{"id":152834,"date":"2023-11-30T18:09:30","date_gmt":"2023-11-30T22:09:30","guid":{"rendered":"https:\/\/primicias.net\/web\/?p=152834"},"modified":"2023-11-30T18:09:30","modified_gmt":"2023-11-30T22:09:30","slug":"enganada-y-endeudada-por-no-distinguir-la-conciencia-de-la-razon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/primicias.net\/web\/enganada-y-endeudada-por-no-distinguir-la-conciencia-de-la-razon\/","title":{"rendered":"Enga\u00f1ada y endeudada por no distinguir la conciencia de la raz\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mar\u00eda es el nombre ficticio, pero ideal para identificar a una joven profesional, exitosa y de buenas, que protagoniza la historia real, no de una, sino de decenas, cientos y hasta miles de mujeres a las que les ha pasado, y les pasa, lo mismo que a ella.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">De una familia relativamente humilde, pero con las condiciones para educarla de manera adecuada, Mar\u00eda estudi\u00f3 en un colegio privado, fue a una universidad privada, se hizo profesional y consigui\u00f3 un buen empleo, con un salario competitivo, por encima del promedio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Con casa propia, un carro que le regal\u00f3 su padre por su graduaci\u00f3n y sin necesidad de hacer ning\u00fan gasto m\u00e1s all\u00e1 de sus necesidades, y caprichos, personales, Mar\u00eda pudiera considerarse feliz, realizada y con la juventud suficiente para aguantar unos a\u00f1os m\u00e1s antes de tener hijos. Una vida envidiable.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Su experiencia profesional, en el mundo de las leyes, tambi\u00e9n ha sido complementada con las orientaciones constantes y hasta insistentes de su padre, en relaci\u00f3n a la forma de administrar sus recursos y sus relaciones personales, a los fines de no ser timada y mantener siempre un nivel de ahorro y autonom\u00eda econ\u00f3mica adecuados.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero, a pesar de que su padre siempre le ha repetido que \u201camor no quita conocimiento\u201d, Mar\u00eda entr\u00f3 en una relaci\u00f3n amorosa con un joven, casi de su edad, de procedencia dudosa; vive en Rep\u00fablica Dominicana, pero sus padres residen en el exterior y \u00e9l no puede regresar all\u00e1.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero Mar\u00eda se ha dejado llevar de sus sentimientos y considera que todo el mundo merece una segunda oportunidad. Por eso, cuando se enter\u00f3 de que su \u201cnovio\u201d tiene un hijo en el exterior y que mantiene una relaci\u00f3n de pareja con la madre, le crey\u00f3 sus explicaciones no sinceras y, tambi\u00e9n, dej\u00f3 pasar esa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Adem\u00e1s, a sabiendas de que su \u201cRomeo\u201d no es el hombre ideal, ni conveniente para ella, decidi\u00f3 mantener su relaci\u00f3n en secreto, sin present\u00e1rselo nunca a sus padres, pues, en ese aspecto, s\u00ed hizo uso de su raz\u00f3n, aunque no para su bien, para deducir que su papi y su mami no lo aprobar\u00edan.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Con el tiempo lleg\u00f3 lo que casi siempre ocurre en estos casos. Mar\u00eda consigui\u00f3 un mejor empleo, con un salario mucho m\u00e1s alto, mientras su inconveniente novio labora en una empresa de zona franca y todo lo que gana lo dedica a mantener su carro de vidrios oscuros siempre en \u00f3ptimas condiciones.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Le dijo que Mar\u00eda que tiene una deuda con la financiera que le vendi\u00f3 el auto y que no aguanta los intereses, a lo que Mar\u00eda accedi\u00f3 a tomar un pr\u00e9stamo por y para \u00e9l.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pasaron unos meses y el novio volvi\u00f3 con un \u201ccuento chino\u201d para Mar\u00eda; esta vez de unos compromisos que se le han ido acumulado por tarjeta de cr\u00e9dito y otras deudas, por lo que su urgencia era consolidarlas en una sola para saldarlas con m\u00e1s facilidad. \u00bfEl resultado? Mar\u00eda, usando m\u00e1s su conciencia que su raz\u00f3n, tom\u00f3 un pr\u00e9stamo de 600,000 pesos a un plazo de seis a\u00f1os y se lo entreg\u00f3 todo a su novio para el saldo de las deudas, para lo cual \u00e9ste se comprometi\u00f3 a pagarle la cuota mensual.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El primer mes el novio le dio la cuota, el segundo tambi\u00e9n, el tercero le dijo que solo ten\u00eda la mitad y el cuarto ya comenzaron los problemas, porque se niega a pagar, mientras Mar\u00eda ha cargado con la deuda.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y ah\u00ed, en ese momento, es cuando Mar\u00eda reacciona y decide contarles la historia a sus padres. Cuando ya es tarde, pues a todo esto, Mar\u00eda no hizo la m\u00e1s m\u00ednima gesti\u00f3n para que el novio le firmara alg\u00fan documento de garant\u00eda de pago. Nada.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Son muchas las Mar\u00edas que han pasado por situaciones similares y al final terminan buscando refugio en aquellos en quienes no pens\u00f3 antes de cometer tales errores, aun con conocimiento de causa: a sus padres.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ahora le toca asumir su responsabilidad y ojal\u00e1 que haya decidido terminar la relaci\u00f3n, pues de lo contrario, seguir\u00e1 en un c\u00edrculo vicioso de manipulaci\u00f3n y enga\u00f1os de parte de ese hombre que nunca la quiso m\u00e1s que para enga\u00f1arla y endeudarla, como lo hizo.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mar\u00eda es el nombre ficticio, pero ideal para identificar a una joven profesional, exitosa y de buenas, que protagoniza la historia real, no de una, sino de decenas, cientos y hasta miles de mujeres a las que les ha pasado, y les pasa, lo mismo que a ella. De una familia relativamente humilde, pero con &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":15,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[49],"tags":[],"class_list":["post-152834","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/152834","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=152834"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/152834\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=152834"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=152834"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=152834"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}