{"id":160675,"date":"2024-03-27T13:28:48","date_gmt":"2024-03-27T17:28:48","guid":{"rendered":"https:\/\/primicias.net\/web\/?p=160675"},"modified":"2024-03-27T13:28:48","modified_gmt":"2024-03-27T17:28:48","slug":"la-novela-hacia-la-ultima-guerra-con-haiti","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/primicias.net\/web\/la-novela-hacia-la-ultima-guerra-con-haiti\/","title":{"rendered":"La novela: \u00bfHacia la \u00faltima guerra con Hait\u00ed?"},"content":{"rendered":"<p>Por Emiliano Reyes Espejo<br \/>\n<a href=\"mailto:ere.prensa@gmail.com\">ere.prensa@gmail.com<\/a><\/p>\n<p><strong>Cap\u00edtulo I<\/strong><br \/>\n-\u201cAqu\u00ed se va a pele\u00e1 dure, muy dure, dominiqu\u00e9n\u201d, sentenci\u00f3 el dom\u00ednico-haitiano Paul Michel. Con cejas fruncidas y rostro apocal\u00edptico, funesto y visiblemente abrumado por el dolor que lacera su alma, Paul, con palabras entrecortadas y voz parsimoniosa, dijo todo lo que seg\u00fan \u00e9l vendr\u00e1 en el futuro inmediato para el pa\u00eds.<br \/>\nSobrecogido, su amigo \u00edntimo, Julio C\u00e9sar, escuch\u00f3 impert\u00e9rrito estas incre\u00edbles revelaciones.<br \/>\nPaul, de tez oscura y r\u00edgidas musculaturas, no pudo esconder el malestar que laceraba su coraz\u00f3n y que reflej\u00f3 en su semblante, al revelar estas informaciones. Su voz lastimera, antes tronante, era un solo lamento.<br \/>\nSaberse ser acogido con tanto cari\u00f1o en territorio dominicano y despu\u00e9s saltar con esta postura disidente, le result\u00f3 fatal, bastante dif\u00edcil despu\u00e9s de todo. No pudo, sin embargo, ocultar todo aquel encono que atesoraba en su coraz\u00f3n durante tantos a\u00f1os contra el pa\u00eds. \u00c9ste repiti\u00f3 con insistencia, en este di\u00e1logo inaudito, que amaba a los dominicanos, a Julio C\u00e9sar y a su familia, pero que ten\u00eda una misi\u00f3n que cumplir, un deber, un compromiso que se le hab\u00eda asignado.<br \/>\nPaul conoci\u00f3 a Julio C\u00e9sar durante sus estudios de medicina en la universidad estatal, cuando \u00e9ste estudiaba econom\u00eda. Se conjug\u00f3 entre ambos una \u00edntima amistad, la cual sostuvieron a pesar de las vicisitudes y los avatares de la vida.<br \/>\nLa conversaci\u00f3n de estos dos viejos e \u00edntimos amigos se desarroll\u00f3 en una terraza del malec\u00f3n, de la avenida George Washington. \u00c9l, ya m\u00e9dico en ejercicio y Julio C\u00e9sar, economista, alto funcionario del gobierno. El di\u00e1logo comenz\u00f3 afable como siempre, ameno, pincelado de tragos furtivos. El tono, empero, comenz\u00f3 a descomponerse y se acalor\u00f3 con el avance de la noche y el aumento de los tragos.<br \/>\nLleg\u00f3 un momento en que, de repente, un col\u00e9rico Paul borr\u00f3 de su faz aquellos claros y fruncidos rasgos negros que resaltaban su taimada sonrisa que le hac\u00edan relucir una esmerada dentadura blanca.<br \/>\nAh\u00ed, en aquel preciso momento, se quebr\u00f3 la qu\u00edmica entre ambos. El inapreciable calor humano que los hab\u00eda unido por tantos a\u00f1os se fue a pique y asom\u00f3 entonces sobre la cabeza del extranjero una aureola de presagios malditos. Desde esos oscuros presentimientos que al parecer Paul llev\u00f3 en lo m\u00e1s profundo de su alma atormentada, comenzaron a aflorar los vaticinios de desgracias que ahora se avizoran y que afirm\u00f3 deber\u00e1n ocurrir en esta parte de la isla.