{"id":181250,"date":"2025-01-30T09:58:41","date_gmt":"2025-01-30T13:58:41","guid":{"rendered":"https:\/\/primicias.net\/web\/?p=181250"},"modified":"2025-01-30T09:58:41","modified_gmt":"2025-01-30T13:58:41","slug":"claves-para-evitar-la-tentacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/primicias.net\/web\/claves-para-evitar-la-tentacion\/","title":{"rendered":"Claves para evitar la tentaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>La oraci\u00f3n m\u00e1s difundida en el \u00e1mbito cristiano incluye un pedimento para no caer en la tentaci\u00f3n. Aunque mucha gente lo dice \u201cen autom\u00e1tico\u201d, la relaci\u00f3n es virtuosa entre mantener foco y evitar la tentaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Podr\u00edamos escribir muchos vol\u00famenes sobre tentaciones y la pertinencia de querer evitarlas. No faltar\u00eda quien reclame exponer sobre la necesidad de clasificar las tentaciones. Eso permitir\u00eda encontrar algunas en las que probablemente quisi\u00e9ramos caer, quiz\u00e1s sin reparar en consecuencias. Pero eso, con todo y lo atractivo que parece, podr\u00eda ser retomado oportunamente.<\/p>\n<p>Por esta vez escojo referirme a esa tentaci\u00f3n que representan los \u201ccinco minutos de fama\u201d que tanta gente busca. Hasta hace pocos a\u00f1os, los medios de difusi\u00f3n masiva eran una puerta grande para lograrlo. Si revisamos, desde ponerle imagen a una voz que escuch\u00e1bamos en la radio hasta idolatrar a alguien que ve\u00edamos en la \u201cpantalla chica\u201d eran \u201cpan de cada d\u00eda\u201d y referente de grandeza.<\/p>\n<p>La incursi\u00f3n, primero de internet, luego de \u201clas redes\u201d y m\u00e1s recientemente de \u201clas plataformas\u201d ha cambiado el panorama y, con ello, la v\u00eda y la manera para lograr fama. Lo que sigue sin cambiar, al menos de manera significativa, es ese \u201cdeseo de fama\u201d tan generalizado y, en consecuencia, la disposici\u00f3n a caer en la tentaci\u00f3n de hacer lo que sea para lograrla. Eso incluye desde ponerse en rid\u00edculo hasta \u201cvender a su madre\u201d con tal de lograr sus \u201ccinco minutos de fama\u201d.<\/p>\n<p>El tema fue tratado en la conocida \u201cPir\u00e1mide de las necesidades\u201d, del estudioso estadounidense Abraham Maslow. Seg\u00fan \u00e9l, las clasificadas como \u201csociales\u201d y \u201cde ego\u201d se corresponden con el tipo de placer generado por la satisfacci\u00f3n que siente mucha gente que dice comunicar. Pero todav\u00eda m\u00e1s: hay gente a la que muy poco le importa eso de comunicar; su af\u00e1n es hacerse notar.<\/p>\n<p>Otro estadounidense, Andy Warhol, una de las figuras m\u00e1s ic\u00f3nicas del arte pop del siglo XX, acu\u00f1\u00f3 una especie de \u201cprofec\u00eda\u201d en una frase. \u201cEn el futuro, todo el mundo ser\u00e1 famoso durante 15 minutos\u201d, dec\u00eda, para 1968, el artista descendiente de migrantes eslovacos.<\/p>\n<p>Este hombre, sencillamente quer\u00eda reflejar la fugacidad de la fama, especialmente en un mundo cada vez m\u00e1s dominado por los medios de comunicaci\u00f3n y la cultura de las celebridades. Con el paso del tiempo, su expresi\u00f3n es un s\u00edmbolo de la fama ef\u00edmera, especialmente la vinculada a las redes sociales, donde personas comunes pueden ganar notoriedad repentina, aunque temporal, gracias a videos virales, tendencias y esc\u00e1ndalos.<\/p>\n<p>Con todo y lo seductor que esto resulta para la inmensa mayor\u00eda, si se analiza un poquito ser\u00e1 f\u00e1cil caer en la cuenta de dos cosas. Como Warhol, de lo pasajero y balad\u00ed del asunto. Y tambi\u00e9n de los problemas que la fama incluye, principalmente para quien no sabe gestionarla. Desde personas que no salen de un problema hasta otras que han perdido la vida son muestras de lo que ese deseo desmedido puede provocar.<\/p>\n<p>Es ante ello que, para quien atine a caer en la cuenta y adem\u00e1s se anime a tomar algunas medidas, no est\u00e1 de m\u00e1s compartir algunas claves para evitar \u201ccaer en la tentaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Comienza por priorizar la calidad sobre la cantidad. Es preferible compartir menos informaci\u00f3n, pero que sea relevante, valiosa y bien fundamentada. Te puede ayudar la regla de los tres filtros de S\u00f3crates: antes de hablar, considera si lo que vas a decir es verdadero, bueno y \u00fatil.<\/p>\n<p>Reflexiona antes de lanzar. Aplica una pausa consciente antes de hablar o publicar. Escribir un borrador y releerlo puede ayudar a evitar la impulsividad. Y todav\u00eda mejor: la tentaci\u00f3n de participar sin mucho contenido se reduce cuando adoptamos una actitud de aprendizaje. Dedica m\u00e1s tiempo a leer o escuchar fuentes confiables antes de emitir juicios. Practica la escucha activa y valora las perspectivas de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Enf\u00f3cate en temas que sean relevantes para tu prop\u00f3sito. En lugar de comentar sobre todo, elige temas alineados con tus intereses, conocimientos o metas personales. Esto te permitir\u00e1 aportar m\u00e1s valor y evitar la dispersi\u00f3n. Define un marco personal de comunicaci\u00f3n. Preg\u00fantate: \u00bfcu\u00e1les temas abordar\u00e9 en p\u00fablico y cu\u00e1les l\u00edmites debo poner?<\/p>\n<p>Hay otras muchas estrategias. Pero \u00e9stas ayudan para evitar la tentaci\u00f3n y avanzar en prop\u00f3sitos trascendentes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La oraci\u00f3n m\u00e1s difundida en el \u00e1mbito cristiano incluye un pedimento para no caer en la tentaci\u00f3n. Aunque mucha gente lo dice \u201cen autom\u00e1tico\u201d, la relaci\u00f3n es virtuosa entre mantener foco y evitar la tentaci\u00f3n. Podr\u00edamos escribir muchos vol\u00famenes sobre tentaciones y la pertinencia de querer evitarlas. 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