{"id":160830,"date":"2024-03-30T14:56:33","date_gmt":"2024-03-30T18:56:33","guid":{"rendered":"https:\/\/primicias.net\/web\/?p=160830"},"modified":"2024-03-30T14:56:33","modified_gmt":"2024-03-30T18:56:33","slug":"ay-se-lo-trago","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/primicias.net\/web\/ay-se-lo-trago\/","title":{"rendered":"\u00a1Ay, se lo trag\u00f3!"},"content":{"rendered":"<p>Por N\u00e9stor Est\u00e9vez<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Dicen que \u201cdespu\u00e9s del palo da\u2019o, nadie lo quita\u201d. Esa expresi\u00f3n popular puede aplicarse a una muy amplia diversidad de situaciones. En este breve escrito quiero aplicarla a los efectos y las consecuencias de los mensajes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para explicarlo mejor me apoyo en otra expresi\u00f3n de sabidur\u00eda popular, esta vez con sello oriental. \u201cEn la vida hay tres cosas que no vuelven atr\u00e1s: la flecha lanzada, la palabra pronunciada y la oportunidad perdida\u201d, dicen los chinos. \u00a1Cu\u00e1nta raz\u00f3n en tan pocas palabras! Sencillamente, en los tres casos, despu\u00e9s de la acci\u00f3n, el efecto hace de las suyas. Pero de las tres, vamos a centrarnos en la palabra, como portadora de mensajes y de significados.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Aunque he referido dos expresiones de sabidur\u00eda bastante viejas, el tema adquiere gran relevancia en una etapa de la humanidad en la cual la velocidad a la que circulan los mensajes es cada vez m\u00e1s alta. He aqu\u00ed una primera etapa del problema. Pues eso, unido a la inmensa cantidad de mensajes, sencillamente provoca imposibilidad para gestionarlos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y ante esa imposibilidad es sumamente dif\u00edcil contar con el tiempo necesario para poder ponderar en cada mensaje criterios como la utilidad, la bondad y la verdad, si quisi\u00e9ramos aplicar el famoso Triple filtro de S\u00f3crates.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Eso ocurre en diversos \u00e1mbitos. Recientemente abordamos el tema en el seno de un grupo, relacion\u00e1ndolo con la difusi\u00f3n de informaciones de contenido cient\u00edfico. Pero tambi\u00e9n lo podemos encontrar -y pienso que en cantidad mucho mayor todav\u00eda- en los mensajes aparentemente inocentes e intrascendentes que forman parte casi de la totalidad del contenido al que los seres humanos comunes y corrientes nos exponemos cada d\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tenemos un ejemplo que puede resultar muy ilustrativo. Me refiero a lo ocurrido en la actividad realizada el lunes por la alianza opositora Rescate RD. Recordemos que para esa actividad se cre\u00f3 una extraordinaria expectativa, al punto de que solo una de las plataformas que transmitieron en vivo dice haber tenido conectadas de manera simult\u00e1nea m\u00e1s de cuatro millones de personas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pues con relaci\u00f3n a esa actividad, tanto personas como medios -incluyendo algunos tradicionales y con alta incidencia- se hicieron eco de una informaci\u00f3n falsa que difundieron quiz\u00e1s por aquello de \u201cdar el palo\u201d, aunque pienso que realmente lo hicieron para \u201cconseguir viralidad\u201d. Y lo hicieron sin reparar en si dec\u00edan lo cierto o ment\u00edan, en si edificaban o da\u00f1aban, en si informaban o deformaban. Ni siquiera midieron lo que en lo adelante podr\u00e1 ocurrir con su reputaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y eso ocurre como si se tratara de satisfacer una necesidad fisiol\u00f3gica sin percatarse de ello. Incluso, solo algunos volvieron sobre sus pasos y admitieron que hab\u00edan difundido una informaci\u00f3n falsa. Los dem\u00e1s, asumieron que \u201cla gente no le para a eso\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Acciones como esas, sobre todo cuando el p\u00fablico tiene cierto nivel de criterio, terminan deteriorando la confianza que las personas hab\u00edan depositado en ese medio o en esa persona. Y esto, l\u00f3gicamente, deber\u00eda servir de lecci\u00f3n para que en lo adelante se procure realizar una especie de \u201ccurado\u201d de la informaci\u00f3n que se escoge para difundir.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ese proceso de \u201ccurado\u201d conecta con la l\u00f3gica humana de ponderar el contenido a difundir, procurando conciliarlo con las consecuencias que tendr\u00e1. Eso, l\u00f3gicamente, no es conciliable con la velocidad a la que -por ejemplo- la denominada inteligencia artificial procesa y difunde cualquier mensaje, independientemente de si tiene o no valor de verdad, de bondad o de utilidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lo penoso de todo esto es que cada vez m\u00e1s personas pecan de incautas, s\u00f3lo por no tomarse el tiempo para discriminar y mucho menos para confrontar o comparar con otras versiones. No realizan ese ejercicio para acercarse a la verdad o como mecanismo para no dejarse influenciar de quienes no se toman el tiempo para ponderar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Recordemos que hay quienes se prestan a objetivos que no s\u00f3lo terminan desviando de lo esencial a quienes se dejan influir, sino provocando da\u00f1os que en muchos casos son irreversibles.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es una gran pena que despu\u00e9s de difundir determinados mensajes y reparar en lo que los mismos pueden provocar a quien los recibe, solo quede exclamar: ay, se lo trag\u00f3.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por N\u00e9stor Est\u00e9vez &nbsp; Dicen que \u201cdespu\u00e9s del palo da\u2019o, nadie lo quita\u201d. Esa expresi\u00f3n popular puede aplicarse a una muy amplia diversidad de situaciones. 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