<br \/>\n<strong><em>\u2013 \u201cYo, siendo t\u00fa, querido amigo Julio C\u00e9sar\u201d,<\/em><\/strong>\u00a0-espet\u00f3 sin pre\u00e1mbulos- me largara lo m\u00e1s pronto posible de este pa\u00eds. No quiero verte vivir las inclemencias e infortunios que surgir\u00e1n en este territorio\u201d, insisti\u00f3.<br \/>\nEntre tragos y tragos, Julio C\u00e9sar escuch\u00f3 a Paul con mucha atenci\u00f3n. No dio la menor importancia a sus expresiones. Crey\u00f3 desde un principio que su viejo y estimado amigo de origen haitiano se hab\u00eda alterado por la bebida, que sus palabras agoreras eran producto de los sorbos de alcohol. No entend\u00eda lo que \u00e9ste dec\u00eda, ignoraba totalmente a qu\u00e9 acontecimientos se refer\u00eda. \u00bfDe d\u00f3nde llegan aquellos negros presentimientos a la mente de Paul? En tanto escuchaba, se mostr\u00f3 incr\u00e9dulo y tom\u00f3 estas peroratas como una broma.<br \/>\nPero Paul insist\u00eda:\u00a0<strong><em>\u2013 \u201cTienes que marcharte, salir de la isla con tu familia\u201d.<\/em><\/strong>\u00a0Yo te\u00a0<strong>conoce mui bien, eres un ser de coraz\u00f3n muy sensible y s\u00e9 que no resistir\u00eda ver las cosas que aqu\u00ed van a suceder\u201d.<\/strong><br \/>\nEn un gesto de sinceridad, Paul revel\u00f3 a Julio C\u00e9sar su verdadero nombre.\u00a0<strong><em>\u2013\u201cNo soy Paul, mi verdadero nombre es Marceline Etienne\u201d. No vine a este pa\u00eds como un simple jornalero, ni como un estudiante, a m\u00ed me enviaron a cumplir una misi\u00f3n, la cual ya cumpl\u00ed cabalmente. He sido altamente exitoso, hasta logr\u00e9 nacionalizarme \u00bfc\u00f3mo t\u00fa lo ves?\u201d.<\/em><\/strong><br \/>\nJulio C\u00e9sar, suspicaz, no dio p\u00e1bulo a la narrativa de Paul. Sigui\u00f3 creyendo que se trataba de un chiste de mal gusto. Durante todo el tiempo que estuvieron conoci\u00e9ndose, desde que lleg\u00f3 de Hait\u00ed, cuando apenas rebasaba la adolescencia, no vio en \u00e9ste ninguna se\u00f1al o asomo que lo delatara como un agente al servicio de la inteligencia de su pa\u00eds. Se hab\u00eda integrado como un dominicano m\u00e1s, pero con una sorprendente estela de conocimientos y dominios de varios idiomas.<br \/>\n<strong><em>\u2013 \u201cNo, no amigo Julo C\u00e9sar, no trabajo para el gobierno haitiano<\/em><\/strong>\u201d, expres\u00f3 con un gesto de extrema franqueza.\u00a0<strong><em>\u201cYo soy \u2013agreg\u00f3- un agente de un organismo internacional que tiene fuertes intereses en mi pa\u00eds, es m\u00e1s, en toda la isla. Fui reclutado siendo un ni\u00f1o, cuando estuvo all\u00e1 el MINUSTAH y llevado a un lugar, a una academia de entrenamiento fuera de Hait\u00ed, donde me prepararon para realizar esta misi\u00f3n\u201d,<\/em><\/strong>\u00a0relat\u00f3.<br \/>\n<strong><em>\u2013 \u201cParece que est\u00e1 viendo muchas pel\u00edculas de James Bond\u201d,<\/em><\/strong>\u00a0ripost\u00f3 Julio C\u00e9sar entre carcajadas y con lo cual rest\u00f3 importancia a las palabras del declarado agente haitiano.<br \/>\n<strong><em>\u2013 \u201cNo amigo, lo que yo decir es la realidad. Te revelo esto ahora porque ya lleg\u00f3 la \u201chora cero\u201d. No hay marcha atr\u00e1s\u201d. \u2013\u201cTodo est\u00e1 decidido, lamentablemente. Espero que nuestra amistad se mantenga a pesar y por encima de las tribulaciones que se avizoran\u201d.