{"id":140735,"date":"2023-05-24T18:44:26","date_gmt":"2023-05-24T22:44:26","guid":{"rendered":"https:\/\/primicias.net\/web\/?p=140735"},"modified":"2023-05-24T18:44:26","modified_gmt":"2023-05-24T22:44:26","slug":"sociedad-carcomida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/primicias.net\/web\/sociedad-carcomida\/","title":{"rendered":"Sociedad  carcomida"},"content":{"rendered":"<p><b>Por Manuel Hern\u00e1ndez Villeta<\/b><\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p>Al acercarse un nuevo torneo electoral, surge la bandera de los chaqueteros que se pasan de un partido a otro buscando beneficios personales. Sin\u00a0\u00a0cargas ni basamentos ideol\u00f3gicos, no pasa de ser la acci\u00f3n de los trepadores sociales.<\/p>\n<p>Es un tren que pasa cada cuatro a\u00f1os, y el que no se engancha al vag\u00f3n que estima ideal, lo pierde todo. Pero lo cierto es que el mal llamado transfuguismo es una muestra en carne viva de lo que es la pol\u00edtica-partidista dominicana.<\/p>\n<p>Hay una fragilidad lastimosa en los partidos pol\u00edticos, los que carecen de estatutos, de plan de gobierno, de\u00a0\u00a0lineamientos claros sobre la ayuda comunitaria y los cambios sociales que necesita la naci\u00f3n.<\/p>\n<p>El sudar y coger sol en una concentraci\u00f3n se considera que es suficiente para que se alcance una contrata, un buen cargo, o sencillamente que se reciba un cheque sin trabajar.<\/p>\n<p>El transfuguismo es solo una demostraci\u00f3n de la degeneraci\u00f3n\u00a0\u00a0pol\u00edtica, que se nota y palpa en todos los grupos reconocidos o no por la Junta Central Electoral.<\/p>\n<p>Hay una realidad, nadie puede obligar a otro a pertenecer a un partido pol\u00edtico, ni a una organizaci\u00f3n religiosa. Hay libertad de ideas, de partidismo y de culto. Usted puede ser cat\u00f3lico hoy, y ma\u00f1ana evang\u00e9lico y nadie se lo proh\u00edbe.<\/p>\n<p>Asimismo puede ser opositor, o gobiernista, de acuerdo a su conveniencia, y solo golpea fibras morales de los que le conocen, pero no m\u00e1s de ah\u00ed.<\/p>\n<p>La ley electoral\u00a0\u00a0trata de controlar el transfuguismo, pero no puede. Ser\u00eda limitar la libertad de movimiento del ciudadano, lo cual ser\u00eda intolerable. Es m\u00e1s, la Junta ha querido en varias ocasiones sancionar al aspirante derrotado que sale de un partido para ir a otro a buscar la nominaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Una farsa para dejar complacidos a todos. Los reglamentos electorales ni la constituci\u00f3n sancionan a un diputado cuando renuncia de su partido, y se lleva la posici\u00f3n para otro. Una muestra de que el transfuguismo se aplica medalaganariamente.<\/p>\n<p>El transfuguismo se mantendr\u00e1 vivo mientras la pol\u00edtica sea un circo romano donde todos van a luchar\u00a0\u00a0para tratar de lograr un ascenso social. La pol\u00edtica va dejando de ser un terreno de caballeros, para convertirse en la bandera de los m\u00e1s osados.<\/p>\n<p>Como buen cr\u00edtico de cine, recuerdo a El Gatopardo, y la famosa frase acu\u00f1ada en el libro del M\u00e1rquez de Lampedusa: es necesario cambiar, para que todo siga igual. La sociedad est\u00e1 carcomida y necesita cambios verdaderos. \u00a1Ay!, se me acab\u00f3 la tinta.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Manuel Hern\u00e1ndez Villeta \u00a0 Al acercarse un nuevo torneo electoral, surge la bandera de los chaqueteros que se pasan de un partido a otro buscando beneficios personales. Sin\u00a0\u00a0cargas ni basamentos ideol\u00f3gicos, no pasa de ser la acci\u00f3n de los trepadores sociales. 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