{"id":160647,"date":"2024-03-27T12:57:24","date_gmt":"2024-03-27T16:57:24","guid":{"rendered":"https:\/\/primicias.net\/web\/?p=160647"},"modified":"2024-03-27T12:57:24","modified_gmt":"2024-03-27T16:57:24","slug":"un-terruno-para-la-subsistencia-entre-suenos-y-pesadillas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/primicias.net\/web\/un-terruno-para-la-subsistencia-entre-suenos-y-pesadillas\/","title":{"rendered":"Un terru\u00f1o para la subsistencia entre sue\u00f1os y pesadillas"},"content":{"rendered":"<p style=\"font-weight: 400;\"><strong>Por Juan Cruz Triffolio<\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong>Soci\u00f3logo &#8211; Comunicador Dominicano<\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><a href=\"mailto:triffolio@gmail.com\"><strong>triffolio@gmail.com<\/strong><\/a><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong>NEW YORK.-\u00a0<\/strong>Es la realidad cotidiana de la llamada Gran Manzana tan compleja como imponente y polifac\u00e9tica.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">\n<p style=\"font-weight: 400;\">Hay de todo y para todos como en las viejas boticas en tiempo de nuestros ancestros.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">\n<p style=\"font-weight: 400;\">Lo mejor y lo peor como nada falta en el alma humana para construir y destruir sin piedad ni l\u00edmites.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">\n<p style=\"font-weight: 400;\">As\u00ed se subsiste en esta selva de acero y concreto, saturada de ruidos y pre\u00f1ada de contrastes, en donde las andanzas no parecen generar cansancio y su destino luce no estar condicionado por el espacio y el tiempo.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">\n<p style=\"font-weight: 400;\">Sus itinerantes y m\u00faltiples personajes pintorescos, golpeados por un imaginario irrealizable, arropados por harapos que emanan un hedor peor que el del excremento, contrastando con la policrom\u00eda, las diversas formas y las edificantes y variadas esencias del original y atractivo contenido trazado por aut\u00e9nticos maestros callejeros de las artes visuales, teniendo como\u00a0 lienzos las mugrientas paredes y los angostos callejones de las hacinadas barriadas populares neoyorquinas.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Lacerados inmisericordemente por el opio, en variopintas mezclas letales que hacen proyectar siluetas de conmovedores zombies vivientes, engendrando pestilentes segregaciones salivares y proyectando miradas hacia el infinito, teniendo como aparente respuesta la conmiseraci\u00f3n de quienes no pueden aportar m\u00e1s all\u00e1 de la esperanza y est\u00e1n compelidos a subsistir en medio de la irresponsabilidad y la legitimaci\u00f3n de representativos de una autoridad irresponsable y legitimadora de perversidades.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">\n<p style=\"font-weight: 400;\">Como huellas indelebles pasa desapercibido, tal un or\u00e1culo de adoraci\u00f3n al \u201cSanto Jes\u00fas Malverde\u201d, sin feligreses, montones de consumidores pulverizados por estupefacientes, que van dejando como evidencias irrefutables la acumulaci\u00f3n de contaminantes jeringas, en los espacios citadinos menos esperados.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">\n<p style=\"font-weight: 400;\">Concomitantemente a ese desgarrador escenario de sobrevivencia, contin\u00faan coexistiendo en donde pululan tarimas urbanas que permiten el doloroso sincretismo del sacrifico y la constancia en el trabajo, abraz\u00e1ndose con las diversas manifestaciones de la pobreza humana de un emigrante que carga en sus hombros el fardo irresistible y pesaroso de la faena diaria.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">\n<p style=\"font-weight: 400;\">Y es que New York, ciudad plateada de candilejas, donde una penosa econom\u00eda dom\u00e9stica hace constantemente sus estragos, es un mundillo de altas y bajas, donde los gigantescos y encantadores escaparates nos hacen rendir ante su irresistibles ofertas para satisfacer el insaciable ego del consumo, unas veces estilando el copioso sudor del calor irresistible, y otras tantas, resistiendo las g\u00e9lidas brisas del invierno que congela despiadadamente.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">\n<p style=\"font-weight: 400;\">Es la metr\u00f3polis neoyorquina el espacio urbano, con tintes m\u00e1gicos y encantadores que generalmente se tornan tr\u00e1gicos y melanc\u00f3licos, en donde los sue\u00f1os se conjugan con las pesadillas en \u00e1nimo de pretender reencontrarnos con la esencia y prop\u00f3sitos de vivir a plenitud.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">\n<p style=\"font-weight: 400;\">Con sus vaivenes y sus diferentes matices, La Babel de Hierro, estigmatizada como la inmensa Capital del Mundo, como otros insisten en calificar, nos arrodilla a sus encantos y bemoles, y sin hiperbolizaci\u00f3n alguna, con sus bullicios, sus contaminantes y sus importes rascacielos, entre otras no menos v\u00e1lidas o preocupantes razones, es y seguir\u00e1 siendo la realidad citadina que todos estamos \u00a0llamados a \u00a0conocer a fin de evitar sufrir en las engorrosas molestias que engendran las limitaciones de la embarazosa ceguera humana.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">\n<p style=\"font-weight: 400;\">Antes de poner el punto final a esta perorata, sinceramente, perm\u00edtanme apuntar que creemos quedarnos cortos\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Juan Cruz Triffolio Soci\u00f3logo &#8211; Comunicador Dominicano triffolio@gmail.com \u00a0 NEW YORK.-\u00a0Es la realidad cotidiana de la llamada Gran Manzana tan compleja como imponente y polifac\u00e9tica. 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