<\/em><\/strong><br \/>\n<strong><em>-\u201cNo creo nada de lo que me has dicho\u201d,<\/em><\/strong>\u00a0apunt\u00f3 Julio C\u00e9sar que, a pesar de su incredulidad, se sent\u00eda conmovido por el relato de Paul.<br \/>\n<strong><em>-\u201cSal\u00ed de aqu\u00ed Julio C\u00e9sar, hac\u00e9me case. Esto no ser\u00e1 cosa para ni\u00f1es ni para corazones blandites. Aqu\u00ed se pelear\u00e1 dure, ser\u00e1 luche a muerte\u201d,\u00a0<\/em><\/strong>subray\u00f3.<br \/>\nEtienne, que Julio C\u00e9sar conoci\u00f3 durante mucho tiempo como Paul, manifest\u00f3 que aqu\u00ed se librar\u00e1 una guerra definitiva por el control del territorio y las riquezas naturales de esta parte de la isla.\u00a0<strong><em>\u2013\u201cTe reitero, todo esto est\u00e1 planificado y decidide de m\u00e1s arriba. Ser\u00e1 muy poco lo que ustedes podr\u00e1n hacer, no habr\u00e1 tiempo para nada\u201d.<\/em><\/strong><br \/>\n<strong>Cap\u00edtulo II<\/strong><br \/>\nJulio C\u00e9sar no volvi\u00f3 a ver a Paul o Etienne despu\u00e9s de aquella despedida la noche de esa controvertida conversaci\u00f3n. No fue tan amena como sol\u00eda ser en otras ocasiones, ni se registraron abrazos fraternos como antes, solo un simple adi\u00f3s.<br \/>\n<strong><em>-\u201cAdi\u00f3s, Julio C\u00e9sar, escucha lo que te dije, cuide su hermosa familia; \u00f3yeme, v\u00e1yase de aqu\u00ed por favor\u201d,<\/em><\/strong>\u00a0vocifer\u00f3 Paul desde el interior de su veh\u00edculo que ya avanzaba a toda marcha.<br \/>\nHoras despu\u00e9s, esa misma noche, una estremecedora explosi\u00f3n sacudi\u00f3 los cimientos de la ciudad. No se reportaron muertos. Las investigaciones de este aterrador quedaron en un profundo silencio. Un halo de misterio cubri\u00f3 las pesquisas y la prensa nacional e internacional se limit\u00f3 a especular sobre los posibles or\u00edgenes del acontecimiento, debido a que nunca se dio una versi\u00f3n oficial.<br \/>\nA partir de entonces las salvajes explosiones se escucharon noche tras noche en diferentes puntos de la ciudad.<br \/>\nA la semana de estos hechos las cosas comenzaron a complicarse. El pa\u00eds amaneci\u00f3 bajo ataque. Los peri\u00f3dicos nacionales, las agencias de prensa y los medios digitales divulgaron la ins\u00f3lita noticia de que un ej\u00e9rcito irregular procedente de Hait\u00ed avanz\u00f3 por la frontera lim\u00edtrofe, en la zona de Dajab\u00f3n. Los irregulares entraron tambi\u00e9n por El\u00edas P\u00ed\u00f1a, Jiman\u00ed, Pedernales y Bahoruco. Los militares dominicanos fueron sorprendidos en sus rutinas cotidianas. Una parte importante de las tropas fueron diezmadas o sometidas por los extranjeros en estos primeros enfrentamientos.<br \/>\n<strong><em>\u201cEn una sorpresiva e inesperada ofensiva, tropas irregulares de Hait\u00ed libran fuertes combates con el ej\u00e9rcito dominicano en Dajab\u00f3n\u201d.<\/em><\/strong>\u00a0<strong><em>\u201cLos haitianos, dotados de armamentos ultramodernos, misiles de corto alcance, drones y avanzadas armas electr\u00f3nicas infringen serias p\u00e9rdidas a las tropas dominicanas\u201d,<\/em><\/strong>\u00a0rese\u00f1an los medios.<br \/>\nLos peri\u00f3dicos reportan, asimismo, que comandos haitianos, que durante mucho tiempo esperaron la orden de atacar, se transformaron en paramilitares que combaten contra la polic\u00eda y los militares, en plenas calles de las principales ciudades. Los que -en apariencia- eran trabajadores, venduteros, motoconchos y taxistas de Santiago, Montecristi, El\u00edas Pi\u00f1a, Jiman\u00ed, La Romana, Hig\u00fcey, Pedernales, se convirtieron en grupos armados activos que se integraron a los enfrentamientos.