{"id":147359,"date":"2023-09-07T09:10:58","date_gmt":"2023-09-07T13:10:58","guid":{"rendered":"https:\/\/primicias.net\/web\/?p=147359"},"modified":"2023-09-07T09:10:58","modified_gmt":"2023-09-07T13:10:58","slug":"en-belen-con-los-pastores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/primicias.net\/web\/en-belen-con-los-pastores\/","title":{"rendered":"En Bel\u00e9n con los pastores"},"content":{"rendered":"<p style=\"font-weight: 400;\">\u00a1Llegaron los \u201cbre\u201d! Es una expresi\u00f3n usada para vincularnos con la recta final del a\u00f1o. No ser\u00eda extra\u00f1o que ya la hayamos escuchado y hasta pronunciado en estos d\u00edas. De hecho, m\u00e1s all\u00e1 de la simple expresi\u00f3n, en el comercio es notable que se han apertrechado de cara a obtener el mejor aprovechamiento en lo que queda de este 2023.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Pero m\u00e1s que al socorrido per\u00edodo, el t\u00edtulo de este breve escrito est\u00e1 orientado a lo que muchos llaman \u201cestar en babia, distra\u00eddo, embobado, sin enterarse de la realidad. Para ponerlo todav\u00eda m\u00e1s llano, es ese estado que facilita que se nos encuentre \u201casando batatas\u201d.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Por cierto, Babia es una comarca ubicada en la zona monta\u00f1osa de Le\u00f3n, en Espa\u00f1a. Cuentan que a ese lugar se debe la expresi\u00f3n \u201cestar en babia\u201d, por ser zona escogida desde hace mucho tiempo por quienes quieren apartarse de ajetreos y lograr real desconexi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Similar ocurre con eso de estar \u201cen Bel\u00e9n con los pastores\u201d. As\u00ed se dice cuando uno no se percata de lo que ocurre a su alrededor, o de lo que se habla en una conversaci\u00f3n, porque est\u00e1 distra\u00eddo, embobado, ensimismado o sencillamente \u201cen su mundo\u201d.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">As\u00ed nos podr\u00eda estar ocurriendo con las aspiraciones pol\u00edticas con vistas a las elecciones del pr\u00f3ximo a\u00f1o. Hay much\u00edsima gente, incluyendo pol\u00edticos, \u201cen babia\u201d. Los encontramos, independientemente del tama\u00f1o de los partidos, en los aprestos de cara a \u201cbuscarse lo suyo\u201d en febrero y en mayo. En ese \u201cjueguito\u201d hay quienes destacan por ciertas habilidades mientras otros parecen destinados a servir, sin saberlo ni propon\u00e9rselo, a los intereses de los primeros.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Por eso encontramos a muchos organizando, directa o indirectamente, eventos abiertos y actividades similares que involucren a potenciales votantes. Ni decir de todo el despliegue en redes sociales, a modo de \u00e1gora en donde mucha gente se siente \u201cconvencida\u201d de que discurre la vida real.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">A eso se suma lo que ocurre en los denominados medios tradicionales, muchos de los cuales se han dedicado a \u201ccaerle atr\u00e1s\u201d a lo que pautan las redes sociales virtuales.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">En suma, nos ha correspondido vivir una especie de manifestaci\u00f3n fehaciente de lo descrito por Guy Debord, en su obra La soci\u00e9t\u00e9 du spectacle (\u201cLa sociedad del espect\u00e1culo\u201d, en espa\u00f1ol), o por Vargas Llosa, en su ensayo La civilizaci\u00f3n del espect\u00e1culo. Desde el lugar otorgado a la mercanc\u00eda, como colonizadora de los individuos y las relaciones sociales, hasta esa banalizaci\u00f3n que nos lleva hacia la nada son fieles estampas de una generalidad \u201cen Bel\u00e9n con los pastores\u201d, contad\u00edsimos maquinadores dispuestos a sacar provecho al precio que sea, y unos cuantos \u201cconvencidos\u201d de que lograr\u00e1n dos cosas: escapar del primer grupo y ser asimilados como nativos en el segundo.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Algunos han logrado \u201cdescubrir\u201d, a la luz de lo planteado por Daniel Kahneman, en Pensar r\u00e1pido, pensar despacio, que \u201cuna manera segura de hacer que la gente se crea falsedades es la repetici\u00f3n frecuente, porque la familiaridad no es f\u00e1cilmente distinguible de la verdad\u201d. Eso ha abierto un amplio campo para que las emociones est\u00e9n pautando todo tipo de decisiones y hasta de acciones sin el m\u00e1s m\u00ednimo nivel de racionalidad.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Con tal de entretener, hasta aquella estrategia atribuida a los mercaderes de una famosa bebida gaseosa, esa que plantea \u201cno importa que hablen mal, lo importante es que hablen de nosotros\u201d, se ha generalizado como recurso para colmar la diversidad de medios que condicionan el devenir actual.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Eso explica que se apele a hacer de dominio p\u00fablico temas que, en sociedades con criterios esclarecidos, son exclusivamente privados. De manera escandalosa, la inmensa mayor\u00eda de la gente no logra ver m\u00e1s all\u00e1 de generar controversia y debate como v\u00eda para lograr visibilidad y atenci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">En medio de tanta desorientaci\u00f3n, quien todav\u00eda se considere a tiempo podr\u00e1 encontrar apoyo en lo recomendado por el fil\u00f3sofo e investigador Jos\u00e9 Antonio Marina. \u00c9l ha dicho que necesitamos desarrollar esas funciones ejecutivas que nos permiten controlar los impulsos, hacer planes, y focalizarlos. El estudioso concluye con un vehemente llamamiento: \u201cayudar a adquirirlas es una de las mayores responsabilidades de la sociedad\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a1Llegaron los \u201cbre\u201d! Es una expresi\u00f3n usada para vincularnos con la recta final del a\u00f1o. No ser\u00eda extra\u00f1o que ya la hayamos escuchado y hasta pronunciado en estos d\u00edas. De hecho, m\u00e1s all\u00e1 de la simple expresi\u00f3n, en el comercio es notable que se han apertrechado de cara a obtener el mejor aprovechamiento en lo &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[49],"tags":[],"class_list":["post-147359","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/147359","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=147359"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/147359\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=147359"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=147359"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/primicias.net\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=147359"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}