr\u00e1gil y transparente insecto, de medio cent\u00edmetro de longitud,<br \/>\nque se introduce volando en la alcoba, inserta su fina trompa en nuestra piel y nos extrae<br \/>\nla sangre para llev\u00e1rsela al est\u00f3mago.<br \/>\nSolamente la hembra del mosquito pica a su v\u00edctima, porque necesita sangre para<br \/>\nreproducirse, pero no lo hace siempre que se le presenta la ocasi\u00f3n. Algunas de las<br \/>\n2,700 especies de mosquitos conocidas atacan \u00fanicamente a la luz del d\u00eda; otras, s\u00f3lo al<br \/>\ncaer la tarde o cuando reina la oscuridad. El cuerpo del insecto, lleno de prolongaciones:<br \/>\nalas, patas y antenas que apuntan en todas direcciones, semeja una absurda m\u00e1quina<br \/>\nvoladora. Lo cierto es, sin embargo, que el mosquito vuela con notable agilidad. Es<br \/>\ncapaz de revolotear, trazar ondulaciones en el aire, acelerar o disminuir la velocidad<br \/>\nrepentinamente, escapar de entre nuestras manos si queremos abatirlos con una<br \/>\npalmada, e incluso volar cabeza abajo, lateralmente o hacia atr\u00e1s.<br \/>\nSeg\u00fan, John David Gillett, entom\u00f3logo ingl\u00e9s que ha hecho una especialidad del<br \/>\nestudio de los mosquitos, hay algunos que vuelan entre la lluvia, esquivando las gotas, y<br \/>\nllegan a su destino completamente secos. Al volar en busca de sangre, la hembra bate<br \/>\nlas alas de 250 a 600 veces por segundo (depende de la especie y, en menor grado, de su<br \/>\nvelocidad). El insecto no logra este r\u00e1pido aletear por un esfuerzo continuo y voluntario,<br \/>\nsino conectando los ins\u00f3litos m\u00fasculos de las alas, situados en la parte media del<br \/>\ncuerpo. Mientras no los desconecte, tales m\u00fasculos se contraen y se extienden<br \/>\nautom\u00e1ticamente a velocidad incre\u00edble.<br \/>\nLa trompa del mosquito, que arranca de debajo de los ojos, no es una en<br \/>\nrealidad, sino que se compone de seis agudos instrumentos (como estiletes), todos m\u00e1s<br \/>\nfinos que un cabello: dos tubos (canal de alimentaci\u00f3n y ducto salivar) rodeados por dos<br \/>\nlancetas (mand\u00edbulas) y dos cuchillas o navajas serradas (maxilas). Una funda o vaina<br \/>\nen forma de canal envuelve y protege estos seis estiletes en toda su longitud. Por \u00faltimo,<br \/>\nuna abrazadera unida a la vaina, en el extremo de la trompa, sujeta los seis estiletes<br \/>\nentre s\u00ed en un s\u00f3lo haz. Con esta formidable arma el mosquito puya.<\/p>\n<p>Inmediatamente antes de que el mosquito comience a extraer la sangre, inyecta<br \/>\nsaliva por el m\u00e1s delgado de los dos tubos de la trompa. Debajo de la piel, la saliva se<br \/>\nmezcla con la sangre y evita que se coagule al subir por el canal de alimentaci\u00f3n. Con<br \/>\nayuda de este anticoagulante puede succionar una cantidad de sangre suficiente para<br \/>\nllenarle y enrojecerle la larga panza.<br \/>\nA partir de entonces, la hembra del mosquito, no quiere m\u00e1s que descansar.<br \/>\nAbrumada con el peso de la sangre de su v\u00edctima, se posa fuera de la casa, sobre una<br \/>\npared o una hoja, a esperar. Durante los tranquilos d\u00edas que siguen aprovechar\u00e1 aquella<br \/>\ngota de sangre humana para poner varios centenares de huevos.<br \/>\nPoco antes de que la hembra haya ingerido su primera raci\u00f3n de sangre, se ha<br \/>\napareado despu\u00e9s de atraer al macho con su distintivo zumbar de alas. Ese \u00fanico<br \/>\napareamiento ser\u00e1 suficiente para las cuatro o cinco posturas de huevecillos durante el<br \/>\nlapso de uno o dos meses que tiene de vida. Cada vez, al disponerse a poner esos<br \/>\nhuevos, la hembra misma los fertiliza con el semen del macho que ha quedado<br \/>\ndepositado en ella.