<br \/>\nEn los campos ca\u00f1eros de Neyba y Barahona surgieron grupos fuertemente armados, los cuales tambi\u00e9n entablaron combates con militares y agentes policiales de esa zona. Esta inesperada arremetida interna, que se intensific\u00f3 y que era coordinada de manera estrat\u00e9gica con las ofensivas fronterizas, obligaron a un repliegue t\u00e1ctico de la resistencia dominicana.<br \/>\nLas acciones sorpresivas permitieron a los irregulares controlar lugares estrat\u00e9gicos en distintas regiones. Los haitianos, acompa\u00f1ados de mercenarios extranjeros, ocuparon todas las emisoras de la regi\u00f3n Sur, desde las cuales emit\u00edan comunicados y arengas en espa\u00f1ol, franc\u00e9s y creole. Desde all\u00ed exhortan a sus compatriotas a integrarse a las operaciones y a apropiarse de tierras que afirmaban les corresponden por derecho hist\u00f3rico.<br \/>\nLa industria azucarera de Barahona, adem\u00e1s de las instalaciones hoteleras y centros tur\u00edsticos del Este fueron ocupados por estos irregulares. Se cuidaban de no maltratar a los turistas ni al personal de estas instalaciones, muchos de los cuales eran nacionales haitianos, quienes aplaudieron efusivamente tras las alocuciones de los ocupantes.<br \/>\nEn el gobierno dominicano reinaba el desconcierto, la desesperaci\u00f3n y un incierto don de mando. No se esper\u00f3 la ocurrencia de un ataque de tal magnitud, ni la fina y bien hilvanada estrategia militar. En medio de la incertidumbre, las autoridades declararon una emergencia nacional a trav\u00e9s de una cadena de emisoras que transmit\u00eda desde la radiotelevisora oficial.<br \/>\nEn un primer llamado, las autoridades instaron a los ciudadanos a mantenerse en sus casas para no perturbar el accionar del ej\u00e9rcito, la fuerza a\u00e9rea y la armada. Pero una hora despu\u00e9s se produjo otro llamado a la poblaci\u00f3n para que se integre y reedite las experiencias de la guerra de abril de 1965 cuando el pueblo y los militares constitucionalistas en las calles, formando los hist\u00f3ricos \u201cComandos de la Resistencia\u201d, los cuales se convirtieron en una muralla que afront\u00f3 con decisi\u00f3n patri\u00f3tica a los invasores norteamericanos.<br \/>\nMiles de ciudadanos se conglomeran en los alrededores del Palacio Nacional, demandan entrega de armas para salir a combatir. Ya entonces los invasores no solo hab\u00edan asumido el control de cuarteles y fortalezas, sino que sometieron a ciudadanos y ocuparon edificios de las autoridades municipales.<br \/>\nLos ocupantes utilizaban la entrega de d\u00f3lares a ciudadanos dominicanos para doblegar su orgullo y seg\u00fan su estrategia, hacer que \u00e9stos formen peque\u00f1as empresas y negocios a fin de que acepten la presencia de los intrusos.<br \/>\nEn tanto se produc\u00edan estos hechos, Hait\u00ed divulg\u00f3 a las agencias internacionales de prensa que su gobierno \u201cno ha declarado la guerra a Rep\u00fablica Dominicana\u201d. En un comunicado de tres p\u00e1rrafos, el gobierno haitiano enuncia lo siguiente:<br \/>\n<em>\u201cEl Gobierno de la Rep\u00fablica de Hait\u00ed hace de conocimiento a la opini\u00f3n p\u00fablica nacional e internacional, a la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas (ONU) a la Organizaci\u00f3n de Estados Americanos (OEA) al CARICOM y dem\u00e1s organismos mundiales y regionales, que Hait\u00ed no ha declarado la guerra a la Rep\u00fablica Dominicana\u201d.<br \/>\n\u201cLas actuales acciones b\u00e9licas que se registran en el territorio dominicano son de la responsabilidad de combatientes irregulares que no tienen nada que ver con el gobierno de Hait\u00ed y, por tanto, estas intervenciones militares se llevan a cabo bajo su propia responsabilidad\u201d.<br \/>\n\u201cNo obstante estos lamentables acontecimientos, el Gobierno de Hait\u00ed afirma que no interferir\u00e1 en contra de estos grupos armados, en aras de preservar su propia tranquilidad interna en nuestra atribulada sociedad\u201d. Firmado: Francois Lemoine, presidente interino de la Rep\u00fablica de Hait\u00ed. Yoshep Michel, primer ministro.<br \/>\n<\/em><strong>Cap\u00edtulo III<\/strong><br \/>\nLos invasores haitianos no atacaron solos, sus tropas llegaron acompa\u00f1adas de combatientes internacionales de or\u00edgenes asi\u00e1ticos, europeos y latinoamericanos, los cuales est\u00e1n fuertemente equipados con armas modernas de \u00faltima generaci\u00f3n.<br \/>\nPese a desvincularse de estas acciones de guerra, el gobierno de Hait\u00ed reivindic\u00f3, en otro comunicado, el derecho de su pa\u00eds de luchar para garantizar el estado de bienestar a su poblaci\u00f3n, lo cual, seg\u00fan afirma, se ha dificultado en los \u00faltimos a\u00f1os. Revel\u00f3 que el objetivo de los invasores, de acuerdo con sus l\u00edderes asentados en la capital de Hait\u00ed, Puerto Pr\u00edncipe, es ocupar la mayor cantidad de territorio de la regi\u00f3n Sur de la Rep\u00fablica Dominicana para asentar all\u00ed haitianos que carecen de tierra y muchos mueren de hambre porque no tienen donde trabajar.<br \/>\nSe revel\u00f3 que los invasores tienen acuerdos firmados con grandes corporaciones y empresarios de pa\u00edses asi\u00e1ticos y europeos para explorar y explotar la potencial existencia de \u201ctierras raras\u201d en territorios sure\u00f1os, espec\u00edficamente en Pedernales y Las Salinas de Barahona. Algunas naciones y corporaciones internacionales comenzaron a mostrar un especial inter\u00e9s en explorar posibles yacimientos de gas y petr\u00f3leo en la regi\u00f3n Sur. Los analistas nacionales y extranjeros resaltan que eso explica el extra\u00f1o y acuciante silencio de organismos mundiales frente a esta afrenta.<br \/>\n<strong>Cap\u00edtulo IV<\/strong><br \/>\nLas tropas dominicanas lucen dispersas, desarticuladas ante el sorpresivo y masivo ataque. En tanto, se preparan para una embestida que d\u00e9 al traste con la presencia de los extranjeros que mancillan el suelo patrio y laceran las memorias del patricio Juan Pablo Duarte y otros patriotas.<br \/>\nLos soldados libran combates contra comandos haitianos y sicarios extranjeros en las calles de las principales ciudades. Los extranjeros se atrincheraron en zonas pobladas a fin de evitar o dificultar la acci\u00f3n patri\u00f3tica y el efectivo uso de los aviones y helic\u00f3pteros de combate de la fuerza a\u00e9rea.<br \/>\nEl gobierno dominicano mantiene el estado de emergencia nacional y llam\u00f3 a la poblaci\u00f3n a mantener la resistencia popular y a aniquilar a todos los intrusos extranjeros que mancillan el suelo patrio.