<br \/>\nTodos los mosquitos pasan por una metamorfosis (huevo, larva y ninfa) en el<br \/>\nagua o cerca de ella. Los huevecillos del insecto necesitan agua para madurar, pero hay<br \/>\nalgunos que maduran a los pocos d\u00edas de puestos; otros, s\u00f3lo tras haber pasado un<br \/>\ninvierno en estado de congelaci\u00f3n; otros m\u00e1s, despu\u00e9s de secarse. Algunos de los<br \/>\ndepositados por millones donde ha habido una inundaci\u00f3n sobreviven hasta cinco a\u00f1os<br \/>\nen tierra seca, hasta que llega una nueva inundaci\u00f3n y los incuba. A esto se debe que las<br \/>\nmuchas lluvias produzcan nubes de tales insectos.<br \/>\nEl paludismo, por ejemplo, probablemente tuvo una influencia m\u00e1s profunda en<br \/>\nel desarrollo del mundo que otra enfermedad cualquiera. Dio al traste con la antigua<br \/>\ncivilizaci\u00f3n de Ceil\u00e1n o la isla de los mil nombres, conocida en la antig\u00fcedad como<br \/>\nLanka; y tal vez precipit\u00f3 la decadencia de Grecia y Roma.<br \/>\nLas enfermedades transmitidas por mosquitos siguen devastando en la<br \/>\nactualidad. Si bien ha sido posible limitarla a \u00c1frica y a Am\u00e9rica tropical, la fiebre<br \/>\namarilla contin\u00faa matando gente. Asimismo, la filariasis (constituye un grupo de<br \/>\nenfermedades parasitarias en el humano y otros animales, y por lo general tropicales,<\/p>\n<p>causadas por la infecci\u00f3n) y el dengue, aunque rara vez son de muerte, constituyen<br \/>\ntodav\u00eda un serio problema en los tr\u00f3picos.<br \/>\nLa encefalitis (es la irritaci\u00f3n, hinchaz\u00f3n o inflamaci\u00f3n del cerebro), transmitida<br \/>\ntambi\u00e9n al humano por el mosquito, puede ocasionar la muerte y lesiones cerebrales<br \/>\npermanentes. Las aves comunes, desde el cardenal hasta la alondra de los prados, son<br \/>\nlos principales vectores de la enfermedad. El mosquito la transmite de p\u00e1jaro en p\u00e1jaro<br \/>\ny tambi\u00e9n puede pasarla de un ave a una persona. Pocos a\u00f1os hay riesgo de que la gente<br \/>\ncontraiga la encefalitis, pero cuando abundan los mosquitos (por ejemplo, despu\u00e9s de<br \/>\nuna temporada de fuertes lluvias), las probabilidades aumentan.<br \/>\nLa mejor manera de protegerse contra las molestias del mosquito y de la<br \/>\nenfermedad que pudiera transmitirnos, estriba en emplear alg\u00fan ung\u00fcento repelente del<br \/>\ninsecto. Aplicado a la piel, puede trastornar los \u00f3rganos sensoriales del mosquito<br \/>\ncuando se dispone a posarse, lo cual le impedir\u00e1 picar (al menos, as\u00ed lo espera uno). La<br \/>\nropa de color claro tambi\u00e9n puede alejar a ciertas especies del insecto, y los protectores<br \/>\nde alambres o pl\u00e1sticos en las puertas y ventanas tienen una excelente protecci\u00f3n. Pero<br \/>\nes m\u00e1s importante eliminar en los alrededores de casa, y aun dentro de ella, los sitios en<br \/>\nque se cr\u00eda el mosquito.<\/p>\n<p>Magu\u00e1 Moquete Paredes<br \/>\nPeriodista, polit\u00f3logo, analista social.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Magua Moquete Paredes maguamoqueteparedes@gmail.com El mundo sin conocer al mosquito, sin haber sufrido sus picaduras y su imprevisible poder. Este fr\u00e1gil y transparente insecto, de medio cent\u00edmetro de longitud, que se introduce volando en la alcoba, inserta su fina trompa en nuestra piel y nos extrae la sangre para llev\u00e1rsela al est\u00f3mago. 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