<br \/>\nLas fuerzas armadas, el ej\u00e9rcito y la fuerza a\u00e9rea muestran su gran patriotismo, entrega y ferocidad en los combates, pero los agresores siguen imponiendo el poder de sus armas y estrategias. En medio de la acuciante situaci\u00f3n, grupos de dominicanos residentes en el exterior comenzaron a llegar masivamente al pa\u00eds para integrarse a la guerra patria. Entre estos arrib\u00f3 un comando de criollos veteranos de los Marines de Estados Unidos con experiencias de combates en Irak, Afganist\u00e1n, Asia y otros pa\u00edses del mundo.<br \/>\n<strong>Cap\u00edtulo V<\/strong><br \/>\nTodo se ha consumado, se desvela el misterio: Estados Unidos, Canad\u00e1, Francia, Espa\u00f1a e Inglaterra y otras naciones miembros de la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas (ONU) la OEA y pa\u00edses latinoamericanos guardaron un sospechoso silencio frente a las incursiones al territorio dominicano. Despu\u00e9s, estos pa\u00edses dieron a conocer una resoluci\u00f3n en la que reconocen el derecho de Hait\u00ed de apropiarse de toda la regi\u00f3n Sur de la Rep\u00fablica Dominicana para el provecho de su hambreada poblaci\u00f3n.<br \/>\nLos pa\u00edses del CARICOM no ocultaban su fervor y, aunque con cierta discreci\u00f3n, se ufanan de los aparentes \u00e9xitos de los ocupantes. Las posturas y los contubernios de estas naciones contar\u00e1n con el rechazo de todos los dominicanos. El gobierno llam\u00f3 a continuar la lucha hasta la guerra total y la salida definitiva de los invasores.<br \/>\n<em>\u201cPor la memoria del patricio Juan Pablo Duarte, Mat\u00edas Ram\u00f3n Mella, Francisco del Rosario S\u00e1nchez y otros patriotas, proclamamos la lucha hasta la \u00faltima y definitiva guerra que nos llevar\u00e1, no solo a dar una derrota total a los invasores, sino que nos permitir\u00e1, adem\u00e1s, recuperar todo el territorio de la parte occidental de la isla ocupado hoy por intrusos tra\u00eddos a estas tierras benditas desde allende los mares\u201d.<\/em><br \/>\nPaul o Marceline y Julio C\u00e9sar se reencontraron en la devastada zona tur\u00edstica de Pedernales. All\u00ed se libraron fuertes combates con los invasores. \u00c9l estaba herido de gravedad y su amigo dominicano fue a verlo.\u00a0<strong><em>\u2013\u201cAdi\u00f3s Julio C\u00e9sar, este es el quiebre final de los d\u00edas; pero as\u00ed es la vida, unos ganan y otros pierden; cuida tu pa\u00eds\u201d,<\/em><\/strong>\u00a0dijo Paul, ya agonizante, en los \u00faltimos minutos de su existencia.<br \/>\n<strong><em>\u2013\u201cAdi\u00f3s Marceline Etienne\u201d,<\/em><\/strong>\u00a0respondi\u00f3 un acongojado Julio C\u00e9sar. Una vez se despidi\u00f3, \u00e9ste se march\u00f3, taciturno, conmovido por aquel triste final de su viejo amigo. Camin\u00f3 a pie hasta el puerto tur\u00edstico de Cabo Rojo y all\u00ed, mientras miraba el mar a lontananza, vio asomarse en el infinito un sol de color rojizo intenso, entonces sac\u00f3 un arma que llevaba al cinto y se hizo un certero disparo a la cabeza.<br \/>\n<strong>*El autor es periodista.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Emiliano Reyes Espejo ere.prensa@gmail.com Cap\u00edtulo I -\u201cAqu\u00ed se va a pele\u00e1 dure, muy dure, dominiqu\u00e9n\u201d, sentenci\u00f3 el dom\u00ednico-haitiano Paul Michel. 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